Por la reincorporación de las compañeras del Centro Médico Talar

Escribe Walter Sánchez

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En la Clínica “Centro Médico Talar”, de Tigre, las compañeras elegidas entre los propios trabajadores para ser sus representantes gremiales -ya que los delegados de los sindicatos brillan por su ausencia- fueron despedidas cuando estaban desarrollando una serie de reclamos por la provisión de insumos y equipos de protección personal, ya que la clínica empezaba a tener casos entre los trabajadores.

Como ocurre en todas las instituciones de salud, el abandono es total, dejando expuestas las vidas de los médicos y enfermeros. Finalmente pasó lo que era previsible: 36 confirmados de covid-19 y otros tanto aislados. Por esta lucha, que encabezaron las compañeras, en defensa de sus compañeros, la patronal reaccionó despidiendo a Alejandra y Ruth. Antes, la patronal las había intimado, por carta documento, para que se rectificaran y limpiaran el "buen nombre" de la empresa.

En la empresa rige un sistema de trabajo que los trabajadores llaman "el diezmo". Consiste que los enfermeros deben “regalar” 7 horas de trabajo, cada dos meses, para realizar las guardias los domingos. Si el trabajador se niega, puede ser sancionado o sujeto a descuento salarial. Nada de esto pasaría si no hubiera un sindicato cómplice, ATSA, que bloquea toda organización e inactiva de los trabajadores. Es vox populi entre los trabajadores que cualquier denuncia que se realice ante el sindicato, la patronal se entera a los dos minutos.

Por la reincorporación de las compañeras, por los equipos de protección personal, por los insumos, por el pago de salarios adeudados. Convocamos a todo el activismo a hacerse presente en la convocatoria del martes 16, a las 10, en la puerta de la clínica ubicada en Hipólito Irigoyen 2717 (197 y Panamericana).

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