Larreta contra los jóvenes en vulnerabilidad bajo pandemia

Escribe Ana Belinco

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El pasado 11 de junio el Gobierno porteño hizo oficial el cierre del Programa Adolescencia que depende de la Dirección General de Niñez y Adolescencia, Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat del Gobierno de la Ciudad y está destinado a adolescentes y jóvenes de entre 14 y 21 años en situaciones de vulnerabilidad social.

Al mismo tiempo que Rodríguez Larreta declaró servicio esencial al Ministerio de Desarrollo Social, deja librados a su suerte a miles de jóvenes en su mayoría de la zona sur de la CABA. El 35% de los inscriptos vive en las villas de la Ciudad donde el coronavirus, el dengue, la tuberculosis, el hambre y la precariedad habitacional están haciendo estragos por falta de políticas públicas. Una impostura a la que el jefe de gobierno nos tiene acostumbrados. Entrega bolsones de alimentos paupérrimos, no garantiza protocolos acordes y testeos masivos en los barrios populares mientras se fotografía en Hospitales haciéndose el preocupado, pero se escapa cuando los reclamos de los trabajadores de salud por falta de insumos de protección y personal llegan en masa, como sucedió en el Durand.

El programa, pese a su precarización, es muy importante. Funciona hace más de diez años a través de una beca (350 pesos por mes por chico) para que los adolescentes accedan a actividades tecnológicas, recreativas, deportivas y culturales ofrecidas por ONGs con las que el Estado firma convenios de gestión asociada. Además, los profesionales que se desempeñan en el mismo, quienes históricamente vieron vulnerados sus derechos laborales al ser contratados bajo convenios basura (abril a diciembre), son quienes se encargan de organizar y hacer un seguimiento de las actividades para que existan, sean acordes a las necesidades y tengan perspectiva en protección de derechos. Este cierre deja sin su fuente laboral a más de 1.000 trabajadores.

En la actualidad se habían inscripto al programa durante los dos primero meses del año, 13 mil adolescentes en situación de vulnerabilidad social, pero había vacante para aproximadamente 9 mil. El gobierno no sólo no amplió las vacantes si no que, bajo la pandemia y el aislamiento social obligatorio, suspendió toda actividad pese a que sus trabajadores presentaron un proyecto de "contingencia" para el seguimiento y acompañamiento virtual de los adolescentes que habían quedado inscriptos y a que 42 instituciones ya estaban comprometidas para trabajar con el programa hasta fin de año.

Esto sucede mientras el Ministerio de Educación nacional reconoce que tras la cuarentena se va a dar una deserción escolar muy fuerte en la educación media. Habría que informarle a Larreta que el Programa Adolescencia que acaba de cerrar propicia el sostenimiento y la reinserción de los jóvenes en el sistema educativo formal generando lazos comunitarios y espacios de orientación vocacional. En esta misma línea de ataque va la no renovación de contratos, el no pago de salarios y el cese del desarrollo de las actividades del Plan Fines, que apunta a que jóvenes y adultos puedan terminar sus estudios.

Los trabajadores del Hogar Eva Duarte del barrio de Paternal, que aloja a adolescentes, embarazadas o con hijos, que atraviesan situaciones de violencia de género denuncian que el martes último, asesores de la Secretaría de la Mujer, que depende del Ministerio de Desarrollo de la CABA, les avisaron que el dispositivo “se muda” para evitar contagios por la pandemia del coronavirus. Sostienen que no es mudanza, sino desalojo con intención de cierre.

Exigimos que el Gobierno de la CABA retrotraiga estas medidas que no son más que parte de un ajuste brutal que golpea a los sectores más vulnerables en una época de crisis sanitaria, económica y social sin precedentes

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