Ajuste, sobrecarga y desprecio por la salud laboral en Bagley Córdoba

Escribe Comisión Interna de Bagley-Córdoba

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Reproducimos a continuación el comunicado emitido por los trabajadores de Bagley-Córdoba sobre el avance patronal sobre las condiciones de explotación de los trabajadores que está afectando la salud de los mismos.

Desde la Comisión Interna Bagley Córdoba – Lista Blanca queremos poner en conocimiento de todos los trabajadores y de la comunidad una situación grave que se está desarrollando en el seno de nuestra institución fabril y que afecta de manera directa la salud, la integridad y la dignidad de quienes sostenemos la producción día a día.

La gerencia de Bagley Córdoba viene llevando adelante un programa mezquino y antipático de reducción de tiempos de limpieza en la Línea 1, una línea que fue automatizada hace poco más de tres años con la incorporación de una nueva máquina envasadora. Dicha automatización implicó la rescisión de 15 puestos de trabajo, y además la quita de dotación en sectores como la nave productiva de producto semi elaborado, sin que existieran mejoras reales en los procesos que justificaran semejante reducción de mano de obra.

Este proceso no sólo significó pérdida de puestos laborales, sino que generó —y sigue generando— una sobrecarga de trabajo constante. Durante la puesta a punto de la llamada “nueva” línea, los trabajadores atravesaron jornadas caóticas, con condiciones laborales que distaron mucho de ser óptimas. Compañeros y compañeras terminaban sus turnos con cansancio extremo, dolencias físicas y una carga psicológica enorme, producto de la presión permanente ejercida por los supervisores de producción.

Lejos de corregirse, esta situación no ha cambiado sustancialmente con el paso del tiempo. Línea 1 continúa siendo una línea agotadora, donde semana tras semana se viven jornadas explosivas. Los trabajadores realizan un esfuerzo descomunal para sacar adelante la producción, lidiando con lineamientos cada vez más duros, sin que se interrumpa la continuidad productiva aun cuando existen desbordes claros, especialmente en el sector de envasado.

A todo este escenario se suma una decisión aún más grave: la reducción de los tiempos de limpieza. Antes, las limpiezas totales o parciales de fin de producción se realizaban en ocho horas. Desde hace un tiempo, ese margen se redujo a seis horas, lo que en sectores puntuales provoca que los trabajadores no puedan tomar los descansos ergonómicos necesarios, ni siquiera disponer del tiempo mínimo para ir al baño, llegando al extremo de resignar el refrigerio en el comedor.

Lejos de revisar estas prácticas, la gerencia redobla la apuesta y continúa estrujando a sus trabajadores. En las últimas semanas se conoció además un nuevo recorte: una reducción del 20% en el tiempo destinado a las limpiezas por cambio de variedad, profundizando aún más el ajuste sobre los cuerpos y la salud de quienes trabajan en la línea.

Desde la Comisión Interna Bagley-Córdoba exigimos a la empresa que detenga esta embestida contra sus trabajadores, que abandone esta actitud mezquina, avarienta y deshumanizada, que frene su voracidad productiva y comience a actuar con la empatía y la responsabilidad que merece la fuerza laboral que sostiene la producción todos los días.

Queremos trabajadores sin dolencias.

No queremos accidentes laborales.

Queremos volver a nuestras casas con nuestras familias con la misma integridad con la que entramos a trabajar cada día.

La salud no se negocia. La dignidad tampoco.

Comisión Interna de Bagley-Córdoba

Revista EDM