Escribe Gabriel Meggiotto
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En las redes oficiales del SUTNA, el lunes 8 de junio se anunció un acuerdo con la empresa recapadora Ruiz S.A, por el cual se retomarían tareas el mismo lunes, reincorporando a 10 de sus 31 trabajadores. Fue producto de un largo proceso que consumió 15 reuniones en el Ministerio de Trabajo entre la empresa y el sindicato. Pero la patronal violó el acuerdo y los trabajadores tomaron la fábrica. Inmediatamente policías y gendarmes a la empresa para amedrentar a los compañeros. Por lo pronto, la empresa continúa ocupada.
Las conversaciones entre el SUTNA y la patronal en el Ministerio de Trabajo de la provincia terminaron con la empresa comprometiéndose a la reapertuera, la reincorporación de los compañeros y el pago de los salarios adeudados.
En el juzgado 39, la patronal se comprometió por escrito, frente a un juez, a no impulsar ninguna medida judicial en contra de los trabajadores. Por otro lado se le obligó a que la empresa permita el ingreso de la representación gremial a la fábrica. Según informó el SUTNA, también se presentó un plan de reconversión de la empresa que incluiría la continuidad laboral de ‘’todos los trabajadores en nómina a la fecha del acuerdo’’. Fue la toma de la fábrica, a iniciativa de los trabajadores, lo que volcó la situación.
El conflicto en Ruiz data de agosto del 2025, cuando, durante una discusión paritaria, la patronal envió un escribano a que notificara a 21 trabajadores que habían sido despedidos. Este hecho desató un paro con piquetes fuera de la fábrica que terminó en la reincorporación de estos compañeros. Las conversaciones en el Ministerio continuaron pero la patronal dejó de pagar a los trabajadores para presionar a que arreglen su salida. También buscó que le aprobaran un concurso de acreedores y, eventualmente, un preventivo de crisis. La empresa contaba con 85 trabajadores al inicio del conflicto, en enero, cuando la empresa comenzó con la orientación para forzar un cambio de régimen laboral y de plantilla, lo que fue respondido por los trabajadores con medidas de fuerza y un acampe fuera de la fábrica. Cinco meses más tarde, los trabajadores que quedan en lucha son 31. El SUTNA en su reunión en el juzgado 39 no mencionó ningún tipo de continuidad laboral para los 54 compañeros que quedaron por fuera.
Al igual que en FATE, la orientación del SUTNA fue priorizar el pasilleo legal como forma de bloquear la acción directa de los compañeros de Córdoba, tanto en RUIZ S.A como en IBF Tires. Actualmente, tanto el aparato del Partido Obrero como la dirección del SUTNA denuncian la complicidad del Ministerio de Trabajo de la provincia de Córdoba. En el momento más agudo de la lucha de los trabajadores de IBF, el sindicato abandonó la lucha y le exigió al ministerio que hiciera todo cuanto esté en su poder para solucionar el conflicto. En medio de esto, la patronal de IBF sacó toda la maquinaria, insumos y productos del galpón donde estaba la fábrica y las trasladó a otra empresa del mismo grupo. Esto fue una concesión extraordinaria tanto al gobierno de Llaryora como a la patronal, quien logró con éxito birlar la toma en medio de la confusión montada por Crespo Conducción. La denuncia que ahora le hacen al Ministerio de Trabajo de la provincia contrasta enormemente con la actividad del SUTNA, que dio por terminada la lucha de los trabajadores de IBF. Por otro lado, la información que da el SUTNA de que los trabajadores no cobran sus haberes desde fines de 2025 contrasta enormemente con lo vertido en una nota de Prensa Obrera donde ser afirma que "junto al Sutna trabajadores de la empresa Ruiz arrancaron pago de salarios’’.
La lucha de los trabajadores de Ruiz debe crecer a partir de la toma. La dirección del SUTNA, en cambio, busca frenar la acción directa mediante la "institucionalización" del conflicto, colaborando con el desgaste, como ocurre en FATE.
