Escriben Flavio Pereyra y Guido Fuentes – Naranja Telecomunicaciones (Mayoría)
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El gobierno de Milei ha conseguido aprobar la contra-reforma laboral, que tiene el objetivo de elevar la tasa de beneficio capitalista, y convertir a Argentina en una plataforma exportadora de materias primas. Allí también apunta un próximo proyecto previsional.
Mientras para las familias trabajadoras los cierres, el desempleo y trabajos precarios significan una tragedia, para los capitalistas, dueños de las fábricas e industrias en crisis, el cierre significa su reconversión de fabricantes a importadores, un cambio de negocio.
La lucha por los puestos de trabajo, por el salario que tiran abajo con un índice de inflación (IPC) trucho deben tener primer orden en la lucha contra el Gobierno de Milei. También, la letra reaccionaria de la reforma aprobada tiene que implementarse concretamente en los lugares de trabajo, por sobre la lucha y organización obrera.
La CGT pactó esta reforma, pero eso no significa que trabajadores, comisiones internas, agrupaciones y algunos sindicatos entiendan la necesidad de enfrentarla.
No se trata de pelear y reclamar “en defensa de la industria nacional”, por una devaluación o subsidios que favorezcan y premien a quienes reclaman el sometimiento a regímenes de trabajo forzados de siglos anteriores. Es lo que reclama Madanes Quintanilla, dueño de Fate, que plantea reabrir la fábrica, pero con un régimen laboral y salarios ultra precarizados. Estos industriales se benefician del brutal ajuste contra el pueblo trabajador orientado a pagar la deuda externa del Estado de la que son propietarios.
Llamamos a apoyar y reclamar la huelga general por los puestos de trabajo de Fate, por la derrota en los hechos de la reforma laboral, que las centrales sindicales y sindicatos pasan olímpicamente de largo.
Los trabajadores tenemos que ser un factor político.
En este nuevo aniversario del día del telefónico llamamos a intervenir en esta crisis, desarrollar una agrupación telefónica para intervenir en la situación política por una alternativa que defienda al salario con el valor necesario para una familia trabajadora, una jornada laboral de 8hs, recuperar las 7hs en nuestro gremio, y el 82% móvil, con respecto a los salarios, para las jubilaciones. Contra el desempleo, que se repartan las horas de trabajo sin afectar el salario, y se abran los libros contables de las empresas.
