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El paro nacional docente de este 3 de agosto tuvo una importante adhesión en todo el país.
Se registró una alta adhesión especialmente en aquellas provincias donde existen movimientos de lucha previos, como en Buenos Aires; en la provincia, el paro continuará mañana, convocado por seccionales de la oposición a la dirección kircxhnerista Celeste. En Jujuy, la docencia ya había votado 72 horas de huelga. En Córdoba, la adhesión al paro rondó el 80%; lo mismo en Santa Cruz, acompañada de una movilización en Río Gallegos. En Tucumán, el paro fue muy importante. En Tierra del Fuego, el sindicato SUTEF ha convocado a un paro por tiempo indefinido.
En Santa Fe, en cambio, el paro fue débil, al igual que en Salta.
El gobierno de Milei ha respondido al llamado al paro con la aplicación de norma que declara la Educación “servicio esencial”, en referencia a una “guardia mínima” del 75% de los educadores. Funcionarios del Ministerio de Capital Humano realizaron recorridas en las escuelas a modo de muestreo para garantizar que se estuviera dictando clases en ese porcentaje y amenazaron con aplicar sanciones y hasta multas para los sindicatos convocantes. Los gobernadores que han aplicado descuentos y sanciones contra docentes que han parado, como en Buenos Aires, con Kicillof, y en Santa Cruz. Sin embargo, el operativo de intimidación ha fracasado.
El paro fue rotundo a pesar de que dirección de la CTERA no preparó la huelga. No existieron asambleas de base, ni una campaña para movilizar a la docencia.
En CABA, la burocracia realizó un pequeño acto con poca concurrencia. Las bases no concurrieron al llamado de una dirección sindical desprestigiada por años de entrega de cada una de las reivindicaciones docentes. La última reunión paritaria fue el 8 de abril de este año, cuando el Gobierno ofreció como piso salarial $650.000 para abril y $700.000 para mayo, rechazado de palabra por los gremios, pero no dio paso a una lucha. Frente al Ministerio de Economía, Sonia Alesso, secretaria general de CTERA, respondió a las amenazas de Milei con giros literarios. “Al gobierno que está preocupado por los paros le decimos: estuvimos en la Carpa Blanca sin paro, estuvimos en la carpa itinerante sin paro. Somos muy creativos y el plan de lucha va a continuar”. No ha planteado la continuidad de la huelga. En la misma orientación, Sergio Romero, secretario general de la Unión Docentes Unidos (UDA) y secretario de Políticas Educativas de la CGT, detalló: “Vamos a acatar lo que dice la ley, no vamos a hacer paro”. El “servicio esencial” y la anulación del derecho de huelga lleva la firma de la Central ‘líder’ de los trabajadores (“CGT conducción”).
La dirección sindical le ha asegurado a Milei que no habrá más huelgas. Es una orientación política para asegurar una campaña electoral sin sobresaltos, o sea del conjunto del peronismo El reciente pelotón de medidas de ajuste y entrega de Milei y las provocaciones de su política exterior, no deben cuestionarse fuera del Congreso ni adentro tampoco. Estamos ante una reiteración agravada de la política seguida frente el derrumbe del gobierno de Macri. Frente al ataque fascista de Milei contra el derecho de huelga y los derechos democráticos, la claudicación no podría ser mayor. Esta dirección no se va a poner a la cabeza a la cabeza de ningún “plan de lucha”. Para que se desarrolle una lucha y sea victoriosa necesitamos realizar asambleas, autoconvocatorias y plenarios de delegados de base que impulsen la continuidad de la huelga.
