Jujuy: colapsa el sistema sanitario de detección y atención primaria

Escribe Iñaki Aldasoro

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La nueva ola de contagios ha dejado expuesto el cuadro de vaciamiento del sistema sanitario provincial, producto de la asfixia presupuestaria por parte del gobierno, aun en plena pandemia.

En Jujuy hace días que los contagios rozan los 3.000 casos diarios, cuando en 2020 en el pico la cifra era de unos 300 contagios diarios en promedio. También se suspendieron los testeos a los contactos estrechos.

En este cuadro, hace dos días se han suspendido con testeros por parte del sistema publico en las ciudades de San Pedro de Jujuy, Perico y Palpalá, mientras que en la capital se han reducido a 150 test por centro de testeo. Si una persona quiere hacerse el test, tiene que ir a un privado y abonarlo de su bolsillo porque hasta las obras sociales desconocen los test. La posibilidad del COE de hacer un seguimiento a todos los contagiados en este cuadro se hace inviable.

En esta situación las cifras de contagio que informa la provincia pasan a ser un dibujo o una fracción de los contagios reales.

Esto tiene una importante incumbencia para los trabajadores y la necesidad de presentar los certificados para las licencias y poder justificarlas. Esto abre una nueva veta para todas las personas que se necesitan sestear y sólo lo pueden hacer en el sistema privado.

También se ha reducido por resolución del gobierno los días de aislamiento para los contagiados, a sólo 5 días. A este ataque se suma el ataque del gobierno nacional con las restricciones para que los contactos estrechos no tengan que aislarse.

También colapsó el sistema de atención telefónica del SAME, por lo que su director, Pablo Jure, ha salido a informar que solo se utilice para llamadas por riesgo de vida, y no por casos de covid. El Instituto de Seguros (la obra social de la provincia) pretende implementar un sistema de atención telefónica de covid: con personal bajo monotributo, jornadas de 12 horas (de 8 a 20), por 3 meses y con salarios de bolsillo que no llegan a los $40.000.

Todo el personal de salud contratado en pandemia sigue revistiendo la condición de contratos covid, un eufemismo para encubrir un cuadro de precariedad completa en un sector estratégico para atender la pandemia.

La presión de las patronales para mantener las actividades abiertas, y algunas vinculadas al turismo a full, no hacen mella de esta situación y están produciendo graves consecuencias. Recientemente ha fallecido por covid un chofer de colectivos, donde sus trabajadores vienen denunciando el cuadro de hacinamiento y de desprotección con el que realizan sus tareas.

El colapso sanitario tiene un responsable claro: el gobierno provincial, quienes no han invertido un peso frente a esta nueva ola. Tanto en 2021 como en el presupuesto para 2022 recientemente votado en la legislatura, no hay ningún ítem de recursos extraordinarios para combatir la pandemia, como tampoco un esquema de pase a planta siquiera al personal de salud al personal de salud.

La única medida que anunció el gobernador frente a esta nueva ola fue la suspensión de actividades con mas de mil personas en lugares cerrados.

Cierre de toda actividad no esencial donde haya circulación comunitaria del virus. Burbujas para las actividades esenciales y protocolos obreros.

Aumento de presupuesto de salud bajo control de los trabajadores y la población, pase a planta de todo el personal de salud y la contratación de todos los agentes sanitarios necesarios. Salario mínimo equivalente a la canasta familiar.