Rio Negro: en defensa del Golfo de San Matías

Escribe Elena Florín

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Finalmente, el pasado 9 de septiembre se aprobó en segunda vuelta la modificación de la ley 3.308/99, que protegía el golfo de San Matías de todo tipo de actividad petrolera. Nuevamente se evidenció que no hay grieta a la hora de favorecer negocios aun a costa de la depredación ambiental. El 25 de agosto se había votado la reforma en primera vuelta, entre gallos y medianoche. La modificación es esencial para el proyecto presentado por YPF, que planifica un oleoducto que transporte hidrocarburos desde Vaca Muerta hasta Punta Colorada en el Golfo de San Matías. Actualmente el petróleo y el gas son transportados a Puerto Rosales en Bahía Blanca.

En 1995 la población movilizada había arrancado la ley 2892 que prohibía la instalación de oleoductos cuyas terminales de carga y descarga a buques petroleros pretendieran instalarse en cualquier punto del Golfo de San Matías. Clara y concisa, ley que abortó en aquel entonces un proyecto de YPF.

En 1999, se aprueba la ley 3308, llamada Ley Lasalle, que extiende la prohibición a la producción “off shore”. “Prohíbense en el Golfo San Matías y en el mar territorial rionegrino las tareas de prospección, exploración y extracción petrolífera y gasífera, la instalación de oleoductos, gasoductos u otros ductos para el transporte de hidrocarburos y sus derivados y la construcción de terminales para la carga y descarga de buques que transporten esos productos.”

Ahora, la modificación aprobada por la legislatura faculta al Poder Ejecutivo de la provincia a intervenir sin limitaciones.

Primero fue la apuesta a la producción de Hidrógeno Verde por parte de la empresa australiana Fortescue, sin estudios de impacto ambiental, con la perspectiva de instalar parques eólicos a lo largo del territorio rionegrino; ahora, el gobierno entregará el Golfo azul masacrando la producción pesquera y turística. No solo autorizaría la construcción del oleoducto sino también la exploración y extracción de petróleo off shore. Extracción y/o transporte de hidrocarburos implica derrames y contaminación. Por eso la población rionegrina rechaza este falso progreso que solo traerá depredación y más miseria social.

La reacción popular es incipiente pero valiosa. Se lanzó la campaña “Defendamos nuestro golfo, la 3308 no se toca”. Amplia difusión del problema a través de entrevistas, charlas, movilizaciones. Un video publicado por un centro de estudiantes de la localidad de Valcheta propone una huelga estudiantil para este viernes que, entre otros reclamos, levanta el repudio y la derogación de esta destructiva ley. Todo el apoyo a los estudiantes.