Misiones

Casino Club de Posadas: “Querían detener a todos los delegados y trabajadores que se movían con nosotros, de modo que no podamos presentarnos a la elección de delegados”

Escribe Mario Coutouné

Tiempo de lectura: 7 minutos

Charlamos con Gisela Galarza, Sergio Benítez, y el Chino Olivera que se presentaron por cuarta vez a elecciones en las salas del Casino Club de Posadas.

¿Cuándo vencían sus mandatos?

En octubre de este año 2025, el mandato debe ser renovado anualmente. La presentación de candidatos debe hacerse por carta documento a la sede central de ALEARA, algo que hicimos incluso con Olivera detenido, enviamos el 13 de octubre, pero la sede central alega que llegaron el 21 salvo en el caso de un candidato, los de la burocracia aparentemente llegaron todos.

Pudimos presentar y no estar presos porque luego que detienen a Olivera el 12 de septiembre un abogado nos avisa que la orden de detención era para 9 personas más y entre ellas estábamos todos los delegados del Casino Club y pudimos presentar una eximición de prisión que el juez hizo lugar.

Por la reducción de personal y el estatuto vigente tendríamos 3 delegados en total. Cuando asumimos por primera vez éramos cuatro y luego de la primera elección uno de los delegados se pasó a la patronal.

¿Pudieron fiscalizar?

No, la patronal dio la orden de que no nos dejen entrar a fiscalizar diciendo que no teníamos mandato, que se habían vencido.

¿Cuántos votaron?

Teóricamente 156 votantes, un 85/90% del padrón que debía ser de 170 pero figuraban 176. Nunca votaron tantos afiliados. En uno momento logramos una votación muy alta (50% del padrón) por movilización de los afiliados que nos votaron.

¿Cómo es el acto eleccionario?

No hay cuarto oscuro. En una de las salas donde se realizó la elección se puso la mesa con los candidatos debajo de una cámara de seguridad de modo que la patronal podía ver el nombre del candidato que ponía en cada sobre el afiliado. Esto se traduce luego en maltrato permanentes como no poder hacer rotaciones, de turno, no autorizar cambios de franco, etcétera, y luego de un tiempo los funcionarios aclaran que es por haber votado “mal”.

No nos dejaban hacer actas, estar presentes, etc., una maniobra de la empresa con el gremio ALEARA para poder eliminarnos como delegados. Toda la elección fue impugnada y esta judicializada.

¿Cuáles eran las condiciones laborales cuando ustedes salen delegados por primera vez y que conquistas obtuvieron?

No se cumplía el convenio en ninguna sala del Casino Club salvo en cuestiones básicas como la indumentaria, franco el día de tu cumpleaños, pero en cuestiones como las rotaciones de sala y turnos que es obligación para todos los trabajadores, los del sector limpieza no tenían derecho a feriado por las fiestas navideñas. El estrés es uno de los grandes problemas de salud a raíz del incumplimiento del convenio.

El sindicato (ALEARA) modificó el convenio varias veces siempre a favor de la empresa y sin comunicar a los trabajadores, que nos enteramos cuando reclamamos el convenio supuestamente vigente. Por ejemplo, sacaron el pago de la movilidad para los trabajadores en caso de salida extemporánea o por problemas en el transporte, ahora cada cual se arregla como puede para volver a la casa.

Un compañero que recién se inicia cobra 900.000 pesos. Yo, con 23 años de antigüedad y dos categorías, más cobro 1.100.000 pesos; la antigüedad la pagan un 1% por año, el máximo por antigüedad se alcanza a los 20 años de servicio y no se modifica hasta la jubilación. Esto por 8 horas de trabajo, 20 minutos de descanso cada 3 horas y media hora para almorzar/cenar. No hay pago por responsabilidad de caja y cualquier error lo tenemos que pagar de nuestro bolsillo, si alguien pierde 500.000 pesos, pierde la mitad de su salario.

Obtuvimos adelantos de las cuotas firmadas en las paritarias, no obteníamos aumentos reales por que las paritarias firmadas en julio, por ejemplo, del 2024, los aumentos eran a partir del básico de junio de 2023; además eran montos fijos no remunerativos que luego de un año se pasaban al básico. Empezamos a reclamar y los representantes sindicales funcionaban como voceros de la empresa afirmando que no podían pagarnos los aumentos; al ver que no había aumentos reales y nos cortamos empezando movilizarnos a la plaza 9 de Julio sin el acompañamiento del sindicato, logramos movilizar el 25% o más de los afiliados de una empresa que trabaja todo el día y con varias sedes, trabajadores desperdigados y el que no está trabajando, está descansando. La empresa empezó a sacar fotos a los que se movilizaban, empezaron a no aplicar las rotaciones, no otorgar cambios de francos, etc., como aprietes a los que se movilizaban.

A raíz de esas movilizaciones se modificó la base del cálculo para los futuros aumentos, es decir impactó a nivel nacional para todos los trabajadores. Esto fue una sola vez a raíz de nuestra movilización.

¿Cuándo fueron los roces por la cuestión del sector de fumadores?

