Escribe Iñaki Aldasoro
Tiempo de lectura: 2 minutos
Al igual que en Santa Fe y antes en Misiones, la policía de la provincia ha reclamado un aumento salarial y realizado varias medidas de fuerza. Denuncia, asimismo, "abandono institucional", discrecionalidad en los ascensos y en la distribución de zonas y tareas para los oficiales, junto con la ausencia de recursos tanto en móviles como en las comisarías. La medida de fuerza ha sido impulsada por policías retirados y la “familia policial”.
Hubo un primer acuerdo con la policía que estalló cuando se conoció que establecía un aumento mínimo para los miembros de los cargos más bajos mientras que, para el personal jerárquico de la fuerza y algunos grupos especiales (custodias, Grupo Ceop, etc.), el aumento llegaba hasta un 70 % los salarios de estos sectores. La filtración estuvo en manos de los propios voceros policiales.
Sadir busca despegarse de la sombra de Gerardo Morales y ha cubierto vacantes en el Superior Tribunal de Justicia. El fiscal del Ministerio Público de la Acusación, Iello Sánchez, abandonó su cargo en medio de denuncias por tráfico de influencias y persecución.
El lunes 9 de marzo, una gran movilización policial se acercó nuevamente a Casa de Gobierno para obtener respuestas a su pedido de un aumento de 50 %. El salario inicial de un policía está en 900.000 pesos.
Una movilización de agentes encapuchados copó las zonas aledañas a Casa de Gobierno, arrojó bombas de estruendo y pirotecnia sobre la fachada, quemó cubiertas y volteó una reja, ante una mínima guardia apostada que buscaba evitar su ingreso.
En horas de la noche salió uno de los voceros de la policía, Daniel Romero, a anunciar que el gobierno provincial había ofrecido llevar el mínimo a 1.400.000 pesos, lo que equivale a un 55 % de aumento. Como la oferta fue de palabra, están aguardando la propuesta por escrito.
La revuelta policial ha encendido las alarmas en el Gobierno, que se encuentra negociando las paritarias del resto de la administración pública. La "oferta" oficial del gobierno para los docentes y el resto de los estatales, antes del conflicto con la policía, era de 10 % en cuatro cuotas hasta junio, muy lejos de lo convenido finalmente con las fuerzas de seguridad.
Ahora se ha popularizado el pedido de un aumento general del 50 % para todos los trabajadores estatales y municipales de Jujuy. El miércoles hay marcha de docentes y otros gremios y sectores estatales y el jueves sectores vinculados a sanidad.
