Escribe Artistas, escritores y trabajadores de la cultura en Política Obrera
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El martes 25 de marzo, tan solo un día después de las masivas movilizaciones en todo el país por el aniversario del golpe de Estado del 24 de Marzo de 1976, el gobierno de Javier Milei dio la orden a Vialidad Nacional de demoler el monumento en homenaje a Osvaldo Bayer, ubicado en la ruta 3, el ingreso a la ciudad de Río Gallegos, provincia de Santa Cruz.
La estructura fue “descabezada” utilizando una pala mecánica y un martillo hidráulico, sin dar siquiera aviso a la actual Subsecretaría de Derechos Humanos. La decapitación es un símbolo del odio más exacerbado. Esto no es un mero episodio de “batalla cultural”, esto es un acto de guerra fascista contra la libertad de expresión y pensamiento político, que define la orientación y perspectiva del gobierno nacional.
El monumento había sido inaugurado hace dos años y se encontraba en el Paseo de la Memoria, dentro de los jardines del Complejo Cultural de Río Gallegos. En la inauguración, Esteban Bayer dijo: “Es un gran abrazo a Osvaldo como también a los 1.500 obreros fusilados, a los 30.000 desaparecidos y a los exiliados”.
El Diario Santa Cruz, cuyo dueño sería cercano a Javier Milei, justificó en redes sociales la demolición: “La limpieza del adoctrinamiento kirchnerista avanza en el país, y esta vez le tocó a un símbolo del relato impuesto durante años”. Pero las diferencias ideológicas entre Osvaldo Bayer y el peronismo kirchnerista son tan grandes como el abismo entre la defensa incondicional de los derechos de la clase obrera frente al asesinato de militantes sociales, gremiales y políticos durante la gestión kirchnerista (Mariano Ferreyra, Carlos Fuentealba y muchos otros), a la sombra de su “ley antiterrorista”. A pesar de ello, la burocracia sindical del modelo de la CGT que Cristina Fernández reivindicó poco antes de que una patota de Pedraza de la Unión Ferroviaria asesinara a Mariano, tuvo su lugar en el palco este 24 de Marzo, en el acto “unitario” del peronismo.
Bayer fue historiador, periodista, militante anarquista y, en especial, autor de La Patagonia Rebelde. Su libro, publicado en cuatro tomos (1974/1978), destapa la masacre de 1.500 obreros rurales de la corriente anarcosindicalista a manos del ejército argentino, entre 1920 y 1922, cuando luchaban por sus reivindicaciones contra la oligarquía terrateniente de la provincia de Santa Cruz. También dio origen a una película dirigida por Héctor Olivera que, aunque obtuvo el premio Oso de Plata en la Berlinale, fue censurada sucesivamente por Juan Domingo Perón, quien luego se ve obligado a levantar la censura, pero vuelve a censurarla Isabel Martínez de Perón, siendo exhibida en cines libremente solo a partir de 1984.
Osvaldo Bayer encarnó decisivamente la figura de un escritor comprometido profundamente con la defensa de los derechos de clase de los trabajadores y de los derechos humanos en general. Fue despedido del diario Clarín por ser delegado gremial y, cuando ingresó en Página 12, a diferencia de las tendencias kirchneristas y otras, cumplía rigurosamente las decisiones de huelga. Ahora, el gobierno liberticida decapita su imagen. Ese es el sentido de esta destrucción de una obra de arte: erradicar el pensamiento, la cabeza, la conciencia de un pueblo, pero no podrá, mientras estemos en las calles y tomemos la palabra para defenderla.
Valu Viglieca, Silvia Jayo, Ceferino Cruz, Sergio Escalas, Maxi Cortés y Eugenia Cabral