José C. Paz: En el Jardín 918, Alimentos en descomposición

Escribe Ezequiel Amarilla

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Desde hace unos días circula en redes un video donde una persona, que no se da a conocer, muestra un tarro de dulce de leche vencido y en estado de descomposición. Quien protagoniza el video asegura haberlo recibido para alimentar a los niños del Jardín 918, del barrio 9 de Julio, José C. Paz. Al poco tiempo, la comunidad del Jardín confirmaba la noticia: el SAE les había entregado dulce de leche vencido y con hongos, para que distribuya a las familias de la comunidad, además de otra novedad, más dramática aún, como el contagio de una niña del 918 y de varios miembros de su familia, con COVID-19. Las familias comenzaron a difundir la noticia en los grupos de WhatsApp, junto con las fotos y videos que la prueban. Acusan al SAE, al Consejo Escolar, y a los gobiernos municipal y provincial. Esta denuncia se suma a la que difundieron medios locales hace unos días atrás, el aparato de punteros del municipio que comanda Mario Ishii acopia alimentos en los domicilios de los referentes barriales y entrega comida infestada de insectos.

El aumento de la miseria, el hambre y la desocupación requiere de medidas excepcionales para asegurar que cada familia permanezca en su hogar. Que el Estado distribuya los alimentos y elementos de higiene casa por casa, urgente provisión de agua potable (según la UNPAZ, solamente el 13 % de la población de José C Paz cuenta con agua de red, y el 6 % con cloacas), provisión de elementos de seguridad a los docentes que asisten voluntariamente al reparto de alimentos, así como una remuneración por ello y el pago de viáticos.

La docencia y las familias que se aglomeran en las escuelas para la distribución de alimentos y elementos de seguridad deben estar resguardadas, sin protocolos de prevención el gobierno nos expone al COVID-19, más aún con casos confirmados en el Barrio. Debemos conformar comités en cada comunidad para controlar los alimentos que envía el SAE y las condiciones de seguridad de las escuelas. Antes y luego de cada entrega las escuelas deben ser desinfectadas por personal calificado.

Sabemos que la cantidad y calidad de los alimentos entregados en las escuelas son escasas. Deben entregarse alimentos recomendados por la OMS para las infancias y adolescencias, acorde a los valores de la canasta alimentaria mensual. En muchos casos son los propios docentes y directivos quienes compran los “bolsones” ya que el SAE no los provee, sino que entrega “packs” de alimentos embalados, haciendo más ardua la tarea de los voluntarios, así como exponiéndolos durante más tiempo a un eventual contagio.

La pandemia y la cuarentena están agudizando las condiciones de pobreza en los barrios. La provisión de alimentos (pocos) y en mal estado por parte del Estado, muestra la farsa del discurso de garantías para la cuarentena. La comunidad del Jardín 918 y toda la comunidad educativa del Gran Buenos Aires debemos garantizar la cuarentena, así como la calidad, cantidad y entrega de alimentos y elementos de higiene, contra la improvisación y desprecios del Municipio, Consejo Escolar y Gobierno Provincial, organicémonos en comités de docentes, estudiantes y familias, independientes del gobierno, para luchar por la defensa de la vida y la educación.

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