Escribe Bruno Corzo
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Una multitudinaria manifestación interdepartamental en Andalgalá marcó uno de los puntos más altos de la lucha en Catamarca, con delegaciones de Tinogasta, Pomán, Belén y Santa María, junto a trabajadores de salud, municipales autoconvocados y retirados de la policía. La jornada confirmó que el conflicto salarial está lejos de cerrarse: la docencia autoconvocada continúa movilizada frente a las maniobras del gobierno de Raúl Jalil y de la burocracia sindical, mientras el descontento se expande a otros sectores estatales.
En los últimos días de la semana pasada trascendió que el gobernador y los intendentes del interior preparan un ajuste sobre los trabajadores municipales, con recortes salariales y cesantías entre los precarizados. Este anuncio provocó una rápida reacción del sector, que comenzó a intervenir en el escenario de lucha coincidiendo con las acciones de los docentes autoconvocados en localidades como Andalgalá y Tinogasta, o desarrollando iniciativas propias. En los departamentos de Fray Mamerto Esquiú y Belén se registraron cortes de municipales en rechazo a estas políticas.
En los cortes de ruta del oeste provincial se adoptó una modalidad que evidenció el carácter político de la protesta: se permitió el paso de vehículos particulares cada determinado tiempo, mientras que se estableció el corte total para los vehículos vinculados a la actividad minera. De esta manera, los manifestantes dirigieron su señalamiento hacia uno de los pilares económicos del esquema provincial.
Entre los municipales en lucha se distinguen acciones impulsadas por ATE y otras protagonizadas por municipales autoconvocados, que buscan diferenciarse de la orientación burocrática de las conducciones sindicales. En Belén, trabajadores municipales autoconvocados iniciaron un acampe en las inmediaciones del municipio reclamando recomposición salarial y mejores condiciones laborales.
La docencia autoconvocada cerró la semana con nuevas acciones. El viernes se desarrolló una manifestación conjunta de docentes de los departamentos Santa Rosa y El Alto, en el este provincial. En el oeste, el corte y acampe en Tinogasta —que reunía a docentes, trabajadores de salud y precarizados municipales de esa localidad y de Fiambalá— recibió una orden de desalojo. Ante esta situación, los manifestantes decidieron trasladar la protesta a la puerta de la municipalidad de Tinogasta. Allí exigieron una audiencia con el intendente y dejaron asentado en acta el reclamo de que el gobierno provincial reciba a los autoconvocados en una reunión formal.
El sábado se produjeron dos acciones de gran alcance. En el valle central se realizaron cortes sobre la Ruta Nacional 38 en accesos estratégicos a la capital y a Valle Viejo. En paralelo, en Andalgalá tuvo lugar la mencionada movilización interdepartamental que reunió a sectores docentes autoconvocados, trabajadores municipales, personal de salud y retirados de la policía, reflejando la convergencia creciente entre distintos conflictos laborales.
Mientras tanto, el gobierno provincial avanzó en cerrar las paritarias de salud y de la administración pública en los mismos términos que pretende imponer a la docencia. Sin embargo, entre los sectores afectados se multiplican las muestras de rechazo. En particular, los trabajadores de la salud manifestaron su disconformidad y se mantienen en estado de asamblea y movilización.
El gobierno no logra cerrar un acuerdo con la burocracia docente ni desactivar el conflicto en las calles. La dirigencia sindical, presionada por la movilización desde abajo, se ve obligada a endurecer su discurso mientras continúa negociando con el Ejecutivo y tratando de preservar su autoridad frente a la irrupción de las autoconvocatorias.
Después del reciente levantamiento policial que sacudió a la provincia, queda expuesto que el gobierno prioriza el sostenimiento del aparato represivo antes que la inversión en salud, educación y obras públicas. Esta orientación alimenta el malestar social y amplía el terreno para nuevas protestas.
El conflicto abierto en Catamarca tiene perspectivas de profundizarse y extenderse. La confluencia entre docentes autoconvocados, trabajadores de la salud, municipales y otros sectores en lucha plantea la posibilidad de una intervención conjunta de los trabajadores frente al ajuste del gobierno. La tarea inmediata es fortalecer la organización desde abajo, coordinar las acciones y preparar nuevas medidas de lucha para imponer una salida favorable a los reclamos.
