Venezuela: la central sindical del anti-chavismo se pone al frente de los reclamos de los trabajadores

Escribe Aldana González

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Decenas de trabajadores y representantes gremiales nucleados en la Central de Trabajadores de Venezuela (CTV) protestaron este jueves ante la sede del Ministerio del Trabajo en Caracas para exigir respeto a los derechos laborales, a la actividad sindical y aumento de salarios y pensiones, que están congelados desde 2022. La CTV ha sido en el pasado reciente una rama sindical del partido Acción Democrática, y opositor de derecha al gobierno de Hugo Chávez. El ingreso de miseria en Venezuela -que no merece llamarse salario- está congelado en 130 bolívares, unos 31 centavos de dólar al mes en la actualidad. En 2022, equivalía a 30 dólares. La CTV reclama una recomposición equivalente a 200 dólares, lo que también raya la pobreza.

Los manifestantes señalaron la política deliberada de destrucción del salario del gobierno y de las patronales de FEDECÁMARAS, y presentaron un pliego con 17 peticiones de las distintas organizaciones. Además de la CTV, participaron otros sindicatos de instituciones públicas. Queda por ver si la CTV recupera su status pasado, cuando era la única central sindical de Venezuela, comandada por una burocracia ligado a los estratos mejor pagos de la industria petrolera. Por de pronto, no ha cuestionada en absoluto el asalto militar de Trump y el secuestro de Maduro y Cilia Flores.

Entre las exigencias figuran el establecimiento de un salario y pensión "mínimos" que cubran la canasta básica, así como la eliminación de los bonos para "convertirlos en salario real, con impactos en prestaciones y beneficios" laborales. En los últimos años, el gobierno centró su política salarial en el pago de dos bonificaciones para los trabajadores públicos, que no tienen incidencia en beneficios laborales y que suman 160 dólares: una de 40 dólares para alimentación y otra denominada "ingreso de guerra económica", de 120 dólares, ambas depositadas en bolívares a la tasa oficial del día. También reclamaron el retroactivo que les deben por todos estos años de congelamiento.

Además, denunciaron la inminente reforma "regresiva" de la Ley Orgánica del Trabajo, que había sido uno de los emblemas del chavismo. El gobierno de Maduro ya tenía en agenda una flexibilización laboral y Delcy Rodríguez se apresta a implementarla como uno de los ejes de la “transición”, como ya hizo con la Ley de Hidrocarburos. Delcy la llama la “Constituyente laboral” y, con una retórica muy bolivariana, esconde una eliminación del derecho laboral a lo Milei. Los derechos laborales ya han sido afectados en Venezuela a través de la “Ley Antibloqueo”, el mecanismo que el gobierno de Nicolás Maduro utilizó para implementar un régimen de excepción, ignorando todo el andamiaje legal del chavismo. De la misma ley se valió para evadir los controles sobre el comercio exterior y exacerbar el desvío de los ingresos del Estado. La “Ley Antibloqueo” fue el instrumento todoterreno que utilizó Maduro para comenzar una “transición” de alejamiento del chavismo, mucho antes de ser secuestrado por el imperialismo.

Los manifestantes también reclamaron la libertad de los dirigentes sindicales y de los trabajadores que aún permanecen presos, los cuales no fueron incluidos explícitamente en la Amnistía votada por el Parlamento. Hay al menos un centenar de trabajadores petroleros detenidos arbitrariamente entre 2024 y 2025 en Puerto La Cruz, Anzoátegui, y en el Complejo Refinador de Amuay, en Falcón, y 20 dirigentes sindicales, además de otros dirigentes campesinos y aborígenes.

Por último, también pidieron reactivar las convenciones colectivas suspendidas, eliminar leyes y decretos "usados para criminalizar la protesta", así como la implementación de "un sistema público, universal y solidario" de seguridad social.

El pasado 2 de febrero, representantes gremiales del sector universitario habían presentado ante el Tribunal Supremo de Justicia una demanda por la ausencia de aumentos salariales anuales que exige el artículo 91 de la Constitución venezolana -y que fueron suspendidos a través de la Ley Antibloqueo.

La CTV destaca que ya entraron regalías al país por la reactivación de las exportaciones, mientras que los trabajadores no han recibido nada. Los chavistas residuales están maniobrando para poder seguir manteniendo regimentado al movimiento obrero al servicio del imperialismo, con el apoyo de la CIA.

La regimentación

El fascista Donald Trump busca mantener el control de su protectorado en Venezuela a través de las tratativas del director de la CIA, del secretario de Energía y del jefe del Comando Sur. Han designado como Centros de Cooperación a las bases militares conjuntas.

El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, y el defensor del pueblo, Alfredo Ruiz, presentaron sus renuncias ante la Asamblea Nacional. Minutos después, el Parlamento designó a Saab como Defensor del Pueblo. Al frente de la fiscalía general quedará de forma temporal el abogado Larry Devoe, actual asesor jurídico del Ministerio del Despacho de la Presidencia y estrecho colaborador de Delcy Rodríguez.

Los términos de la ley de amnistía están orientados a socavar cualquier intento de primavera política de parte de la oposición, por un lado, y la clase obrera, por el otro Además de los dirigentes sindicales y trabajadores que permanecen encarcelados, siguen detenidos más de 200 presos políticos bajo la acusación de terrorismo. Hasta ahora, no se publicó el listado oficial de beneficiados con la libertad y el Foro Penal reportaba, entre el viernes de la semana pasada y el último martes, la liberación de 109 detenidos en distintas cárceles del país.

La apropiación de los recursos

Mientras tanto, y a pesar de todo su esfuerzo bélico e intervencionista, las únicas petroleras que han aceptado invertir en Venezuela son, además de Chevron -que nunca dejó de operar- a Repsol o la italiana Eni, que tienen un lucro cesante y un capital fijo ya instalado en Venezuela.

Las empresas que se muestran más entusiastas son las contratistas, como la también italiana Saipem, o las imprescindibles para la cadena de suministro, como Tenaris. Esta empresa de Paolo Rocca era la única proveedora de los caños sin costura para los pozos nuevos y fue una de las expropiadas en 2008. En ambos casos dependen de la respuesta de las petroleras para retomar operaciones.

Los determinantes del fracaso de Estados Unidos en cada una de las invasiones que ejecutó en las últimas décadas siguen vigentes, independientemente de la forma de dominación que ensaye -ocupación total o protectorado. El imperialismo norteamericano no tiene nada que ofrecer.

Revista EDM