Escribe Patricia Urones
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En los últimos días de este mes, la patronal del Bingo de Merlo apercibió a todos los trabajadores del área técnica, incluido su delegado, desconociendo su tutela gremial. La patronal aduce que los trabajadores no cumplieron con los deberes propios de su puesto laboral. Se apoya en las filmaciones de las cámaras de las puertas de entrada y salida a la sala y al taller: dicen que los trabajadores permanecieron largos minutos adentro de estos espacios sin cumplir tareas. Sin embargo, la patronal no ha permitido a los trabajadores acceder a esas supuestas filmaciones. Los trabajadores denuncian que se trata de un apercibimiento “armado” con el fin de perseguir al sector y a su delegado.
Los operarios del taller vienen de denunciar, precisamente, la instalación de cámaras. El Bingo lo justificó afirmando que buscaba cuidar las herramientas del taller. Sin embargo, las cámaras no apuntan a los sectores donde están las herramientas, sino a los bancos de trabajo. Los apercibimientos vinieron a justificar lo que los trabajadores sospechaban y denunciaron en su momento: que las cámaras tenían el objetivo de intimidar y perseguir a los delegados y trabajadores en cuanto a su derecho a organizarse, de un lado, y a controlar los tiempos y la modalidad del trabajo, del otro. Los trabajadores llamaron a este sistema el “Gran Hermano”.
Pero también los trabajadores habían denunciado que se pretendía reducir el taller, lo que acarreaba problemas de salubridad, debido a que debían trabajar seis personas en un tamaño menor que una pieza. Como la patronal no pudo avanzar con las reformas de estructura, dividió al grupo de técnicos, mandando a trabajar a la mitad a la sala, lo que implica cambios en las condiciones de trabajo, al no tener a disposición el espacio y las herramientas acordes a la tarea.
En marzo, la patronal despidió a tres trabajadoras de recepción en Merlo, y otros 15 en las demás salas que la empresa tiene en el Gran Buenos Aires. En el caso de Merlo, fueron despedidas con el artículo 247, que permite a la empresa pagar la mitad de la indemnización por motivos de “fuerza mayor” o caída de las ventas. Sin embargo, no presentó recurso preventivo de crisis. El servicio de recepción se remplazó por lockers con llave.
Reducción de personal y súperexplotación del plantel que queda en la planta, persecución sindical y amedrentamiento e impunidad ante las leyes laborales vigentes, como por ejemplo pagar los salarios e indemnizaciones en tiempo y forma. Hay una ofensiva patronal contra los derechos de los trabajadores.
Los trabajadores de Merlo hicieron una importante experiencia en años anteriores, como lo fue el paro y corte de calle en reclamo del pago de salarios y aguinaldos adeudados. Hay que retomar el camino de la organización y la lucha directa y ampliar la experiencia a todo el gremio, para frenar en seco la voracidad de las patronales que quieren exprimir al pueblo trabajador con tal de no perder ni un punto de su ganancia.
