Escribe Lucas Giannetti
Los liberticidas fundieron la obra social de las Fuerzas Armadas
Tiempo de lectura: 5 minutos
El gobierno liberticida, luego de fundir al Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), lo disolvió y, en contrapartida, creó dos nuevas entidades autárquicas: la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) y la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG), arrebatándole a Presti una jugosa caja. Esta maniobra había sido anticipada el año pasado por la exministra de Seguridad Patricia Bullrich y el ex ministro de Defensa y actual diputado, Luis Petri. La iniciativa del gobierno apunta a enfrentar la crisis financiera y desde el mismo Ministerio de Defensa señalaron que “el esquema anterior era inviable debido a irregularidades de administraciones previas” (El Destape 6/2), mientras que desde la Casa Rosada objetaron que el “movimiento estratégico está orientado a mitigar el colapso operativo y financiero de la sanidad en las instituciones armadas”, que ellos mismo crearon.
Bajo la gestión de Petri, la IOSFA pasó de tener un superávit de $2.960 millones a fines de 2023 a una deuda que, según distintas estimaciones, oscila entre los $126.000 y los $250.000 millones, afectando prestaciones básicas como cirugías programadas en todo el país, despertando el malestar dentro de la “familia militar”. Solo en Mar del Plata se cortó las prestaciones para los afiliados por una deuda de $ 800 millones con el Hospital Privado de la Comunidad.
A este pasivo financiero hay que sumarle que, en enero de 2025, IOSFA tomó una deuda por $40.000 millones con el Instituto de Ayuda Financiera para Pago de Retiros y Pensiones Militares (IAF), presidido por el “karinista”, Franco Adorni, que entre sus funciones se encuentran el pago de 300.000 retiros y pensiones a personal de las Fuerzas Armadas. Las proyecciones indican que el costo financiero será de $48.000 millones, por lo que el Estado terminará pagando $88.000 millones en 36 cuotas.
El desguace de IOSFA por parte del gobierno liberticida no se limitó a la cuestión financiera. En enero del 2025 desde el Ministerio de Defensa se aplicaron 150 despidos en todo el país, incluidos quienes habían aprobado los exámenes de idoneidad impuesta por los liberatrios.
El desfinanciamiento de las FFAA no se limita al vaciamiento y desguace del IOSFA. Al día de la fecha “el 60% de los miembros del Ejército están por debajo de la línea de pobreza y el recorte del presupuesto impide realizar entrenamientos normales por ejemplo, con un tanque” (Página 12, 7,2). La motosierra libertaria pega de lleno en el presupuesto en defensa, lo que ha llevado al registro de casi 20.000 bajas en lo que va de gobierno de Milei. La mayoría de las bajas se ha registrado entre los soldados voluntarios, por las bajas remuneraciones. https://politicaobrera.com/14913-deserciones-en-las-fuerzas-armadas-otra-cara-de-la-crisis/
Por medio del DNU 88/2026, el Poder Ejecutivo oficializó la creación de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), que se encontrará bajo la órbita del Ministerio de Defensa y que tendrá personería jurídica propia para administrar la cobertura sanitaria del personal militar en actividad, civiles de las Fuerzas Armadas, retirados y sus familias. Por su parte la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG), dependiente del Ministerio de Seguridad, es decir de Alejandra Monteoliva, que distanciandose progresivamente de su mentora, Patricia Bullrich, se hace del manejo de una gran caja de recaudación. Monteoliva tendrá a su cargo la atención de la Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval Argentina.
Desde el gobierno nacional justificaron la medida señalando que “en los últimos años se ha observado una situación de desequilibrio financiero de carácter persistente en el Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) vinculada, entre otros factores, al incremento sostenido de los costos de las prestaciones médico-asistenciales y de los medicamentos, así como a la heterogeneidad de su padrón de afiliados y a la dispersión territorial de los mismos”. Pasandolo en limpio, el gobierno reconoce haber pagado sobreprecios en medicamentos y prestaciones. Fue el mismo Luis Petri el que firmó un contrato por $50.000 millones con la droguería Suizo Argentina SA, empresa implicada en las coimas de la ANDIS. La gestión de Petri al frente del Ministerio de Defensa dejó un déficit hacia dentro de IOSFA y un incremento de la deuda de la obra social que nucleaba a más de 550.000 afiliados. Según Ámbito, que pudo acceder a la auditoria interna “la propia obra social expone lo que Petri negó en sucesivas ocasiones: el crecimiento de la deuda de IOSFA fue exponencial tanto en forma nominal como ajustada por inflación” (Ámbito 6/2) y deberá ser afrontada por el actual ministro de Defensa Carlos Presti.
Por su parte Presti, en un intento de defender la gestión de su antecesor y de encubrir las responsabilidades del gobierno liberticida, señaló que IOSFA, creada en 2013 por la entonces ministra de Defensa Nilda Garré, “no cumplía con las necesidades de la familia militar” y acusó a la gestión kirchnerista de quitarle al sector el gerenciamiento de la sanidad para “ningunearlas” y hacer “revanchismo de los 70″ (La Nación, 7/2).
El DNU 88/2026 también establece, ante el desmanejo de la gestión anterior, la protección de los fondos y se fija un esquema de distribución obligatorio para ambas obras sociales. En este sentido, el 80% de los ingresos serán destinados solamente a prestaciones médico - asistencial, hasta el 8% será usado para gastos administrativos y operativos, y el 12% restante podrá destinarse en otras prestaciones sociales, siempre que este asegurada la cobertura de salud. La gravedad financiera, llevó al gobierno liberticida a poner a las dos obras sociales bajo la auditoría permanente de la Sindicatura General de la Nación, órgano de control interno que depende directamente del Poder Ejecutivo. El gobierno nacional pone al zorro al cuidado del gallinero.
Un militar en actividad le señaló a LPO sobre la creación de OSFA que "hay expectativa y cautela con la decisión. Los jefes militares habían hablado con Presti y estaban presionando para que el decreto saliera publicado esta semana, tras haberlo estado puliendo", y agregó que "El impacto en los afiliados será el verdadero desafío, ya que en papel todo parece muy bien pero hay que ponerlo en funcionamiento", bajandole la espuma al entusiasmo de Presti y sus camaradas en funiones en Defensa, ya que el grueso de la “familia militar” entiende que la puesta en pie de una nueva obra social se inscribe en un proceso complicado y delicado.
El militarismo enarbolado por el gobierno liberticida, reforzado con el nombramiento de Presti al frente de Defensa y por la puesta en funciones civiles a militares en actividad, tiene fisuras que abonan el malestar hacia dentro de las FFAA., augurando choques entre los militares y la camarilla gobernante. La creación de las dos obras sociales abre un proceso de transición que tiene como punto neurálgico de quién se hará cargo de la deuda contraída por la pandilla libertaria. Llegado el momento, Milei, el topo que vino a destruir al Estado desde adentro, habilitará fondos públicos para cubrir las tropelías de sus subordinados.
