UNR: Un primer cuatrimestre frustrado

Escribe Guille Molesto

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El primer cuatrimestre “virtual” en la UNR ha sido un fracaso, tanto para estudiantes como docentes. Las medidas de “contención” del rector Bartolacci resultaron pura demagogia. La deserción estudiantil se ha extendido y las condiciones de trabajo docente han empeorado. Las becas no llegan, o llegan muy tarde, mientras vemos al rector subestimar este reclamo en la última reunión del Consejo Superior. Nada positivo para los estudiantes ha salido de estos espacios copados por las camarillas que dirigen nuestra universidad.

Ataque a los docentes

El rectorado impulsa de manera unilateral la aplicación de un “protocolo para el desarrollo de actividades académicas con acompañamiento pedagógico” para avanzar a fondo con el año académico con toma de exámenes incluido.

Los docentes nucleados en COAD criticaron la aplicación de este “protocolo”. Un 80% de los docentes expresa que están trabajando de manera sobrecargada y un 55% indicó que su situación económica se vio afectada por la cuarentena (encuesta del sindicato). Además señalan que en su Convenio Colectivo de Trabajo no está considerado como obligatorio el trabajo de modo virtual. También señalan que un 60% de los docentes no están de acuerdo en tomar exámenes en estas condiciones.

En algunas facultades, los decanos y los consejeros directivos alineados a las camarillas del rectorado han avanzado en aplicar este “protocolo”. La Franja Morada y el Frente Patria (kirchnerismo) se han posicionado, con el mote de la defensa de las regularidades, como el mayor factor de presión sobre los docentes para continuar el proceso pedagógico cueste lo que cueste. Nuestra posición es clara: ninguna imposición por parte de las camarillas anti-educativas: foros de debate por carrera y por catedra para acordar criterios pedagógicos de evaluación y regularidad.

Orientación social de la universidad

Poner a funcionar la universidad en estas condiciones responde a motivaciones políticas de las camarillas de la Franja Morada y el kirchenerismo que dirigen la UNR hace más de 10 años. La UNR es una “unidad de negocios”, con convenios con más de 60 empresas privadas, con capital invertido que necesitan movilizar ¡Ni hablar de la friolera de 130 carreras de posgrados pagos que doblan en cantidad a las carreras de grado gratuitas! Los compromisos que manejan las autoridades con estas empresas que financian la UNR -muchas veces con recursos mayores a los asignados por el presupuesto nacional- son el condicionamiento principal. Las empresas, ante el colapso económico del país, actúan como principal factor de presión para el levantamiento de las medidas sanitarias.

El Estado y la Universidad deben ampliar su presupuesto para garantizar el proceso educativo virtual. La ampliación de la planta docente, el pase a planta de los miles de ad honorem de la UNR, destinar fondos para la capacitación docente y la adquisición de recursos virtuales, y a un plan de becas para paliar la deserción, para eso es necesario contar con personal administrativo para organizar la implementación urgente de este plan y auditado por comisiones compuestas por estudiantes y docentes.

La FUR

La Federación Universitaria de Rosario, dirigida por el ALDE-PCR, sectores alineados al gobierno de Fernández y agrupaciones estudiantiles del rectorado, se ha convertido en los “gestores” de las políticas de “bienestar estudiantil” de Bartolacci, limitados a completar formularios para presentárselos a la administración, funcionando en una suerte de toma y daca con las autoridades universitarias. Los centros de estudiantes no han convocado a una sola asamblea para que los estudiantes puedan deliberar. Los estudiantes no nos podemos quedar quietos ante esta política que acentúa la crisis.

Abramos un canal de discusión: asambleas en todas las facultades

Todas las reivindicaciones de los estudiantes, docentes y no docentes deben tener un canal de expresión. Solo la deliberación colectiva podrá orientar el conjunto de los reclamos pendientes mientras se va el cuatrimestre sin poder encontrar un acuerdo común a la modalidad virtual.

Se impone la necesidad de convocar inmediatamente a asambleas virtuales abiertas en todas las facultades, que debatan estas problemáticas y los medios de lucha para satisfacer las demandas urgentes.

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