Elecciones en Colombia: Pacto Histórico se impone en un escenario de fragmentación

Escribe Joaquín Antúnez

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Las elecciones al Senado colombiano estuvieron marcadas por la fragmentación.

Más de 10 partidos tendrán representación en la nueva Cámara Alta de 103 escaños. El Pacto Histórico, que cosechó 4 millones de votos, se alzó con 25 bancas, 5 más en relación a 2022. El Centro Democrático (uribismo), con 2,2 millones de votos, logró recuperar terreno; obtuvo 17 bancas. Los partidos tradicionales Conservador y Liberal tendrán 10 y 13 bancas respectivamente cada uno. El partido Salvación Nacional, que promueve la candidatura presidencial del ultraderechista Abelardo de la Espriella, sorprendió conquistando 4 bancas en su primera presentación electoral. La elección ha convocado a más de 20 millones de colombianos, convirtiéndose en la más masiva desde 1990.

El Gobierno, que disputó su interna abierta en octubre del año pasado y consagró al senador Iván Cepeda como candidato a presidente, marcha a la cabeza de los sondeos. El uribismo, en una interna abierta que reunió a más de 6 millones de votantes (un número que no pudo reunir para la elección al Parlamento), consagró como candidata a la senadora Paloma Valencia. Las próximas encuestas reflejarán si, efectivamente, la ‘unificación’ de la derecha en la candidatura de Valencia le ofrece una oportunidad de ganar.

Las elecciones presidenciales estarán atravesadas enteramente por la crisis continental y mundial desatada por la “Doctrina Monroe” de Trump. Los sucesivos choques verbales entre el norteamericano y Petro se saldaron con una claudicación del colombiano y su viaje a la Casa Blanca. Trump apuesta a un rearme del uribismo, por el cual ha trabajado activamente imponiendo la excarcelación y rehabilitación electoral de Álvaro Uribe, condenado por sus vínculos con los paramilitares. En la mañana de las elecciones parlamentarias, Valencia anunció que ofrecería el cargo de vicepresidente a Uribe. Por derecha, Espriella es el autoproclamado seguidor de Donald Trump, Nayib Bukele y Giorgia Meloni.

Las contradicciones del Pacto Histórico se han trasladado al terreno electoral con una fuerte fragmentación de dirigentes que acompañaron a Petro en 2022: al menos cinco exministros de su gobierno han planteado postulaciones alternativas.

Los viejos partidos de la izquierda se han desintegrado. El Partido Comunes, fundado por la dirección mayoritaria de la antigua guerrilla de las FARC, ha perdido su personería electoral; el Partido Comunista no existe virtualmente.

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