Escribe Lucas Giannetti
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La actual jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, había iniciado gestiones para que Palantir, empresa que brinda servicios en materia de ciberespionaje, arribe a la Argentina a través de un contrato con el Estado. La iniciativa de la exministra se vio truncada por la intervención de Karina Milei, desatando una nueva lucha de facciones dentro del gobierno.
Bullrich, llevando adelante una agenda propia, se había puesto como meta poner en pie el ICE argentino a través de la Agencia de Seguridad Migratoria y que esta tuviera como base de datos a Palantir. Al frente iba a estar un alfil de Bullrich, Diego Valenzuela, hasta hace poco intendente de Tres de Febrero, que para ocupar ese cargo se pidió una licencia como senador provincial. El encargado de las tratativas de cerrar el acuerdo con la empresa era Guillermo Yanco, pareja de Bullrich y un declarado agente del sionismo, que mantiene buenas relaciones con los “sótanos de la democracia”. Un senador libertario comentó que "Bullrich armó un contrato extralarge", algo que habría despertado la curiosidad de Karina y los Menem. "Bullrich y Yanco solo pensaron en ellos y los bajaron" (LPO, 13/3).
Las maniobras de Bullrich y Yanco llevaron a Karina Milei a darle de baja a la conformación del ICE criollo, dejando a Valenzuela sin cargo. En su paso por la Expoagro el frustrado funcionario trató de bajar los decibeles de la interna. “Hablé con Karina. Está todo perfecto con ella y con el Presidente”, aseguró. Pero puertas adentro, el intendente de Tres de Febrero, cargo que también licenció, convocó a una reunión en la Municipalidad de esa localidad, durante la cual habría señalado a tropa propia que "Patricia fue la única que me bancó", "Monteoliva es una oscura" y "Karina lo tiene secuestrado a Milei" (ídem).
Por su parte, Alejandra Monteoliva, quien fue puesta en el cargo de Seguridad por orden directa de Bullrich, comenzó a distanciarse de la senadora para acercarse al “karinismo”, que busca el manejo de los hilos de los sectores estratégicos del gobierno, en el marco de las luchas de camarillas libertarias, que se han acentuado con los últimos escándalos de corrupción y las acusaciones cruzadas por el “fuego amigo”.
Bullrich, acusando el revés, visitó Expoagro flanqueada por una delegación federal de senadores de LLA, entre los que se encontraban Bartolomé Abdala (San Luis), Emilia Orozco (Salta), Carmen Álvarez Rivero (Córdoba), Joaquín Benegas Lynch (Entre Ríos), Francisco Paoltroni (Formosa), Mario Cervi (Neuquén) y Vilma Bedia (Jujuy). La puesta en escena de Bullrich da cuenta de que la exministra está trabajando en un ´armado propio´.
La intervención de Karina Milei para desbaratar los planes de Bullrich dejó a esta última “sin un negocio muy escalable que había diseñado como su retaguardia de poder y caja en el gobierno, cuando aceptó abandonar el ministerio y ser candidata a senadora” (ídem).
Palantir Technologies, fundada en 2003 por los ultramontanos Peter Thiel y Alex Karp y financiada inicialmente por la CIA, es una empresa de sowftware de origen estadounidense especializada en el análisis avanzado de grandes conjuntos de datos (Big Data) e inteligencia artificial. Palantir, que le da operatividad a la CIA, al FBI y al ICE, entre otros organismos de seguridad, es un actor clave en el genocidio perpetrado por el Estado de Israel sobre el pueblo gazatí. En el Reino Unido, sólo en 2025, facilitó, a partir de la concentración de datos, la detención de 12.000 opositores por “delitos de opinión” o “pensamiento”, vertidos en las redes sociales, sobre todo denuncias realizadas acerca del genocidio perpetrado en Gaza.
De un tiempo a esta parte se viene rumoreando sobre el desembarco de Palantir en el país. En 2024 Thiel mantuvo una reunión con Milei. El empresario ensalzó el camino político-económico emprendido por el liberticida. Al igual que en los países donde Palantir opera, el arribo a la Argentina tendría como objetivo hacerse de la base de datos de los organismos del Estado para sistematizar la información con la finalidad de llevar adelante un sistema de control a gran escala, bajo la excusa de la “lucha contra el terrorismo”.
Todos los caminos conducen a que uno de los socios operativos de Palantir en el país sería la SIDE libertaria, a la que el DNU 941/25 dotó de facultades extraordinarias -e inconstitucionales- para llevar adelante una persecución contra opositores, organizaciones sociales y periodistas. El artículo 15 del 941 establece la concentración de datos de Cancillería, Justicia, Seguridad, ReNaPer, Migraciones, ARCA, entre otros entes, a través de la Comunidad Informativa Nacional (CIN) dependiente de la SIDE, en la cual abrevaría Palantir para hacerse de los datos. En el marco de estas reformas, Karina Milei se hizo de la Agencia de Ciberseguridad. El desembarco de Palantir se convertiría en una herramienta de poder utilizada de manera discrecional por la camarilla karinista para ampliar y reforzar su poder. El que lo puso blanco sobre negro fue un diputado libertario que planteó que "si viene Palantir, todo lo demás no importa porque cambia la forma de gobernarnos" (ídem).
Una de las consignas con las que nos movilizamos desde Política Obrera este 24 de Marzo a 50 años del golpe de Estado es "Abajo el Estado policial de Milei”.
