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Pergamino cuenta con uno de los boletos de colectivo más caros de la Argentina. La empresa concesionaria del servicio desde el año 2001, “La Nueva Perla S.R.L.”, tiene garantizadas sus ganancias por el lobby que ha instalado en el Honorable Concejo Deliberante de nuestra ciudad.
En marzo del 2024, luego de la quita de subsidios de los gobiernos nacional y provincial y en medio de un clima inflacionario en ascenso, el HDC de Pergamino aprobó un “plan de contingencia” de 180 días para sostener a la empresa. A pesar de esto, la empresa decidió suspender la totalidad del servicio los días domingo y feriados y cerrar el Ramal Especial Parque Industrial afectando directamente a los trabajadores. La ordenanza también otorgó al Ejecutivo el poder de trasladar el costo de la baja de subsidios directamente al precio del boleto sin pasar por el HCD, llevando a que la crisis impuesta por los gobiernos la paguen los trabajadores de la ciudad. El “plan de contingencia” aprobó una actualización mensual en los valores de la tarifa según INDEC que continúa hasta hoy –algo que no sucede, por ejemplo, con los salarios de los trabajadores municipales-.
El último aumento de la tarifa aprobado por el HCD en marzo de este año llevó el costo del boleto común a $2 470,01. La empresa ofrece también un servicio interurbano que recorre los pueblos Mariano Benítez (a 27 Km de Pergamino), Manuel Ocampo (a 19,5 Km) y El Socorro (a 33 Km), con boletos de $5 312,33, $4 324,82 y $7 660,06 respectivamente.
El intendente de Pergamino, Javier Martínez, ex PRO y un continuo aplaudidor de Milei, se opone a la intervención estatal cuando significa algún beneficio al trabajador, pero la aplica cuando se trata de garantizar ganancias a sus empresarios amigos.
A pesar del parasitismo inmensurable que La Nueva Perla ejerce sobre las arcas estatales, el estado del servicio que brinda es deplorable. La empresa chilla respecto a una “decreciente utilización del servicio” por parte de los vecinos de Pergamino, obviando que esto se debe a la desinversión crónica que ha dejado muy pocos recorridos, unidades en mal estado y, por su puesto, un boleto que es impagable para la mayoría de los trabajadores.
Una consecuencia directa de recibir subsidios multimillonarios y aumentos de tarifas a gusto de la empresa, sin que esto signifique el sostenimiento del servicio, es el gigantesco aumento del patrimonio de los González, dueños de la empresa.
La lucha por el BEG tiene una larga historia en nuestro país, de la que debemos sacar conclusiones. La primera conquista de este derecho en La Plata en 1975 (aprobación del decreto 4193), requirió de la movilización de miles de estudiantes. La suspensión del decreto en 1976 por la dictadura genocida, que terminó en La Noche de los Lápices, fue el inicio de una lucha que sigue vigente.
En Pergamino, en el año 2012, un grupo de estudiantes militantes en ese momento de la UJS-PO, que dirigían el Centro de Estudiantes de la escuela Normal, impulsó la conformación de la Coordinadora de Estudiantes Secundarios que encabezó la lucha por el BEG, conquistado con la movilización y la lucha ese mismo año, y vigente hasta el día de hoy.
Se trató de una experiencia riquísima para el movimiento estudiantil que demostró la importancia de la conformación de centros de estudiantes independientes de gobiernos y directivos, de las discusiones políticas, de la organización mediante asambleas, de la necesidad de formar coordinadoras para unir a los estudiantes que fortalecieron la lucha, de la importancia de la movilización callejera, de la unidad con el resto de la comunidad educativa y de la independencia del Estado y sus partidos. La conquista de los secundarios del 2012 nos marcó el camino.
La lucha por el Boleto es la lucha por el acceso a la educación. Nuestra ciudad nuclea cinco institutos terciarios y una universidad (UNNOBA), lo que atrae a una gran masa de estudiantes de otros pueblos y ciudades. El precio del transporte público se presenta como una erosión permanente para los deteriorados bolsillos de los estudiantes, por lo que la lucha por la conquista del BEIG se presenta como primordial, y no vendrá de la rosca de los partidos que conforman el HCD. Por el contrario, debemos fortalecer una organización independiente, que una a toda la comunidad educativa. La lucha por el Boleto debe organizarse en la calle y contra el Estado, no en los pasillos del palacio municipal.
Es tarea de los Centros de Estudiantes abrir asambleas en todos los terciarios y en la UNNOBA, sumando a los colegios secundarios, para dar lugar a la discusión con los estudiantes sobre cómo desarrollar esta lucha, y preparar el terreno para una gran movilización que arranque el BEIG, que debe incluir en el beneficio a docentes y auxiliares, atravesados hoy por la miseria salarial y una sobreexplotación laboral cada vez más aguda.
Un servicio de transporte que priorice las necesidades de la población, incluyendo el BEIG, solo puede funcionar si se quita del medio la ganancia empresarial. En este sentido, la lucha por el Boleto debe estar acompañada por la consigna de municipalización del servicio bajo control de sus trabajadores.
Desde la Juventud de Política Obrera llamamos a los Centros de Estudiantes a iniciar asambleas generales en todos los lugares de estudio para darle un gran impulso a esta lucha que ya está en curso.
