Royal Canin: el conflicto sigue abierto

Escribe Mariano Hermida

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Luego de un paro general de 72 horas, en una audiencia en el Ministerio de Trabajo, los molineros arribaron a un acuerdo transicional con la patronal que fue aprobado por unanimidad en asamblea. Más de 20 compañeros habían sido suspendidos con hasta tres días de sanción por negarse a realizar tareas de limpieza por fuera de lo que indica su convenio. La medida es un intento por amedrentar a los molineros para imponer una mayor flexibilización laboral.

Los trabajadores le impusieron a la empresa el retiro de uno de los tres días de suspensión y no ejecutar ningún descuento por los días no trabajados al conjunto de los trabajadores que realizaron las medidas de paro. La patronal había amenazado también con denunciar penalmente a los compañeros por el bloqueo de portones, pero esa intención fue archivada.

Sin embargo, las suspensiones no han sido retiradas y quedó en suspenso el debate acerca de quiénes y cómo deben realizar las tareas de limpieza de un producto especial que se fabrica en la planta.

El 12 de octubre vence el plazo establecido para que las partes lleguen a un acuerdo.

Durante este compás de espera, la empresa no ha hecho más que ratificar sus intenciones de sostener las suspensiones e imponer las tareas que sobrecargan a los compañeros. No ha abierto ningún diálogo con la comisión interna.

De parte de los trabajadores, los delegados en la recorrida por los sectores han constatado una predisposición de los compañeros a continuar la lucha hasta que el conjunto de las suspensiones sea levantado y para derrotar el intento de precarización laboral de la patronal.

La lucha continúa.

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Abajo las suspensiones, viva la huelga de los molineros de Royal Canin Por Política Obrera La Matanza, 1 de octubre de 2023.

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