En agosto de este año, después de que conquistamos que se aplique la ley 26.687 que impide fumar en espacios cerrados. Intentaron volver con la organización de un espacio exclusivo para fumadores, pero sin protección para los trabajadores, el argumento para su instalación es que la empresa estaba en crisis y había que permitir que los fumadores vuelvan al juego. Los trabajadores denunciaron nos movilizamos y la empresa presento un acuerdo con el representante de ALEARA en el que proponían un 10/15% de plus a cambio de intoxicarse; no podían aclarar si el plus era en blanco; denunciamos a la municipalidad, pero los funcionarios no lograron ver el cartel de fumadores, los ceniceros, las colillas etc.; con la movilización logramos impedir su instalación. En la sala de Garupa permitía la presencia de fumadores después de 10 años de sancionada la ley nacional, logramos que la municipalidad adhiera a la ley que se aplique a esa sala. La patronal nos acusa de la pérdida de sus clientes fumadores.

Otro problema de salud fue detectar que había muchos compañeros que tenían licencia psiquiátrica por estrés, lo que se llama cabeza quemada o rota.

Ante la denuncia de los empresarios de que era nuestra responsabilidad la enorme cantidad de trabajadores con licencia médica hicimos un relevamiento de que pasaba, descubrimos que había compañeras con problemas hormonales, con alopecia, descalcificación con caída de uñas, ú2lceras y alergia en piel, los médicos recomendaban a las compañeras que dejen el trabajo que no tenían problemas orgánicos y que todo era derivado del problema del estrés y la mala alimentación y mal dormir, más los conflictos generados en la atención de los hijos pequeños; no quisieron cambiar el horario a quien tenía un hijo autista para una mejor atención. Los compañeros deprimidos por la falta de dinero, doble trabajo que a veces llevaba a la separación, afectados en todos los planos de la vida por un trabajo estresante y muy mal pago.

La empresa decía que nosotros impulsamos la asistencia a un psiquiatra que daba certificados médicos con el objeto de perjudicar a la empresa, incluso que cobrábamos una comisión por tales certificados; denunció que había una veintena de empleados con certificados; el problema que tenemos es el estrés que deriva en lo que se llama cabeza quemada. Contrataron una empresa de Buenos Aires que atendía online y te decía que te presentes a trabajar sin estudios previos y sin tratamiento para el problema; las que llamaban decían que eran médicas, supuestamente una pediatra y la otra médica laboralista, todo supuesto porque no presentaban nada que acredite. Reclamamos si era junta médica o control; afirmaban que era junta médica, pero sin que el médico de parte pueda estar presente según artículo 210. Con esos planteos desarticulamos la maniobra de la empresa para que se restituyan a trabajar los que estaban con licencias. Casinos Club pidió por favor que les atiendan las llamadas porque no era junta médica, etc. Reculó en toda la línea.

¿Desde cuándo conocen al médico psiquiatra detenido por, supuestamente vender los certificados?

Desde el año 2002, entendemos que la empresa lo mandó a detener. Usaron la excusa de asociación con nosotros para sacar a Olivera y a todos los delegados de las elecciones de delegados, éramos 9 con orden de detención, detienen a Olivera un viernes y nuestros abogados presentan una eximición de prisión, porque el objetivo era detener a todos los delegados y trabajadores que se movían con nosotros, de modo que no podamos presentarnos.

También conquistamos que las capacitaciones en horario de trabajo, cuando antes se hacía en horario de descanso; reclamamos ante ALEARA que decía que la patronal tenía razón. Las movilizaciones nuestras aparecieron en una revista internacional sobre casinos, repercutió a nivel nacional; dijeron que no tenían plata, pero nosotros pedimos el balance de las empresas. Las acciones repercutieron en varios Casinos como el de Bariloche, el Casino Flotante de Puerto Madero, Bingos con los que tuvimos contacto, pero no pudimos coordinar.

¿Podemos decir que la detención fue una maniobra para sacarlos del medio y desbaratar la organización?

Venían con varias maniobras, por ejemplo, se elige un delegado por sala entonces nos pusieron a Benítez y a mí (Olivera) en la misma sala con el objetivo de eliminar a uno, hicieron lo mismo en otra sala y nosotros presentamos un tapado y les salió mal.

En estas elecciones en una mesa pusieron solo los candidatos que obedecen a ALEARA, si alguien votaba allí solo podía votar a esos candidatos, allí es donde el voto fue aparentemente masivo ya que no pudimos controlar. Para las elecciones se hicieron presentes miembros de la CD nacional algo que no está previsto en el estatuto que dice que solo los trabajadores del lugar tienen que estar presentes. En la sala más grande nadie vio dónde quedó la urna y en la otra no andaban las cámaras para verificar cuántos votaron, allí metieron más votos y ganaron ellos. Los encargados de sala de la empresa no nos dejaban fiscalizar, no hubo padrón firmado por los afiliados, en una urna en el padrón figuran 59 votantes y obtuvieron 88 votos; salieron a meter miedo en el resto de los trabajadores intimando a votar al oficialismo. Todo un fraude electoral montado entre sindicato y empresa.

En el caso de la detención de Olivera en el expediente no hay nada que pueda vincularlo al médico y su participación en maniobras para que se extienda certificados médicos; no pueden vincular a él y tampoco al resto de los delegados. Los trabajadores que declararon contra Olivera en el juzgado dijeron que los habían apretado para que hicieran esa declaración.

Aún con la elección fraudulenta el responsable local de ALEARA informó que aún quedan 50/60 “rebeldes” que votaron por en contra de ellos, en condiciones normales ganábamos elecciones. Antes de todo esto la empresa no nos otorgaba la licencia que corresponde como delegados para poder recorrer las salas y también la bonificación que corresponde para acción gremial que son $ 5.000.

Siempre quisieron liquidar cualquier forma de organización desde abajo y mucho más cualquier manifestación para reclamar la aplicación del convenio.

Revista EDM