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En Rio Negro se viene desarrollando un proceso de lucha de la docencia desde enero, con importantes movilizaciones y jornadas de cortes intermitentes, como los que sucedieron en la ruta 151, en el contexto de un paro de 48 horas y con un importante apoyo de la comunidad.
En el marco de las jornadas de paro y movilización del lunes y martes pasado por la apertura de paritarias, los docentes fueron brutalmente reprimidos por Gendarmería Nacional y Prefectura Naval en el puente carretero que une Cipolletti (RN) - Neuquén.
Estas son las primeras experiencias de una lucha de alcance provincial con la nueva dirección del sindicato que desplazó a la Azul Arancibia el año pasado, después de más de dos décadas de hegemonía.
En las elecciones de octubre del año pasado el frente Docentes al Frente (DAF)-MULTICOLOR, integrado por las conducciones de seccionales opositoras -Cipolletti, Valle Medio, Cinco Saltos, Rio Colorado, Allen, Villa Regina- y agrupaciones del FIT U y el peronismo -la Violeta (PCR), Tribuna Docente (PO), 9 de Abril (PTS)- derrotó al frente burocrático Azul Arancibia/Celeste por el 54 % de los votos. La nueva conducción asumió en diciembre.
La conducción Azul Arancibia venía desarrollando en todos sus mandatos una política de entrega del salario docente, las condiciones laborales y educativas al gobierno provincial, con su política de ´diálogo´, conciliación y tregua. Este panorama fue cambiando por la acción de las conducciones opositoras, con acciones callejeras y medidas de lucha concretas, que se fueron enlazando con el hartazgo de las bases docentes. En las seccionales oficialistas empezó, asimismo, un proceso de organización y copamiento de las asambleas, por el activismo, cuando hasta entonces se encontraban vaciadas por la burocracia sindical. Esa fue la antesala para la recuperación del sindicato docente de manos de la burocracia sindical tradicional en la provincia.
Este frente variopinto cuenta con un sector abiertamente integrado al peronismo K, como la Violeta-PCR, que es parte integrante del PJ/FPV. En la ciudad de General Roca, gobernada por María Emilia Soria (h), el PCR cuenta con un concejal electo en las listas del PJ. En la seccional de UnTER, la más grande de la provincia, la secretaría general es ocupada por la Violeta (PCR) y la adjunta por Tribuna Docente (PO). Ya en las elecciones provinciales del sindicato de 2022, que retuvo la Azul Arancibia, pero con un retroceso significativo, se formó el Frente de Unidad Docente (FUD) encabezado por el PCR y el kirchnerismo ligado a Nuevo Encuentro y Patria Grande; en algunas seccionales incluyó a sectores de la Celeste y a una considerable cantidad de independientes. La otra lista opositora a la conducción fue el Frente Antiburocrático, formado por las agrupaciones que dirigían las seccionales de Cipolletti y Valle Medio, la 9 de Abril (PTS) y Tribuna Docente oficial, que hasta último momento había explorado la posibilidad de integrarse al FUD.
Como vemos, se repite en varios lugares del país la tendencia de las listas de izquierda a “cavar trincheras”, tanto Tribuna Docente (PO), como la 9 de Abril (PTS), con sectores abiertamente integrados a partidos patronales, en este caso al peronismo. Esto se replica, por ejemplo, en las elecciones de SUTEBA, el sindicato mayoritario de la docencia de la provincia de Buenos Aires, donde la Azul y Blanca (PCR), hasta anteayer integrada y aliada a la burocracia Celeste de Baradel, hoy integra un frente con la Multicolor del FITU en el municipio más importante de la provincia, La Matanza.
La nueva conducción de UnTER inició el 2026 con paros semanales de 48 horas y otras medidas intermedias. El reclamo inicial fue la apertura de paritarias, cerradas desde septiembre de 2025 y sin mejoras salariales desde entonces, para exigir una recomposición salarial al básico, aumento de presupuesto educativo, derogación de las auditorias médicas privadas, mejoras en las condiciones edilicias, cierres de cargos docentes, regularización del IPROSS (obra social) y un salario mínimo de $2.000.000.
El gobierno de Río Negro viene desoyendo y dilatando los reclamos en paritarias. Responde sin propuestas reales a las demandas y cierra las paritarias intempestivamente. En la última negociación, propuso el pago de un bono en dos cuotas de $125.000 cada una. Fue declarado insuficiente oportunamente y no aceptado por el congreso de UnTER, pero el pago se efectivizó unilateralmente por parte del Gobierno. Ante el reclamo de una nueva paritaria, en cambio, el Gobierno se retiró, cerrando el diálogo.
Ante el desplante del gobierno provincial, la dirección de UnTER ha conformado “espacios de diálogo, articulación y unidad de acción” entre los gremios estatales, es decir, con la burocracia de ATE -Rodolfo Aguiar, que saltó de la provincia a la secretaría general de ATE Nacional, fue un activo promotor de la candidatura de Weretilneck-. El objetivo declarado de este ´espacio´ es reclamarle “salarios dignos y acordes al costo de vida patagónico” y hacer presión juntos sobre el gobierno “para lograr la apertura de paritarias provincial y nacional”. Sin embargo, ATE Rio Negro se apresta a sellar con el gobernador una nueva paritaria a la baja. Este ´frente único´ con la burocracia marcha a un impasse.
El gobierno rionegrino viene amenazando por medios públicos que va a proponer hacer pública la paritaria. Acusa a los docentes de “extorsión” para deslegitimar el reclamo. Estuvo difundiendo un audio apócrifo por sus medios afines y trolls pagos en las redes, donde un supuesto dirigente de UnTER Cipolletti amenaza a los docentes que se unan a la huelga. Esto es una mentira, como lo son también las escuelas en condiciones y que la docencia rionegrina tendría uno de los mejores salarios del país. Alcanza contrastar esto con la dura realidad que viven muchos docentes, que viven con salarios de pobreza. El gobierno de Weretilneck quiere quebrar los reclamos de la docencia, al sindicato y al conjunto de los trabajadores del Estado.
Debemos preparar las condiciones para una huelga general educativa y estatal en la provincia, que quiebre al gobierno rionegrino y a las burocracias sindicales que pactan a la baja el salario de los estatales en la provincia.
