Docentes: la Lista Naranja de San Miguel gana adhesiones

Escribe Ezequiel Amarilla

Últimos días de campaña.

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La Lista Naranja de la Tendencia Docente Clasista está recogiendo numerosas adhesiones en estos últimos días de campaña para las elecciones de SUTEBA.

En primer lugar, es la única lista que ha presentado un programa para ser debatido con la docencia en las escuelas. Hemos discutido con decenas de compañeros que adhieren a los planteos de autoconvocarse para la lucha que es cada vez más necesaria, mientras ganamos votos en cada escuela.

Nos sobran los motivos

Una reivindicación urgente que surge en las escuelas es la del avasallamiento del régimen de licencias; el gobierno de Kicillof sigue manipulando las prescripciones médicas de manera antojadiza. ¿Qué dice la Lista Celeste sobre esto? Que ya se arregló el mes pasado y que ya no debería ocurrir. Pero en los hechos persiste. Incluso existen casos de compañeros a quienes se les han rechazado licencias (con el consiguiente descuento por falta injustificada). En otros casos se les exige “estudios complementarios”. Es decir que para Kicillof un profesional médico no tiene autoridad para diagnosticar. El gobernador quiere dar una segunda opinión viendo una radiografía, que además hay que pagar. Casi una privatización de las licencias. La Lista Celeste aplaude porque sostiene que ya no ocurren estas tropelías gracias a una supuesta “jornada de lucha”, que consistió en un paseo de burócratas rentados, ajenos a la realidad escolar, a las Secretarías de Asuntos Docentes.

Otro reclamo que empieza a resonar nuevamente es el de la falta y retraso de pagos. Hace unas semanas cientos de compañeros pudieron cobrar, con una semana de atraso, pagos adeudados con hasta tres meses de letargo. En estas semanas hemos encontrado compañeros que ni siquiera en ese mentado “alcance” han percibido el dinero adeudado. Ni que hablar de las decenas que han realizado suplencias por “decreto” (un invento antiestatutario de Kicillof) y que nunca cobraron ni un peso.

Ante este cuadro, la Lista Celeste procuró apurar el cese del hostigamiento docente por pretender percibir una retribución por su trabajo, recolectando reclamos por WhatsApp de docentes sin cobrar. De acciones de lucha, debate colectivo o un simple comunicado, no hubo nada. Lo que sí existe es una iniciativa de lucha de un conjunto de compañeras de Psicología que están en una situación límite ya que aún no cobran sus cargos tomados en febrero y tienen deudas enormes, aun habiéndose anotado en el WhatsApp de la Lista Celeste. Incluso varios compañeros de Especial han realizado la “retención de servicios”, una herramienta legal individual que tenemos para no presentarnos a trabajar cuando no nos han pagado en tiempo y forma, básicamente porque los compañeros no tienen ni para el colectivo.

Lo que queda claro es que el gobierno ajusta. Cada peso que retiene de salario, que descuenta por licencias o que se ahorra por no designar suplentes, es un crecimiento del superávit para pagar la deuda. Una versión bonaerense de la motosierra mileista con el cotillón de las burocracias sindicales del FUDB decorándola.

La Lista Naranja impulsa la organización de la docencia independiente del gobierno. Por eso llevamos a debate en cada escuela y con cada compañero la enorme lucha autoconvocada que está llevando adelante la docencia en Chubut, reclamando un salario de 1,6 millones, hoy en 800 mil pesos, contra el gobierno, la policía y la Lista Celeste chubutense del sindicato ATECH, quienes actúan en común para quebrar la huelga.

Acompañamos a las docentes de Psicología en su iniciativa. A los compañeros de Especial que sufren de violencia todos los días. A los compañeros de los talleres de las Escuelas Técnicas, quienes saben que el recorte de Milei a las Técnicas es una continuidad de los gobiernos anteriores; desde hace muchos años están desprovistas de recursos materiales y de renovación de maquinarias. Para colmo, la burocracia Celeste impulsa el autofinanciamiento que propone Kicillof: las “cooperativas escolares”, un sistema de generación escolar de dinero en base al trabajo ultraprecarizado de estudiantes y docentes. Milei y Vidal acompañan rabiosos este desguace y devaluación de la Educación Técnica.

Estamos con los pibes que en las escuelas se empiezan a organizar contra la quita de la “Mesa Bonaerense”, que Teriggi camufla sosteniendo que será reemplazada por una duplicación de las raciones que los pibes reciben a diario en las escuelas, a saber; en lugar de un pan con queso o una mandarina, serán dos panes o dos mandarinas.

La elección

Frente a esta situación, la docencia no permanece estática. Hay discusiones sobre el salario y las condiciones laborales todos los días en todas las escuelas. La Lista Naranja impulsa estos debates, pero fundamentalmente propone un método para empezar a revertir la debacle: la autorganización docente para resolver cómo luchamos. La conducción del SUTEBA y del FUDB están comprometidos con el gobierno provincial, no con la docencia. Esta es una premisa que recorre al conjunto. Solo a la desdibujada Lista Multicolor se le ocurre reclamarle a Baradel-Torre que luchen contra Kicillof. La autoconvocatoria docente se manifiesta en todo el país como el canal de expresión de nuestros reclamos.

Pero, además, participamos de las elecciones del SUTEBA. Porque entendemos que los sindicatos son de los trabajadores. La Lista Celeste puso a nuestro sindicato -al sindicato más grande de la provincia- al servicio de la patronal, de los salarios de pobreza y la precarización laboral.

Presentamos una lista seccional, con decenas de activistas, compañeros y simpatizantes para pelear la recuperación del SUTEBA para la lucha docente. Y aprovechamos la campaña electoral para agitar nuestro programa frente a la docencia. Y el día de la elección vamos a defender los votos de nuestra Lista Naranja, fiscalizando en cada mesa ya que la historia de la Lista Celeste tiene enormes hitos de fraudes, algunos pequeños y otros escandalosos, incluso avalados por María Eugenia Vidal, como ocurrió en la Seccional La Plata en 2017. Por eso necesitamos decenas de fiscales, y llamamos a los docentes a acompañaros en la campaña, en las urnas y fiscalizando para pelear cada voto de la Naranja. Porque cada uno de esos votos significará un pronunciamiento de clarificación política y conciencia colectiva, frente a una burocracia desprestigiada y deslegitimada en las escuelas, en un escenario de rebeliones docentes.

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