El discurso de asunción de Pullaro

Escribe Agustín Fernández

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En una fecha marcada por la toma de posesión de Milei como Presidente de la Nación, también asumieron otros mandatarios en las provincias. Por caso, el electo gobernador por la provincia de Santa Fe, el radical Maximiliano Pullaro. Como es de costumbre, dio los lineamientos políticos de su gestión que comienza ante la legislatura provincial.

Pullaro no tuvo reparo en denunciar la “herencia” -déficit fiscal y deuda flotante- legada por el saliente mandatario peronista Omar Perotti. Sin ahondar en números ni proporciones, repitió como un Padre Nuestro la necesidad de desenvolver un gobierno de “compromiso“ y “austero”, que estará inserto en un escenario nacional de absoluta incertidumbre. Sucede que la orientación recesiva del gobierno de Milei plantea un interrogante sobre el conglomerado productivo de la provincia, que representa el 25 % de las exportaciones totales y es la segunda en importancia en el país. Desde este punto de vista, también atribuyó un “notable deterioro institucional” al régimen político nacional, lo que en otros términos es la inquietud sobre la gobernabilidad del golpe de Estado económico. Lo que no dijo, no obstante, es que ese mismo “deterioro” se ha expuesto de una forma nunca vista en el Estado provincial del cual será titular. Los últimos cuatro años de gobierno han sido una vidriera de los contubernios que vinculan el delito organizado, el poder judicial y funcionarios políticos.

Delito organizado

Sobre el tema inseguridad, ha relanzado las recetas “clásicas” en torno a la prevención del delito: 180 patrulleros en Rosario, 80 en la ciudad de Santa Fe,y los que sean necesarios en el resto de las localidades importantes. Asimismo, prometió sortear la falta de comando único en las investigaciones penales, donde el Ministerio Público de la Acusación y la policía corren por carriles separados. La policía tiene arma reglamentaria y, acorde a la ley, la utilizará, enfatizó. Lo que nada dijo es que efectivamente la policía ejerce la violencia, pero no para desarmar a las bandas narco, sino para generalizar el gatillo fácil.

Prosiguiendo, se deslizaron promesas de adecuar las normativas vigentes en los procesos judiciales (penales y civiles) acorde a las demandas de la sociedad. Nada dijo de los “delincuentes de guante blanco” –el capital inmobiliario, bancario y financiero, que hace negocios extraordinarios blanqueando los recursos provenientes del narcotráfico-. El ahora mandatario se relame en construir una cárcel exclusivamente para alojar condenados de alto perfil y la aplicación de un régimen especial para los delincuentes que trabajen “home office” desde el calabozo, una pretensión que liquida las garantías básicas de cualquier reo. No tiene ninguna originalidad su planteo, cuyos resultados ya son conocidos y han sido ineficaces para lograr sus propósitos. Todo lo contrario: han deparado una profundización de la acción despótica del Estado contra toda la población que está privada de su libertad, donde, enfatizamos, la mayoría absoluta ha cometido crímenes comunes contra la propiedad. Como zanahoria de todo este edificio de castigos, ha instado a que el narcomenudeo y sus delitos conexos pasen a la justicia provincial, junto a la sanción de una ley de inteligencia provincial e implora que los legisladores dicten leyes sobre el juicio por jurados para los crímenes graves.

Este paquete es coronado con una crítica al Poder Judicial, al que Pullaro tilda de caro e ineficiente, apuntando a la composición de la Corte Suprema provincial. El 80 % de sus miembros ha superado la edad límite para permanecer en el cargo. Se perfila como un frente de crisis entre poderes, ya que la corte podría ser renuente a una reforma constitucional.

Economía y tarifazos

Si nos atenemos a los discursos inaugurales del ejecutivo nacional y provincial, la relación entre estos no será desde ningún punto de vista diáfana. Se vislumbran choques y contradicciones entre intereses capitalistas de distinta calaña. La política de acabar con la obra pública de fondos nacionales ha puesto en la picota el empleo de 40.000 santafesinos que Pullaro repudió. El superávit comercial que pretende Milei, para revalorizar la deuda pública y avanzar sobre un nuevo ciclo de endeudamiento, choca con la producción provincial que desea aumentar su productividad y verse libre de exportar sin cepo, sin retenciones ni cupos al exterior. En esa línea se dirige el radical que pretende insertar a Santa Fe en las “cadenas globales de valor” ante un prometedor año 2024 para la energía, agroindustria y la minería, en especial, el litio. Esta inserción que, por ejemplo, tiene a COFCO (de pertenencia China) como una de sus principales exportadoras, chocará con la alineación directa sobre el imperialismo norteamericano que pregona Milei. Este pretende expulsar a los capitales chinos de posiciones importantes, en un cuadro de guerras donde su hegemonía está puesta en duda. Lo mismo sobre la hidrovía, donde el mandatario reclamó formar parte de los órganos que decidan sobre el futuro de esta. En lo que ambos mandatarios están de acuerdo es en no tolerar ningún tipo de bloqueo a empresas, anticipando la reacción que el plan motosierra y los despidos van a provocar.

Dentro de la austeridad prometida, Pullaro la atribuye a que el cuadro tarifario de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) está deliberadamente atrasado y carece de financiamiento. Lo mismo con el transporte de pasajeros, que es uno de los más caros del país y que este año ha reflejado aumentos en más de tres oportunidades. Nuevamente Pullaro y Milei no tienen diferencias: está planteado un tarifazo. También sobre el déficit de la Caja de Jubilaciones de la provincia, la cual es la encargada de pagar las prestaciones a docentes, estatales, donde asegura que habrá reformas.

Mientras tanto, promete convocar a la paritaria docente en enero, para garantizar los 180 días de clases arrancando desde el 26 de febrero. De esto se desprende la incógnita de si podrá contener el movimiento que, a pesar de la burocracia pejotista de AMSAFE, logró desatar las huelgas más importantes de los últimos años.

Sobre estas bases se inaugura uno de los nuevos gobiernos provinciales, que anticipan crisis por arriba y ataque a las condiciones de vidas de los trabajadores. Asumimos el compromiso militante de discutirlas con el activismo y la clase obrera.

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Maximiliano Pullaro inaugura mandato con un desafío a la docencia Por Agustín Fernández, 10/12/2023.

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