El desplante del gobierno y cómo lo superamos

Escribe Residentes y concurrentes en Tribuna de Salud Tendencia

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El miércoles 13 de mayo estaba pautada una reunión entre el Subsecretario de Planificación Sanitaria de CABA, Daniel Ferrante, y la asamblea de residentes y concurrentes. Ferrante dejó plantadxs a lxs representantes que viajaron hasta el Ministerio de Salud porteño. En su lugar, el nuevo Director de Docencia, Investigación y Desarrollo Profesional, Gabriel González Villa Monte, solo se despachó con amenazas y evasivas ante reclamos que día a día se agravan frente al avance de la pandemia y la proliferación de contagios.

Al pedido de que se le otorgue un contrato con salario y ART a lxs 1440 profesionales de la salud que revistan en las concurrencias para que puedan asistir con las mínimas condiciones a sus lugares de trabajo, Villa Monte dijo que no lo tenían pensado. A la exigencia de que se les entregue el certificado de promoción a lxs compañerxs que finalizan sus residencias o concurrencias el 31 de mayo y que se los contrate en condiciones de planta, Villa Monte respondió que piensan retener esos certificados hasta septiembre, y que quienes no deseen seguir trabajando precarizadxs o de forma gratuita pueden renunciar y perder la especialidad.

El desplante gubernamental a lxs trabajadorxs de la salud más precarizadxs no es solo porteño. Los funcionarios de Larreta siguen la línea de la resolución 718/2020 del Ministerio de Salud de Nación, que extiende los plazos de las residencias bajo la extorsión de la retención de los títulos. En la asamblea nacional de residentes que se realizó esta semana, compañerxs de Salta denunciaron que mientras esto ocurre les adeudan salarios desde el mes de enero. A otrxs residentes de esa provincia, el ministerio planea dejarlxs en la calle, ignorando la resolución oficial y el cuadro de necesidades crecientes de profesionales para asegurar la atención de la población.

Doble carga

La decisión de qué medias tomar frente a semejante escenario generaron fuertes debates en las asambleas y hospitales. Ocurre que lxs residentes y concurrentes sufrimos una doble carga: por un lado, la de nuestras condiciones laborales, que amenazan cotidianamente con enfermarnos. Como ejemplo, vale lo que ocurre con las “rotaciones de personal” –recomendadas por los protocolos oficiales, pero imposibles de aplicar por la falta de personal de enfermería, limpieza, etc. La otra carga que soportamos es la defender la cuarentena –la única medida real de salud pública-, mientras los gobiernos se dedican a flexibilizarla cada día más a pesar del incremento de contagios. Esta segunda carga se deriva de nuestro esfuerzo cotidiano por cuidar a la salud de la población, en contraste con un Estado dedicado a la protección de los intereses patronales.

Esa doble carga explica la oposición de muchxs compañerxs a la realización de movilizaciones que incrementen la circulación de personas. El gobierno, que con su desplante nos fuerza a adoptar esas medidas, no es en esto tampoco original. De Pakistán a Polonia, de México a Colombia, las manifestaciones se producen, adoptando las medidas de resguardo, porque los gobiernos y las patronales no dudan a la hora de aprovechar la pandemia para atacar toda clase de derechos y conquistas populares. Lo mismo ocurrió en nuestro país en empresas como Penta o BedTime, donde los obreros fueron forzados a actuar para preservar sus más elementales medios de vida. La cuarentena evitó hasta el momento un colapso total del sistema de salud, pero esa circunstancia tiende a disolverse en una Argentina que ya pelea los primeros lugares en la tasa de contagios en el personal de salud.

Debate y lucha

La única forma de superar esta contradicción es debatiéndola abiertamente en asambleas por hospital y centro de salud. Es un debate que abarca al conjunto de lxs trabajadorxs de la salud, por lo que estas convocatorias pueden incluir a diferentes sectores y especialidades, como ya está pasando en muchos efectores. La condición es superar las imposiciones y maniobras de aparato, que solo sirven para alejar a lxs compañerxs de esas instancias, debilitando al movimiento.

En la última asamblea nacional se resolvió organizar una conferencia de prensa frente al Ministerio de Salud de Nación el próximo viernes 22 de mayo para denunciar las condiciones intolerables de trabajo a las que estamos sometidxs. La asamblea de CABA, a su vez, propuso organizar una concentración el martes 26, a debatir en asambleas por hospital. Es el momento multiplicar las reuniones e intercambios, para que las medidas involucren a cada vez más compañerxs. Solo la conciencia, la unidad y la acción de lxs trabajadorxs es garantía para defender la salud, una tarea cada vez más opuesta a la orientación del poder político vigente.

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