Coronavirus en Salta: suspenden las clases en Iruya

Escribe Olga Céspedes

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El Centro Operativo Epidemiológico (COE) municipal de Iruya suspendió las clases presenciales ante el aumento alarmante de casos, teniendo en cuenta la densidad de población. Sólo en las últimas dos semanas ha habido 28 casos.

Iruya tiene un poco más de 1.500 habitantes, es un pueblo enclavado en las quebradas y a más de 300 kilómetros de la ciudad Capital de Salta. Su localización se encuentra aislada respecto del núcleo urbano más grande y cercano que es Humahuaca (Jujuy). En la localidad de Iruya funciona un hospital como centro operativo de otras 21 localidades con poblaciones menores en el departamento de Iruya. Este hospital fue inaugurado en el 2011 por el exgobernador, Juan Manuel Urtubey y el entonces ministro de la salud de nación, Juan Manzur; a la fecha el hospital tiene denuncias por la falta de especialidades como pediatría, cirugía, los quirófanos no funcionan en su totalidad, las condiciones edilicias son precarias, no funciona el agua caliente regularmente. En este cuadro, con la pandemia se agrava la situación para los iruyenses ya que no hay generador de oxígenos, para cargar los tubos deben ir hasta la localidad de Güemes, unos 240 kilómetros aproximadamente.

En la localidad de Abra del Sauce hay docentes de la escuela primaria aislados con síntomas. El colegio secundario de la localidad de Iruya se encuentra aislado. El albergue y escuela primaria de Colanzuly también. El COE confiesa que hay cuatro focos de contagios y que habría circulación comunitaria. Los 28 casos son los que dieron positivos en los testeos, pero no se cuenta a todos estos aislados por lo que los números serían peores. En diferentes localidades de la provincia la presencialidad fracasó por los casos de covid-19 en docente y alumnos como sucede en Tartagal con los 150 niños estudiantes aislados. Los docentes denuncian a diario que los contagios de docentes y alumnos son ocultados por las autoridades de las instituciones educativas y se les obliga a seguir asistiendo. No conforme pretenden aumentar la cantidad de alumnos en las burbujas de 8 a 15.

La situación de Iruya es el anticipo de lo que vendrá en las próximas semanas. La política aperturista de Sáenz y el regresado presidente del COE provincial, Francisco Aguilar, nos llevará a más iruyas. No es casualidad que los departamentos turísticos como, Capital, Iruya o Cafayate y los lugares de paso como Oran, San Martin, Metan y Rosario de la Frontera concentren los picos de contagios de la provincia. Esto se debe a que, a pesar del aumento de casos, el gobierno de Sáenz no está dispuesto a restringir la circulación del virus. Todo lo contrario. El gobernador salteño ha reforzado su política de “convivir con el virus” recuperando a Aguilar, un hombre con ideas bolsonaristas quien ya anunció que “hará todo lo posible por mantener la presencialidad educativa y las actividades económicas cuando llegue el rebrote” (El Tribuno, 27/3).

La docencia autoconvocada salteña, el mismo día que volvía el presidente del COE, votaba en su asamblea provincial la suspensión de las clases en un claro rechazo a esta política criminal del gobierno. Los trabajadores en Salta debemos unirnos, organizando asambleas y plan de lucha a esta pelea de la docencia y de los trabajadores de la salud para asestar un golpe al gobierno criminal e imponer la defensa de nuestras vidas. Solo un gobierno de trabajadores podrá resolver la crisis humanitaria, producto de la gestión capitalista de la pandemia, que se manifiesta en Iruya.

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