Escribe Alejandra del Castillo
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Luego de 20 años del crimen impune de Paulina Lebbos, y de 20 años de lucha por el castigo a los culpables, se sintió nuevamente la tremenda impunidad montada por el poder político. Este miércoles 6 de mayo, el tribunal integrado por los jueces Fabián Fradejas, Gustavo Romagnoli y Luis Morales Lezica, absolvió a César Soto, ex pareja de Paulina, y a Sergio Kaleñuk, hijo del ex secretario de Seguridad del gobierno de Alperovich.
Desde el comienzo hubo sospechas sobre ambos, pero las maniobras de impunidad los beneficiaron. Recién en el segundo juicio, que tuvo lugar entre 2018 y 2019, que terminó con la condena al ex secretario de Seguridad de la Provincia y a altos mandos de la policía, se ordenó investigarlos. Soto ejercía violencia sobre Paulina, estaba vinculado a la barrabrava de Atlético, y fue señalado por la familia como sospechoso. Al poco tiempo del crimen fue contratado en la Legislatura de Tucumán. Kaleñuk, quien tenía vínculos con Soto, hizo 170 llamadas a los altos mandos de la policía condenados por encubrimiento y a su padre.
Un anticipo del desenlace del juicio fue la negación a que Alberto Lebbos se conformara como querella. Luego en el juicio se evidenció la falta de producción de pruebas por parte de la fiscalía, aunque sí había pruebas producidas en las otras causas y juicios. El día de los alegatos el fiscal Carlos Sale retiró la acusación contra Kaleñuk por la supuesta falta de pruebas. El día de la sentencia los jueces del tribunal absolvieron a Soto argumentando falencias en la investigación elevada a juicio. Apuntaron contra el Ministerio Público Fiscal pero no ordenaron investigar ni actuar por ese mal desempeño. También responsabilizaron a la familia Lebbos por esta situación pasándose por alto los 20 años de denuncia y lucha contra la impunidad.
Está claro que hay un intento del poder político, incluidos fiscales y jueces, para que el crimen de Paulina quede impune y proteger a los hijos de poder y al resto de acusados de encubrimiento como el propio Alperovich. Jaldo declaró que hay que respetar el fallo, aunque no guste.
A la impunidad, sin embargo, hay que quebrarla con la lucha como se hizo durante estos 20 años. Alberto Lebbos aunque no fue aceptado como querella apelará el fallo y seguirá hasta llegar a tribunales internacionales. Presentará también pedido de Juicio Político al Ministro Público Fiscal, Edmundo Jiménez y a otros integrantes de dicho ministerio. Estas acciones sólo podrán avanzar si pone en pie nuevamente una lucha masiva e independiente del Estado y sus partidos. Hay que apuntar a todo el régimen sumando las denuncias de otros casos que muestran el accionar criminal de la policía y de otros fiscales y jueces que amparan a poderosos e integrantes del poder político.
