Tiempo de lectura: 1 minuto
El 29 de marzo se cumplieron 15 años del asesinato de Silvia Suppo, militante política y social, exdetenida desaparecida en 1977 a sus dieciocho años, en Rafaela (Santa Fe), su ciudad natal. Declaró sobre su caso como testigo clave en la Causa Brusa, en la que fue condenado ese exjuez federal, pocos meses antes de que le dieran muerte de varias puñaladas a plena luz del día en su local comercial de la calle Sargento Cabral, en el centro de Rafaela.
Cuando hizo su declaración, en octubre de 2009, ante el Tribunal Oral de Santa Fe, contó detalles de los tormentos que recibió, las reiteradas violaciones que sufrió y el aborto forzoso y clandestino que le provocaron, “para salvar el error”, como le dijeron con cinismo sus represores. Era la primera vez que se juzgaba un aborto como delito autónomo de lesa humanidad.
Cinco meses más tarde, dos jóvenes marginales, a plena luz del día, la ejecutaron de nueve puñaladas dentro de su negocio. Silvia debía testimoniar en la Megacausa Rafaela.
Los jóvenes fueron condenados a prisión perpetua. Pero sigue en un limbo la investigación para dar con los verdaderos responsables de este crimen político.
Sus hijos Marina y Andrés, más distintas organizaciones políticas y de derechos humanos, junto al Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo, siguen reclamando justicia en las calles, por este hecho aberrante.