Escribe Mariano Hermida
El 2/3 paro nacional docente.
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La paritaria docente de la Provincia de Buenos Aires ha ingresado en un pantano. La última oferta del gobierno provincial de un 3 % no fue aceptada por ningún sindicato integrante del Frente de Unidad Docente Bonaerense (SUTEBA, FEB, UDOCBA, SADOP, AMET). Según trascendió en los medios, los representantes de los gremios habían pedido el 7 %, una cifra absolutamente miserable.
Ya en el mes de enero, la FEB había rechazado el último acuerdo paritario, poniendo en crisis al FUDB. La novedad de esta ocasión -primera vez desde la gobernación de Kicillof- es que han sido los sindicatos de su propio palo político (SUTEBA) los que han calificado de “insuficiente” la oferta en la previa del inicio de clases. Enfrentará un paro de 24 horas en el comienzo de las clases.
La conducción de SUTEBA llamó a asambleas el mismo jueves 12, día de la propuesta salarial, para votar un mandato hacia el plenario de Secretarios Generales de SUTEBA del viernes 13 y el Congreso de CTERA del 19/2. La convocatoria se hizo con pocas horas de anticipación, sin informar la propuesta que se iba a considerar. Un modus operandi habitual para evitar que participe la mayor cantidad de docentes. Las reuniones resultaron raquíticas.
En los informes de las seccionales, los Secretarios Generales de la lista Celeste (conducción), se hicieron los sorprendidos al aclarar que los salarios “vienen perdiendo contra la inflación”, omitiendo que ellos han firmado cada una de las paritarias hasta la fecha. Reivindicaron el paro y movilización de la CTA contra la reforma laboral, que terminó con una cómoda votación en el Senado, incluyendo senadores peronistas.
Denunciaron el ajuste de Milei a nivel nacional, pero propusieron solamente llevar como mandato a CTERA realizar un paro de 24 horas el 2 de marzo, cuando inician las clases. Anunciaron además la pretensión de parar el 9 de marzo (8M) confinado a las mujeres y las diversidades. Lo que fue presentado como un “plan de lucha” fue en realidad todo lo contrario. Un paro aislado sin ningún tipo de horizonte ni perspectiva. Tampoco se informó cita de una posible movilización. En algunos distritos (Mar del Plata, Ezeiza) la dirección no aceptó siquiera presentar mociones alternativas a las de la conducción.
Sobre la cuestión provincial, se caracterizó a la paritaria -a pesar de rechazar la propuesta de Kicillof del 3 %- como un ámbito que hay que valorar por “la dinámica y la periodicidad de la paritaria provincial”. Con relación a medidas de lucha, se votó: “Mandatar al Comité Ejecutivo Provincial a acordar acciones que se puedan garantizar en el marco de la más amplia unidad y consenso con el FUDB para lograr la continuidad de las negociaciones paritarias” (ídem). Un cheque en blanco para que la dirección haga lo que se le cante. El rechazo a la oferta paritaria, por lo tanto, no implica ninguna ruptura política con integración de la dirección K al gobierno provincial. Sencillamente la miseria salarial docente ha progresado tanto que la dirección del sindicato debe disimular un “rechazo” para enmascarar su responsabilidad. Sobre todo, luego de que haya quedado claro con la crisis del INDEC que los números de la inflación estuvieron (y están) completamente dibujados.
Las intervenciones de las agrupaciones sindicales del FIT-U se limitaron a pedirle a la conducción que llamen a un “paro y plan de lucha”. Algo que a su modo ya hicieron. En distritos como Tigre, Gral. Rodríguez y San Isidro hubo votaciones “unánimes” entre multicolores y celestes.
Los compañeros y compañeras de nuestra agrupación, Tendencia Docente Clasista, participamos en las asambleas desnudando que la dirección no está interesada en llevar adelante ningún plan de lucha por los reclamos docentes. El botón de muestra fue lo que ocurrió en el Congreso, cuando los sindicatos de la CTA pararon y movilizaron a un pequeño aparato para disimular su colaboración con la contrarreforma laboral de Milei y el conjunto del régimen político. Propusimos la moción de una campaña por el no inicio de clases hasta conquistar un salario mínimo que cubra el costo de la canasta familiar por un cargo ($2.500.000). En esa perspectiva, planteamos parar el 2 de marzo realizar asambleas el mismo día, para poner en pie un paro por tiempo indeterminado.
Denunciamos que la burocracia del sindicato combate esta orientación y convocamos a los compañeros a autoconvocarse a fin de impulsar esta política desde abajo, mediante autoconvocatorias, coordinadoras y plenarios de delegados con mandato de escuelas. Este planteo ya se está abriendo paso en las provincias de Santa Fe y Catamarca.
