Escribe Ezequiel Amarilla
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Mientras Kicillof montaba en Mar del Plata su Congreso Provincial de Salud, decenas de afiliados y sus familias junto a profesionales prestadores, protestaban en las puertas del Hotel Provincial de la ciudad balnearia y en la sede central de IOMA en la ciudad de La Plata.
El vaciamiento de la obra social de los empleados públicos por parte de los gobiernos, desde Scioli hasta Kicillof, pasando por Vidal tiene una constante: el recorte sostenido de prestaciones y el aumento de los copagos.
Las familias de afiliados con tratamientos de alta complejidad, niños y jóvenes con discapacidades, pacientes oncológicos y otros tantos se autoconvocaron en la puerta de IOMA para reclamar que la obra social manejada por el gobierno provincial (con la complicidad de los dirigentes de los sindicatos provinciales) pague los salarios atrasados (desde noviembre 2025) de los profesionales que prestan servicios esenciales a cientos de afiliados, además de la cobertura que se les niega, incluso cuando existen amparos judiciales para que la obra social cumpla sus obligaciones. El modus operandi de Kicillof y el director de IOMA, Homero Giles, es siempre el mismo: aletargar autorizaciones, pagos y entrega de insumos, exigir trámites interminables, y toda clase de requisitos para que el afiliado desista de solicitar que se les cubra sus tratamientos, mientras la salud y la calidad de vida se resienten a diario.
Mientras tanto, con el aplauso de la dirección del SUTEBA, ATE y CICOP, Kicillof realizaba un Congreso de Salud en Mar del Plata, para intentar confrontar su política de vaciamiento de IOMA y de la salud pública bonaerense con el vaciamiento de PAMI por parte de Milei. Dos políticas convergentes que buscan pagar las deudas públicas usureras a costa de la salud de la población. Kicillof es el mismo que en 2020 usó fondos de IOMA para pagar la deuda adquirida por Vidal, y durante la pandemia, para subsidiar a los capitalistas de las clínicas privadas. Esta política de vaciamiento se ve endurecida por la reciente deuda adquirida por el gobierno provincial, para la que el propio gobernador extorsionó a la Legislatura apurándola a aprobar el endeudamiento, so pena de no poder pagar salarios y aguinaldo.
En las puertas del Hotel Provincial marplatense se desarrollaba otra autoconvocatoria de afiliados reclamando lo mismo que las familias de La Plata. Adentro, las autoridades mexicanas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se vanagloriaban por su sistema precarizado de salud para quienes no tienen seguro social (los que no pueden pagar una cobertura privada), al mismo tiempo que un piquete de trabajadores del IMSS bloqueaba la autopista Toluca-México en reclamo de insumos y nombramiento de personal faltante. Un mismo reclamo de punta a punta del continente.
Los trabajadores de la provincia, que financiamos con nuestro trabajo al IOMA, debemos autoconvocarnos por la cobertura inmediata de todas las prestaciones, la apertura de los libros contables, la renuncia de todo el directorio y un aumento de salarios y jubilaciones de emergencia. Por un IOMA administrado por los trabajadores estatales.
