8M en Zona Norte: corte de ruta y asamblea

Escribe Ximena Arrece

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En el día de ayer, familiares de víctimas y organizaciones de mujeres y la diversidad de zona norte cortamos la ruta 197 en Tigre, en una jornada de lucha votada en asamblea el domingo anterior en el marco del 8M.

Es que en los últimos años, Tigre se ha vuelto uno de los distritos con mayores casos de femicidio y desapariciones de la Provincia de Buenos Aires. Decenas de nombres de compañeras asesinadas resonaban en los carteles que colgaban alrededor del corte, que comenzó a las 18 horas. Previamente, se realizó una radio abierta donde se escucharon testimonios de familiares y víctimas que mostraban la responsabilidad del Estado en cada episodio de su lucha.

Marisa, madre de Luna Ortiz- asesinada el 3 de junio de 2017- contó que, en un nuevo juicio abierto contra otro de los responsables del femicidio de su hija, se le había realizado una pericia psicológica post mortem que la señalaba como culpable de su muerte a ella y su entorno familiar. Denunciaba que la pericia sostenía que por haber consumido alcohol y drogas, y haber tenido relaciones sexuales "no pudorosas y sin vergüenza", había provocado su propia muerte, ya que se puso en riesgo sola. Sin embargo, las únicas grabaciones a las que la familia tuvo acceso muestran a Luna siendo llevada casi desvanecida por Isaías Villarreal, la noche en que la mataron.

Durante la jornada se reclamó por la aparición con vida de Viviana Altamirano, cuando se cumplen 17 años de su desaparición en el barrio de Las Tunas, y de Valeria López, vecina de San Fernando, desaparecida desde enero de 2020. Adhirió a la jornada también la hermana de Micaela Fernández- asesinada en febrero de 2013, a quién le cerraron la causa como suicidio- e hija de Nancy Fernández- asesinada en mayo de 2014, mientras exigía justicia por su hija Micaela. También participaron organizaciones de la diversidad que reclamaron el cupo laboral trans.

Todas las causas que se mencionaron se encuentran trabadas. El factor común es que, sin la organización y lucha de las familias junto a amigos, vecinos y organizaciones, no se lograba avanzar en ninguno de los reclamos por justicia. Tanto las distintas fiscalías a cargo, como las comisarías y los gobiernos municipales y provinciales, ponían trabas en el desarrollo de las investigaciones. Se denunció que jamás investigan las pistas que indicaban trata de personas, a pesar de haber pruebas y testigos que así lo indicaban.

La asamblea del fin de semana pasado votó mantener la continuidad y reunirse todos los últimos domingos de cada mes, discutiendo una agenda de luchas para las próximas semanas.

Pongamos en pie un gran movimiento de mujeres y la diversidad, unido a las familias obreras en lucha, para garantizar justicia, la aparición de las compañeras desaparecidas y el resguardo de todas las mujeres y niñas violentadas.

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