Madanes y Milei: marchan separados, pero golpean juntos

Escribe Pablo Busch

Por una campaña para que las fábricas de Zona Norte respondan con huelgas a las tentativas de desalojo.

Tiempo de lectura: 2 minutos

La represión de ayer a la movilización de los trabajadores llevada adelante por el Gobierno de Milei tiene una sola interpretación: anticipa el megaoperativo que prepara el Gobierno para desalojar la planta. La organización de piquetes masivos en defensa de la toma está a la orden del día.

El Presidente puede insultar durante la apertura de sesiones del Congreso en forma payasesca a Madanes Quintanilla, pero a la hora de los hechos existe un enemigo común.

Las expectativas acerca de la presión que podría ejercer el apoyo de la CGT, suscitadas por seguidistas de la burocracia sindical, se han disipado rápidamente. La central antiobrera viene de entregar el derecho laboral e integra el Consejo de Mayo donde se diseñó el proyecto de Ley. El alarde de la burocracia de la CGT solamente sirvió para correr el eje de la lucha por las reincorporaciones y la reapertura de la fábrica para levantar una defensa del “trabajo argentino”, o sea la subordinación de la clase obrera a la patronal local, nacional y extranjera.

El mandamás de Fate y Aluar llevó adelante hoy un nuevo ataque contra los trabajadores, definidamente criminal, al no pagar la segunda quincena de febrero, para extorsionar a los luchadores con el hambre de sus familias. La patronal había asumido ese compromiso al restablecer el alta a todos los trabajadores despedidos ante el dictamen de la conciliación obligatoria, que la obliga a pagar los salarios. El chantaje de la empresa busca forzar a los trabajadores a arreglar sus retiros.

Es claro que la política del Ministerio de Pettovello y el de la Provincia son funcionales a la política de desgaste de la lucha. La empresa incumplió una tras otra todas las resoluciones ministeriales sin ninguna sufrir consecuencias.

La audiencia de ayer dejó en claro que Madanes Quintanilla no tiene ninguna intención de una salida negociada en el marco de un arbitraje estatal que el Estado tampoco ofrece.

La asamblea general del lunes, de la que participó un número importante de trabajadores, ha votado reclamar ante la Justicia que la empresa no puede despedir a nadie antes de junio y que se pongan en marcha las herramientas legales para intervenir temporalmente el directorio de Fate. La Justicia patronal está tan lejos de esto como lo están Milei y Madanes. Pero es la orientación de la Directiva del SUTNA.

El centro de la lucha en esta etapa debe estar concentrada en impulsar la participación de la mayor cantidad de trabajadores de Fate y del Neumático en la toma y en una campaña para que las fábricas de la Zona Norte respondan con la huelga ante la menor tentativa de desalojo.

Suscribite al canal de WhatsApp de Política Obrera