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El día 5 de marzo se desarrolló en todas las seccionales de SUTEBA de la Provincia la asamblea de afiliados tendientes a debatir y votar la propuesta salarial que el gobierno de Axel Kicillof tiene para la docencia. La propuesta incluye nuevas “sumas en negro” y representa, en los hechos, una pérdida cercana al 10% del poder adquisitivo.
Cabe señalar que la convocatoria se realizó de un día para el otro, en un intento de montar un acting “democrático”, cuando en realidad el acuerdo ya estaba previamente definido.
La asamblea de afiliados tuvo poco de democrática. Se restringió el tiempo de intervención para impedir que los compañeros y compañeras pudieran desarrollar sus planteos, evidenciando el apuro por cerrar el debate y garantizar la aprobación. Para ello desplegaron un verdadero ejército de “votadores seriales”, que aparecieron oportunamente ante la presencia de la Asamblea de Docentes Autoconvocados de Campana, que concurría con un mandato genuino de las bases docentes.
Desde la Tendencia Docente Clasista defendimos las conclusiones elaboradas por la docencia autoconvocada. En el breve tiempo que se nos permitió intervenir, intentamos explicar que la docencia atraviesa una situación de asfixia económica: salarios por debajo de la línea de pobreza, endeudamiento permanente y la utilización de tarjetas de crédito -principalmente para la compra de alimentos- que comprometen ingresos futuros durante años.
A esto se suma la sobreexplotación laboral y el pluriempleo al que nos empujan para intentar acercarnos a fin de mes, una situación que ya está afectando seriamente nuestra salud mental, como quedó reflejado en la intervención de una docente que expresó su situación entre lágrimas.
Como contracara, la burocracia se burló y rió abiertamente al momento de leer el mandato de la asamblea de autoconvocados, ninguneando la situación de pobreza que atraviesa la docencia a la que dicen representar. Se trata de docentes que deben elegir entre comprar alimentos o medicamentos; docentes que, al día 20 de cada mes, ya no tienen dinero en sus cuentas, pero deben asistir a sus lugares de trabajo pagando transporte, combustible e incluso peajes, como ocurre con las compañeras que trabajan en Isla Talavera.
Incluso llegaron a acusarnos de egoístas y de “mirarnos el ombligo” por pretender simplemente poder llegar a fin de mes. Un nivel de violencia política inadmisible.
Tal como lo expresó un docente durante la asamblea: “No todos los docentes tienen una pareja o un ingreso familiar que pueda sostener la olla desde el día 20 de cada mes y hasta el próximo cobro”.
La burocracia Celeste de Baradel dedicó la mayor parte de la reunión a explicar la situación económica de la provincia, colocando por encima de la situación salarial docente las restricciones presupuestarias del gobierno y las dificultades de las familias de nuestros estudiantes, repitiendo el ya clásico argumento de que “hay que aguantar”.
La contradicción es evidente: su jefe político es, al mismo tiempo, nuestro empleador, lo que configura un claro conflicto de intereses.
Por otra parte, las asambleas de autoconvocados se abren paso ante tanta podredumbre de las burocracias sindicales burocratizadas y parasitarias, que funcionan como un verdadero dique de contención para que los reclamos de la docencia -salario, condiciones de trabajo, sobrecarga laboral, ley de esencialidad, restitución del FONID, entre otros- no avancen.
Pero la docencia no puede esperar más. Las deudas, tarde o temprano, se terminan pagando con nuestra salud física y mental.
La Tendencia Docente Clasista ha analizado este cuadro de situación en un plenario nacional. Por eso llamamos a toda la docencia a seguir el ejemplo de las masivas autoconvocatorias que se están desarrollando en Santa Fe y Catamarca, y a prepararnos para avanzar hacia una huelga general indefinida.
La burocracia sindical obsoleta sólo puede organizar derrotas y sembrar el desánimo con su rol antiobrero y contrarrevolucionario.
Nuestro planteamiento:
Salario igual a la canasta familiar (hoy estimada en $2.600.000) y un aumento de emergencia del 100%, en el marco de la asfixia económica que atraviesa el conjunto de la docencia. Defensa de la jubilación con el 82% móvil. Huelga general hasta conquistar nuestras reivindicaciones. Defensa de nuestra obra social. Rechazo a la Ley de Libertad Educativa.
