Venezuela: los trabajadores reclaman aumentos de salarios; el chavismo residual prepara una batería de medidas trumpistas

Escribe Aldana González

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Este jueves hubo una movilización al Palacio de Miraflores, convocada por la Coalición Sindical Nacional, en reclamo de un aumento salarial y de las jubilaciones.

Los dos mil manifestantes fueron reprimidos por la policía con gases lacrimógenos y golpes, y no pudieron llegar al palacio. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa denunció que “al menos 10 periodistas y trabajadores de la prensa fueron golpeados, rociados con gas pimienta y robados por efectivos de la PNB (Policía Nacional Bolivariana), que impidieron el avance de la movilización en reclamo de salarios y pensiones dignas”.

Al mismo tiempo, el chavismo residual había convocado a una movilización paralela -reivindicando los 20 años de los consejos comunales- que transcurrió sin problemas.

El salario mínimo lleva cuatro años congelado y equivale a menos de medio dólar. Para evitar un estallido, el gobierno “compensa” a millones de empleados públicos con bonos en negro que no generan prestaciones, vacaciones ni utilidades. Por la misma razón, la presidenta aprobó en marzo un aumento de 30 dólares en esos bonos, lo que elevó el ingreso mínimo a 190 dólares mensuales. Según el Cendas, un centro de investigación, el costo de la canasta alimentaria para una familia de cinco miembros asciende a 677 dólares. La Central de Trabajadores Venezolana reclama comenzar con un salario inicial de 200 dólares, una cifra igualmente miserable.

El martes pasado, Delcy Rodríguez había dado una conferencia para anunciar, para el 1º de mayo, un aumento salarial “responsable” que no fomente la inflación. No adelantó ninguna cifra. Utilizó el mismo eufemismo que emplea todo el arco político de la burguesía para justificar la miseria salarial. Soslayó que la inflación continuó galopando durante estos años a pesar del congelamiento crónico de los salarios. En lo que va del año -tres meses- la inflación ya llegó al 52 %. La presidenta provisoria justificó esta situación señalando que el PBI actual es apenas el 36 % de lo que era en 2012.

Sin embargo, las denuncias de corrupción por desfalcos millonarios que pesan sobre funcionarios del gobierno de Maduro dan cuenta de que recursos hubo y hay, sobre todo en el contexto de las sanciones estadounidenses, donde la opacidad del comercio -avalada por el régimen de excepción impuesto por la “Ley antibloqueo”- permite desviar pagos. En febrero, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, anunció que las exportaciones de petróleo venezolano hacia las refinerías estadounidenses alcanzarían ese mes los 2.000 millones de dólares.

Los pagos por los hidrocarburos venezolanos se depositan directamente en Estados Unidos. Delcy Rodríguez también anunció la creación de dos fondos para administrar esos ingresos: uno destinado a la “protección social” y otro a obras de infraestructura. Por lo tanto, las inversiones que Trump quiso conseguir de las empresas privadas -sin obtener respuesta- las asumirá el fisco venezolano.

La presidenta también hizo otros anuncios que apuntan a una reforma estructural, en línea con las que impulsa el FMI y que implementa Milei en la Argentina.

La “Comisión para el Diálogo Laboral” tendrá como objetivo desarrollar la “Constituyente Laboral y de Seguridad Social”. Maduro ya implementó todo un régimen de excepción que pone en vigencia la flexibilización laboral a través de la ley antibloqueo. También se propone una reforma tributaria para lograr un sistema más “competitivo” y “eficiente”. Esto esconde la intención de aumentar los impuestos regresivos, como el IVA, y disminuir aquellos que gravan a las empresas.

Asimismo, anunció otra comisión para determinar la “naturaleza estratégica o no de los activos del Estado”, como paso previo a posibles privatizaciones. Los hidrocarburos ya fueron objeto de un tratamiento especial

Cada tema será discutido por comisiones tripartitas compuestas por empresarios, el Estado y la burocracia sindical bolivariana, en una puesta en escena de deliberación pública.

Para darle cuerpo a la pantomima, Delcy Rodríguez convocó a una “peregrinación” que recorrerá el país en contra de las sanciones de Estados Unidos y que culminará el 1º de mayo, el mismo día en que comenzaría a regir el aumento salarial, aún de monto desconocido.

Al mismo tiempo, el chavismo residual ha ralentizado la liberación de los presos políticos.

Todavía quedan 485, entre ellos dirigentes sindicales y delegados obreros.

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Venezuela: la central sindical del anti-chavismo se pone al frente de los reclamos de los trabajadores Por Aldana González, 03/03/2026.

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