Uruguay suspende las clases presenciales

Escribe Emiliano Monge

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Con un promedio semanal de 1.200 casos diarios de Covid-19 en una población de 3,4 millones de personas, Uruguay acaba de anunciar que entró a una etapa de “transmisión comunitaria intensa” y que por lo tanto, cerrará las escuelas. A partir del miércoles, según lo anunciado por el presidente Lacalle Pou, se suspenderá la obligatoriedad de asistir a todos los niveles educativos (Lanuevamañana, 17/3), luego de reunirse con su gabinete en medio de una suba exponencial de los contagios en las últimas semanas. “En 15 días la ocupación de CTI por enfermos del COVID-19 aumentó 72%. Y en 15 días la movilidad -medida a través de Google- llegó a los niveles de comienzos de diciembre” (El País, 16/3).

De esta manera se suspendieron de forma obligatoria las clases presenciales de educación media en la ciudad de Rivera, capital del departamento más afectado, hasta el domingo 4 de abril. En tanto, “se deja en suspenso la obligatoriedad en todo el sistema educativo en todo el país” hasta “después de Semana de Turismo”, que termina ese domingo (la diaria, 16/3). Además, se habilita la suspensión de la presencialidad de las clases en ciudades y regiones por sugerencia de los centros coordinadores de emergencias departamentales en coordinación con la Administración Nacional de Educación Pública y con asesoramiento del Ministerio de Salud Pública (MSP). Los comedores de los centros educativos permanecerán abiertos. En cuanto a la educación terciaria, Lacalle Pou dijo que el gobierno está “exhortando” a que las instituciones limiten la presencialidad casi que exclusivamente a actividades de prácticas y laboratorio.

Sin embargo, el cierre de las escuelas no fue “decretado” (la medida no será opcional para la educación media en el municipio de Rivera, fronterizo con Brasil y el más afectado del país) dejando la medida a criterio de las autoridades educativas y de la presión de los docentes y estudiantes frente a los aumentos de los contagios. Hay fuertes presiones de diferentes sectores que plantean adelantar el receso escolar y congelar esta medida. El presidente señaló que un elemento que se tuvo en cuenta a la hora de decidir sobre la presencialidad es el porcentaje de contagios y brotes en el sistema educativo: “2,5% de los contagios se da dentro del sistema educativo. Algo más de 100 y pocos brotes son dentro del sistema y más de 6.000 son en las relaciones intrafamiliares”.

El Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) había expresado en el informe sobre la situación epidemiológica que difundió este martes la necesidad de hacer énfasis en “la generación de ámbitos seguros desde el punto de vista sanitario dentro de las instituciones educativas”. También el aumento de los contagios en niños preocupa a las sociedades médicas que este sábado se reunieron en un Zoom para analizar la situación de la pandemia. Durante el encuentro, los grupos de médicos que integran el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) coincidieron en que es prioritario “disminuir la movilidad al mínimo” dado que “nunca se estuvo en una situación tan grave”. Incluso pediatras y médicos generales alertaron por el aumento del número de niños infectados, asociado a la vuelta a las clases.

En medio de estas medidas, a sugerencia del GACH, a partir de este miércoles el aforo de los ómnibus interdepartamentales será de 50%. Se suspendieron deportes amateur y se dispuso el cierre de “vestuarios en clubes y gimnasios”, una medida que estará en vigencia hasta el domingo 4 de abril (ídem). Además, en los espectáculos públicos se suma al aforo de 30% un límite de 400 personas en el lugar, más allá de su capacidad. En medio de estas medidas también está la limitación del derecho de reunión en los lugares públicos, lo que afecta también las protestas sociales (proyecto enviado al Parlamento que podrá ser renovado cada 30 días por el Ejecutivo hasta el fin de la emergencia sanitaria), por lo que la policía podrá seguir dispersando aglomeraciones.

La situación de la vacunación en Uruguay es crítica. Hasta ahora, 215.000 personas recibieron la primera de las dos dosis de CoronaVac o Pfizer en Uruguay, lo que equivale al 6% de la población (France24, 15/3). No se han cumplido los objetivos de vacunar a docentes y personal educativo. Se denuncia la “capacidad ociosa” de los diferentes vacunatorios que ronda el 86% porque no hay recursos para vacunar. A partir del lunes se vacunarán a personas mayores de 80 años, y se espera la llegada de más de un millón de dosis de la vacuna China. El acaparamiento de vacunas por parte de los países imperialistas no fue denunciado por el Gobierno.

La expansión de los contagios en el marco de la crisis sanitaria y la segunda ola pronosticada por científicos y especialistas, es consecuencia de la gestión capitalista de la pandemia. Esta gestión capitalista avanzó sobre la apertura de la economía y la presencialidad de la educación sin vacunas, exponiendo a contagios y muertes a trabajadores no esenciales y al conjunto de la población, llevando a diferentes países al colapso sanitario.

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