Escribe Pablo Busch
Unidad de los trabajadores para defender la toma.
Tiempo de lectura: 4 minutos
En una nota publicada ayer en el portal “San Fernando Nuestro” se afirma que “en una nueva audiencia ante el Ministerio de Trabajo bonaerense, la firma radicada en San Fernando afirmó que sólo quedan 256 operarios de una nómina original de 900”. El argumento central de la empresa para mantener las persianas bajas apunta a la falta de personal especializado. Desde la dirección de la fábrica sostuvieron que, con la salida de técnicos, ingenieros y supervisores no están garantizadas las condiciones mínimas de seguridad y calidad para operar. Bajo esta premisa, la firma ratificó que “bajo ninguna condición” es posible restablecer la actividad de la planta.
Estas afirmaciones inverificables ocultan oculta dos grandes falacias. La primera es que hay 900 trabajadores despedidos, solo que algunos cobraron su indemnización de ley y otros no. En el marco de un cierre de fábrica y con telegramas de despidos enviados al 100% de la planta, la figura del “retiro voluntario” conocida como arreglos no tiene ninguna validez jurídica. Hay amplísima jurisprudencia que niega la validez legal de los “retiros voluntarios” realizados bajo presión.
En el caso de Fate, la patronal exige la firma del retiro voluntario para pagar las indemnizaciones, que debería pagar simplemente por fuerza de ley. De esta manera intenta escindir a los trabajadores entre los que siguen luchando y los que firmaron, cuando en realidad están unidos por los despidos. Aún la firma del trabajador, como es sabido, no tiene ninguna validez en caso de que el acuerdo implique una renuncia de derechos, en este caso el derecho a su puesto de trabajo en caso de reapertura de la fábrica. Los derechos laborales son irrenunciables. Es importante esta clarificación porque abre un camino de unidad obrera allí donde la patronal busca dividirlos.
El fallo de la Sala 2 de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, que obliga a Fate a pagar los salarios adeudados de los trabajadores no excluye ni puede excluir a los trabajadores que aceptaron las indemnizaciones, en tanto el derecho al cobro los asiste. Es decir que el vínculo laboral sigue vigente, tanto como los de los que no aceptaron el despido, porque estaban trabajando cuando se firmó el acuerdo. Además, el fallo señala que la autoridad administrativa había dispuesto y prorrogado la conciliación obligatoria, y que el Ministerio de Capital Humano comunicó públicamente que sancionaría a la empresa por la falta de pago de los salarios correspondientes.
La segunda gran mentira es que la falta de condiciones mínimas para operar por la salida de personal especializado sea la razón para mantener las persianas bajas. La empresa le echa la culpa de su situación a la crisis que ella misma ha creado. Fate despidió a personal especializado a diestra y siniestra en los últimos meses, incluso antes del cierre de febrero. Ahora dice no poder reabrir porque le faltan esos mismos que echó.
La respuesta es simple: que los reincorpore a todos y arranque la planta tal cual se paró a fin de año -cuando la empresa no se quejaba de falta de personal especializado. Por otra parte, el mercado laboral rebalsa de personal especializado a la búsqueda de empleo ¿Cuánto puede tardar una empresa del nivel de Fate en encontrar el personal especializado que necesitaría para arrancar?
En este escenario, el nudo del conflicto es como se refuerza la continuidad y la ampliación de la toma. El SUTNA lleva adelante una hiperactividad de reuniones, cabildeos y pasillos que no disimula la parálisis total de medidas de lucha alrededor de la toma. No se ha convocado a ninguna medida de lucha más allá de movilizaciones a las audiencias en los ministerios, a las que la patronal suele ni presentarse. El eje del Sindicato no es la toma, sino el proyecto de ley de continuidad productiva que presentó en la Legislatura Bonaerense. Al no haber quiebra de Fate, el proyecto implica una expropiación del Estado provincial, algo que está en las antípodas de la ruta política del Gobierno de Kicillof. Un arranque de la fábrica de parte de los obreros, desmentiría el verso de Madanes Quintanilla de la falta de personal especializado, a la vez que ejercería una presión real por una salida favorable a los trabajadores.
Por el acampe de Fate han pasado además de miles de luchadores, casi todo el elenco de la burocracia sindical de la CGT y de la CTA. No han realizado, ni se les ha arrancado, ningún compromiso con la defensa real de la ocupación, como un paro inmediato en caso de desalojo. El ascenso de la Negra del SUTNA estuvo directamente vinculado a la organización de los plenarios obreros de San Fernando. Ahora que el conflicto de Fate convoca a toda la clase obrera del país, no se ha convocado ni a un sólo plenario para organizar la defensa de la toma. Los trabajadores de Pirelli y Bridgestone han sido cuidadosamente dejados al margen del conflicto de Fate. La única presencia de trabajadores del neumático al acampe de Fate fue aportada por la oposición. ¿Que expresa todo esto? Que el centro de la lucha, para el aparato del PO, no es la toma sino el Parlamento. Esto explica también la ausencia del SUTNA en el piquete del martes, quebrando la unidad obrera.
El plenario obrero del sábado pasado, convocado por el activismo del Tanque y la organización de un piquete del Acceso Tigre, son, con sus límites, una primera respuesta de los trabajadores a este rumbo de inmovilismo. Luchemos por darle continuidad a esta orientación de lucha, y para que todas las actividades de trabajadores del Neumático estén destinadas a reforzar la ocupación. Plenarios obreros, asambleas generales y coordinadoras en defensa de Fate.
