Discurso de Trump: una retórica terrorista que hace tambalear los mercados

Escribe El Be

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La mayoría de la oposición demócrata y la “comunidad internacional” calificaron el discurso que el presidente estadounidense brindó ayer en horario estelar como “inconexo”, “confuso”, “divagante” y “sin rumbo”. Los mercados volvieron a desplomarse y el petróleo de disparó nuevamente ante la incertidumbre generada por Trump acerca del fin de la guerra con Irán y de una reapertura del estrecho de Ormuz. Los que esperaban que Trump ofreciera anuncios concretos se vieron decepcionados. Mientras muchos vienen esperando que Trump declarara la victoria y se retirara de Irán, el presidente estadounidense declaró la victoria y prometió una escalada de la guerra. Pero las contradicciones del discurso de Trump no son fruto del divague de un hombre, sino que éste expresa las contradicciones de las que él mismo es presa.

Es cierto que el discurso de Donald Trump estuvo plagado de incoherencias, mentiras y contradicciones que son características propias del orador en cuestión. Pero no por eso deja de seguir una estrategia. Trump aseguró que bombardeará Irán hasta reducirlo a la “Edad de Piedra”. La amenaza está directamente lanzada sobre la red eléctrica que abastece a todo el país, es decir, un objetivo civil que llevaría a la población iraní a una catástrofe similar a la que Israel perpetró en Gaza. Se trata de una amenaza directa a realizar crímenes de guerra, sin que la “comunidad internacional” que criticó el “confuso” discurso de Trump, dijera una sola palabra al respecto de este hecho que, además, está prohibido por el derecho internacional, o lo que queda de él.

La amenaza de atacar la red eléctrica y dejar a la población iraní sin energía supone una fuga de Trump hacia adelante, escalando una guerra que no puede terminar. Irán ya advirtió que si sus centrales eléctricas son atacadas, tomará represalias contra la infraestructura energética y eléctrica de toda la región, especialmente de los aliados de Estados Unidos, como Qatar, Emiratos Árabes, Arabia Saudita, etc. La firma de servicios financieros UBS aseguró a sus clientes que “una escalada estadounidense (por breve que sea) conlleva el riesgo de una respuesta iraní, que amenaza con causar más daños a la infraestructura del Golfo. Esto podría extender el daño económico de la guerra mucho más allá de cualquier reapertura del estrecho de Ormuz”. Poco después de que Trump concluyera su discurso, Irán lanzó otro ataque con misiles contra Israel y una serie de ataques a otros países de la región. El miércoles pasado, un misil de Irán ya había impactado un buque de GNL de QatarEnergy frente a sus costas. Bahréin, país de Medio Oriente que abarca más de 30 islas del Golfo Pérsico, advirtió un ataque. Trump declaró en su discurso que el cambio de régimen en Irán, que “nunca fue nuestro objetivo”, aseguró, de todas formas se habría realizado con el asesinato de la primera línea militar y política iraní. Para el Wall Street Journal, sin embargo, esas acciones tuvieron el efecto contrario al que dice haber llegado Trump: “el régimen de Teherán, de línea dura, se ha vuelto aún más firme contra Washington”, asegura (2/4).

El discurso de Trump también apuntó contra sus socios de la OTAN. El martes pasado, el presidente estadounidense aseguró a la agencia Reuters que amenazó con retirarse de la OTAN por su falta de apoyo a los objetivos estadounidenses en Irán, su negativa a formar parte de una operación para abrir por la fuerza Ormuz y el rechazo de algunos de sus miembros a ceder el uso de sus bases o su espacio aéreo para la guerra. Se había especulado con que Trump pudiera anunciar su retirada de la OTAN en esta discurso –aunque las disposiciones jurídicas del organismo impiden esta acción unilateral-. En su alocución, sin embargo, no hubo ninguna referencia a esta cuestión. “Alguien debió de hacerle recapacitar”, asegura El País (2/4). Sin embargo, lo que sí dijo Trump fue que Estados Unidos no necesitaba del estrecho de Ormuz y desafió a los aliados que dependen del petróleo en la región a "reunir algo de valentía, aunque con cierto retraso" y que “vayan al estrecho y tómenlo”. Además de un desafío abierto a sus aliados europeos, las declaraciones de Trump parecieron dar por perdido el estrecho de Ormuz, algo que generó zozobra en los mercados energéticos. Porque, a pesar de que Trump se jactara de que Estados Unidos es autosuficiente y que no necesita del estrecho de Ormuz, los medios informaron que “en un hecho inusual, el crudo WTI, de referencia en Estados Unidos, cotizó por encima del crudo Brent, el referente mundial del petróleo transportado por vía marítima y el más afectado hasta ahora por el conflicto iraní”. El precio del petróleo está golpeando a Estados Unidos más que a otros países.

Para El País, el discurso de Trump no tuvo la intención de aportar ninguna novedad ni anuncio concreto, sino que no fue más que “una actualización para pedir paciencia” a su propia población. Trump brindó su discurso triunfalista pocos días después de que 8 millones de estadounidenses colmaran las calles con las consignas “No war, no kings”. No sólo la popularidad de Trump está cayendo en picada, sino que además las encuestas arrojan un creciente malestar frente a los aumentos del combustible y un aumento de los opositores a la guerra entre la población estadounidense, incluso entre las filas trumpistas. Se ha vinculado estrechamente la elección del horario estelar norteamericano para dar su discurso con una intención del presidente de dar un mensaje puertas adentro, para contener a la población. El mensaje sería: la guerra está ganada, sólo falta un poco de tiempo para cerrarla definitivamente. Además, aseguró que el alza de los precios del petróleo, que superó los 4 dólares por galón, era un asunto de “corto plazo”, agregando que “Estados Unidos nunca ha estado mejor preparado económicamente para afrontar esta amenaza”.

En una suerte de contraconferencia que brindó Irán luego del discurso de Trump, el teniente coronel Ebrahim Zolfaghari aseguró que “los centros que [Estados Unidos] cree haber atacado son insignificantes, y nuestra producción militar estratégica se lleva a cabo en lugares que desconocen y a los que jamás llegarán”. El presidente iraní Masoud Pezeshkian también se mostró desafiante y publicó una carta dirigida al pueblo estadounidense, donde acusaba a Trump de haber sido manipulado por Israel y preguntaba: "¿Acaso no es cierto que Israel, al crear una amenaza iraní, trata de distraer la atención del mundo de sus crímenes contra los palestinos? (…) ¿Realmente 'Estados Unidos primero' está entre las prioridades actuales del gobierno?”

El WSJ tuvo la lectura contraria a la del diario español citado arriba: “el discurso sirvió de contrapunto a todos los informes y filtraciones de la Casa Blanca que sugerían que Trump estaba desesperado por terminar la guerra cuanto antes”. Lo cierto es que al mismo tiempo que Trump aseguraba que la guerra ya estaba ganada, 3.500 soldados (2.500 infantes de Marina y 1.000 marineros) y un grupo de buques anfibios estadounidenses llegaban al Golfo para sumarse a las 50.000 tropas que ya se encuentran en el lugar para una posible incursión terrestre. Otros tantos se encuentran en camino, y se han dado órdenes de movilización a unos 2.000 paracaidistas de la 82 División Aerotransportada. El otro dato insoslayable es que las bolsas cayeron y los precios del petróleo se dispararon después de que Trump dijera que las operaciones militares se intensificarían en las próximas dos o tres semanas.

El discurso de Turmp fue la expresión de las contradicciones que atraviesa la guerra que está llevando adelante en todo el mundo.

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