Escribe Tendencia Docente Clasista
Nos inscribimos en la rebelión docente que crece en todo el país por medio de autoconvocatorias.
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Este 16 de marzo venció el plazo para la presentación de listas en las elecciones del SUTEBA que tendrán lugar el 13 de mayo. Con un plazo mínimo de diez días, la burocracia liderada por Roberto Baradel procuró evitar que el objetivo de las elecciones, así como el fundamento de cada lista, sirva a un debate y clarificación política, en especial cuando la mayoría de ellas está constituida por corrientes dispares. Los trabajadores de la educación atravesamos una crisis salarial y educativa y una onda creciente de autoconvocatorias y rebeliones docentes masivas. La docencia rechaza la asistencia a los eventos aparateados de las burocracias sindicales.
La Celeste-Violeta oficial no cuenta esta vez con Roberto Baradel para Secretario General, luego de casi 20 años de atornillamiento en el cargo. No quiere decir que volverá a las aulas, porque seguirá en otro puesto rentado de la CTA. Ninguna lista plantea la renovación de los cargos sindicales y el derecho de los docentes a la revocatoria de mandato. El “nuevo modelo sindical” que esgrimió la CTA para dejar la CGT quedó en la nada. Durante su mandato, Baradel convirtió al SUTEBA en un socio del aparato estatal provincial, inclusive bajo la gestión de María Eugenia Vidal (no solamente los Duhalde y los Scioli), como sucede ahora con el liberticida Milei. En la actualidad es un peón de Axel Kicillof, inclusive en las trifulcas internas dentro del pejotismo. En Buenos Aires, se ha instalado en los hechos la “esencialidad educativa”, que penaliza el ejercicio del derecho a huelga. En lugar de Baradel, se postulará María Laura Torre, actual secretaria general adjunta, del riñón de Baradel. La lista Violeta del Partido Comunista seguirá aliada con la Celeste.
A nivel provincial, volverá a estar presente la Multicolor, que integra el FITU y otros agrupamientos. Este frente llegó a dirigir nueve seccionales de la provincia, pero se encuentra en retroceso desde hace tiempo, al menos desde que perdió la seccional La Matanza, que le arrebató Baradel. El FITU se ha caracterizado, en todos los sindicatos, por el seguidismo a las burocracias sindicales -a las que ofrece la dirección de un Plan de Lucha que las burocracias rechazan- y por una hostilidad a la agitación en favor de las autoconvocatorias, sea porque “las masas no dan”, sea por aquello de con los aparatos siempre sin ellos (casi) nada. En un cuadro de decadencia extraordinaria del sindicalismo de colaboración de clases e integración al Estado, no ofrece ninguna salida independiente, sino en su mismo terreno. Durante la pandemia, cuando el tema de la salud era decisivo para docentes y alumnos, el frente Multicolor fue promotor de la “presencialidad cuidada”, una exigencia del conjunto de la clase capitalista que tenía en vista no alterar el negocio de la enseñanza privada y no retener a la clase obrera en el cuidado de ellos mismos y de los educandos, en lugar de ir con barbijo al trabajo. Descubrió entonces que la cuarentena era sinónimo de Estado policial, el mismo programa que, con mucho mayor éxito, llevó a Milei a la presidencia. Ante esta convocatoria a elecciones, la Multicolor no ha presentado un programa. Bien entendido, pide un cheque en blanco.
La Multicolor ha presentado lista con la Azul y Blanca (PCR) en La Matanza, sin consultar para nada a sus bases o activistas. El PCR ha formado parte del FpV, del FdT y de la UxP. La AyB ha sido socia durante largos períodos de la dirección de Baradel. La ‘unidad’ fue consumada en La Matanza, el principal distrito de la provincia, pero no en la provincia, es decir que es un acuerdo de aparato. Es un frente con la derecha en el campo sindical. La ‘recuperación’ del sindicato se ha vuelto en una frase vacía, una ‘recuperación’ de los cargos.
Nuestra corriente, Tendencia Clasista Docente, ha presentado la lista Naranja, luego de un debatido plenario provincial de nuestra agrupación resolvió reunir avales y candidaturas en torno a un programa Nuestro programa señala el vaciamiento del sindicato luego de décadas de colaboración clasista y de pérdidas colosales de derechos. El eje de nuestra agitación electoral será la lucha por desarrollar autoconvocatorias para llegar a una huelga docente y educativa nacional. La CTERA de Yasky y Baradel ha balcanizado, fragmentado al sindicato para adaptarlo a los convenios colectivos provinciales, donde los gobernadores explotan la fragmentación que permite destruir salarios y derechos.
La brevedad del tiempo para presentar lista nos ha limitado en el propósito de que un amplio debate permitiera que muchos activistas, insatisfechos con los aparatos oficiales y opositores, se unieran a nuestra lista, la lista Naranja, o a listas comunes. Las listas Naranja de la Tendencia Docente Clasista están encabezadas en José C. Paz por nuestros compañeros Mauro Triulzi y Sebastián Chiarino; en San Isidro, por Margarita Cuellar y Tatiana Lefenda; en San Miguel, por Ezequiel Amarilla y en Bahía Blanca por Emiliano Fabris y Martin Grecco. En Campana, conformamos el frente “Naranja-Marrón”, sobre la base de una declaración política, encabezado por nuestras compañeras Analía Reynoso y Josefina Olivera. En Ezeiza, hemos inscripto una lista con dos agrupamientos de la Multicolor -nuestra presencia motivó la salida de la Verde de Carlos Gandolfo-, que lleva a nuestro compañero Cristian Cañete como candidato a secretario adjunto; a diferencia de La Matanza, la Multicolor hace un frente de igualdad con quienes estamos a la izquierda, no a la derecha. En otros numerosos distritos hemos reunido una importante cantidad de avales y candidaturas.
Como primera acción de campaña, convocamos este 24 de Marzo y a 50 años del golpe a movilizarnos masivamente para enfrentar al gobierno “cívico-militar” de Milei y a la guerra imperialista.
