Escribe Marina Mendieta
Tiempo de lectura: 2 minutos
El martes 5, Facundo Moyano, de 41 años, dirigente sindical y "número uno“ del sindicato del peaje, SUTPA, fue detenido. Candela Arizagam, su pareja actual, de 24 años, deambulaba a las 5 de la mañana por las calles de Barrancas de Belgrano mientras Moyano la perseguía. La mujer fue asistida y trasladada por el SAME al Hospital Pirovano. Se radicó una denuncia por violencia de género en la comisaría y el caso se encuentra bajo investigación de la Unidad Fiscal Norte de la Ciudad de Buenos Aires.
Ambos presentaban signos de consumo de sustancias. Por la tarde la policía allanó su lujoso departamento, un piso 21 ubicado en Avenida del Libertador al 5400, uno de los enclaves más caros de CABA.
La burocracia moyanista está socialmente disociada de las necesidades y las urgencias de los trabajadores que dicen representar. Han tomado por asalto los sindicatos para su propio interés. Así como el SUTPA se usó como trampolín para lanzar a Facundo Moyano a la arena política, el resto del clan ha hecho desastres con el vaciamiento de la obra social de Camioneros, hasta dejarla en bancarrota. El asunto se dirime como una interna familiar, sin el concurso de los trabajadores que aportan y apuestan todos los días su salud arriba del camión o en una cabina.
Mientras Facundo Moyano se comporta como un verdadero lumpen con dinero, los trabajadores de la actividad de autopistas y rutas pierden sus fuentes laborales como consecuencia del desguace de la empresa estatal Corredores Viales S.A. Ausente en la lucha, el sindicato de peajes y sus máximos dirigentes parecen estar en otra cosa: jet set, lujo, viajes a la copa del mundo, guardaespaldas, choferes, coches último modelo y estilos de vida que no pueden explicar según sus ingresos declarados. Los trabajadores de la actividad se encuentran en un momento crítico mientras sus dirigentes viven vida de empresarios.
La actividad de peajes y afines atraviesa una modernización en el cobro de peajes. Esta modernización consiste en el cobro automático y la eliminación de las cabinas de peaje bajo la denominación del free flow. En las autopistas, que todavía tienen concesión vigente, se realiza a cuenta gotas una reconversión laboral, a dedo y según un criterio político arbitrario determinado por la dirección del SUTPA, combinada con un plan de retiros voluntarios.
Por otra parte, aquellas que fueron licitadas recientemente han despedido a los cajeros e ingresan a la explotación de los tramos concesionados vía cobro automático.
Las indemnizaciones de los despedidos serán pagadas en cuotas, según la reforma laboral recientemente aprobada por todo el arco político parlamentario.
Bajo la actual gestión de Javier Milei se inició el proceso de privatización y concesión a privados, de más de 2.500 kilómetros de rutas nacionales y tramos viales clave, destacándose los corredores: Tramo Mediterráneo, Tramo Puntano y los Tramos Portuarios Norte y Sur. Las concesiones se otorgan bajo el régimen de peaje por un período de 20 años; y se transfieren, asimismo, las actividades de construcción, administración, explotación y mantenimiento al sector privado sin subsidios estatales, en el marco de la desarticulación de la empresa estatal Corredores Viales S.A.
Convocamos a asambleas de base para deliberar el futuro de los puestos de trabajo y quitar de la negociación a los personeros de las empresas que negocian con nuestro futuro y nuestras familias.
Desarrollemos un plan de lucha que coloque la reconversión del total de los trabajadores afectados, la reincorporación de los despedidos y un salario que sea igual a la canasta familiar.
