Las patronales y la CGT exigen un “pase sanitario” para contagiarse en el trabajo

Escribe El Be

Que se asignen a la lucha contra el coronavirus los 18 mil millones de dólares que los Fernández han asignado al pago de la deuda pública en su propuesta al FMI.

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Frente a la nueva ola de contagios masivos, acicateada por la variante Ómicron, distintos sectores patronales han salido a pronosticar una catástrofe para la economía. La Unión Industrial Argentina encendió las alarmas por el creciente ausentismo laboral causado por contagios o contactos estrechos, que en promedio ronda el 20%, pero que en algunos casos llega al 50%. En una reciente reunión con el gobierno, reclamaron medidas contra este ausentismo, a costa de la salud de los trabajadores. Algunos diarios no dejaron de advertir una contradicción insalvable, o sea, que “esta vez, el parate económico podría imponerse por los hechos y no por decisiones del Gobierno”.

Un año y medio después de la “re-apertura”, se impone por fuerza un “re-cierre” de la economía, potencialmente más serio. Los empresarios señalan el impacto en sectores cruciales como el transporte de carga y de pasajeros, y otros eslabones claves. En el caso del Subte, la ofensiva patronal para poner fin a las burbujas en los talleres encontró una resistencia terminante en la base de los trabajadores. Por otra parte, una ola de contagios también está afectando a los trabajadores de ferrocarril Roca y choferes de la UTA en varias provincias.

Los contagios crecieron más fuertemente en las zonas de mayor concentración obrera, como es el caso de Acindar de Villa Constitución y Siderar de San Nicolás. Según un informe de la UOM de San Nicolás, el promedio de ausentismo es del 30%; en algunas plantas llega al 40%. Por otra parte, los grupos económicos textiles advierten que el ausentismo en los talleres de costura y en los locales de venta, podría arruinarles la temporada.

En la gastronomía, principalmente en las zonas turísticas, los contagios han tenido un impacto demoledor. Mar del Plata registró 4000 trabajadores gastronómicos contagiados, mientras que Bariloche superó los 2100. “Según revelaron desde el sector turístico, el 80% de los guardavidas están aislados, el 75% de los chóferes de líneas de micros y el 35% de los empleados gastronómicos y de hotelería” (Página/12).

Como 'salida', las cámaras empresariales reclaman 'flexibilizar' aún más los protocolos. Plantean reducir los días de asilamiento, implementar el auto-test y habilitar un 'pase sanitario laboral' que obligue a los trabajadores que han recibido alguna dosis de vacunas a la actividad presencial. El ‘libertarismo’ patronal se ha convertido compulsivo, apenas han sentido la crisis en el balance. Detrás del caballito de la crisis de las Pymes se esconden todas las tercerizadas de las grandes empresas que quieren imponer su salida. El antagonismo entre el lucro, de un lado, y la vida, del otro, no podría ser más patente.

La avalancha de contagios entre los trabajadores no ha encontrado una salida capitalista en ningún lugar del mundo. El País de España advierte que “el alud de bajas laborales por coronavirus pone en jaque la actividad económica”, con medio millón de ausencias laborales en la última semana.

El régimen y su clase dirigente no tienen una salida a la crisis sanitaria que agobia al mundo del trabajo. No queda otra alternativa que imponerla por medio de la lucha. Planeamos la reposición del contagio por Covid como enfermedad laboral; el aislamiento obligatorio de contratos estrechos, como plantea la ciencia médica, sin dejar de cobrar el salario; aislamientos locales en zonas de propagación de contactos; reducción de la jornada laboral en Salud, el pase a planta de todo el personal y nuevas contrataciones, con un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar; movilización general de recursos y de la población para una vacunación completa, de tres o cuatro dosis; inmediata vacunación masiva de la población infantil – principal afectada por la variante Ómicron. Destinar los 18 mil millones de dólares previstos por el ministro Guzmán, en el acuerdo que los Fernández propusieron al FMI, para el período 2022/23, al desarrollo integral de esta política de salud.