Granja Tres Arroyos cierra su planta de Concepción del Uruguay

Escribe Pablo Busch

Todo el apoyo a la huelga general. Reapertura de la planta, pago de la totalidad de los salarios.

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Este martes 26, al inicio de la semana laboral, la planta de Granja Tres Arroyos de Concepción del Uruguay amaneció cerrada al estilo FATE: “El establecimiento permanecerá cerrado por tiempo indeterminado y hasta nuevo aviso”, anunciaba un cartel en la entrada.

Los trabajadores se convocaron en la puerta del establecimiento para luego asistir a una asamblea general de emergencia convocada por los gremios actuantes (STIA Concepción del Uruguay, sindicato de la Carne). Por la tarde, un grupo de trabajadores se movilizaron a los accesos a la ciudad a manifestarse. Hoy miércoles, desde la mañana, los trabajadores y sus familias se encuentran realizando un piquete en el acceso principal de la ciudad de Concepción del Uruguay.

Granja Tres Arroyos es la principal empresa avícola del país, en medio de un ascenso sin precedentes del mercado. La patronal alega una crisis financiera sostenida y la incapacidad para refinanciarse, habiendo emitido miles de millones de pesos de cheques sin fondo. Sin embargo, el consumo de carne de pollo es récord en todo el país, en reemplazo de la carne vacuna que con el retroceso salarial se ha vuelto impagable.

La situación de las fábricas de Granja Tres Arroyos es la siguiente: la semana pasada prácticamente todas las plantas frigoríficas de la empresa estuvieron en huelga. Planta Pilar, Planta Concepción del Uruguay, Planta Capitán Sarmiento y la Planta de Río Cuarto sostuvieron una huelga general durante toda la semana ante la falta de pago,s que ya lleva dos meses de atraso. Las granjas productoras sostienen al mínimo la producción, para evitar la muerte de los animales. Desde distintas granjas de engorde vienen denunciando que la empresa no envía el alimento necesario para abastecer a los pollos.

Una huelga sostenida y autoconvocada

En la planta de Río Cuarto, la planta amaneció ayer también cerrada al ingreso. La patronal montó un operativo para impedir que pasen los trabajadores que en su inmensa mayoría venían sosteniendo la huelga. Supervisores y personal jerárquico ingresaron, a diferencia de Concepción del Uruguay. Los trabajadores mantuvieron una acampe en protesta frente a la medida que se sostiene hasta hoy.

En la planta de Pilar los trabajadores continúan con la huelga general. Solo venían trabajando los supervisores y el sector de mantenimiento. Los trabajadores ayer marcharon hacia la calle del acceso a la planta. Hoy temprano se movilizaron a las puertas del STIA Pilar, en reclamo por la falta de respuestas del sindicato. Según dicen los trabajadores, “nos cansamos de que los delegados bajen todo cocinado y presionamos para ir”.

En la planta de Capitán Sarmiento, una de las más grandes del grupo, la huelga general continuaba ayer. La empresa había maniobrado con promesas de pagar los días caídos a los trabajadores si levantaban la huelga, convenciendo a algunos trabajadores de volver a sus tareas. Cuando llegó la hora del cobro, la empresa no le pagó a nadie, por lo que unos y otros volvieron a la huelga.

Los sindicatos, lobistas de la patronal

La planta de Wade, la ex Planta Dos de Cresta Roja, estuvo de paro dos días y luego volvió a trabajar hacia el fin de semana, desconociendo el paro general que dictaron los sindicatos que actúan en la empresa. La planta 1 de WADE cerró hace aproximadamente dos años, también como parte de la crisis de la firma principal, sin que el STIA haya convocado una sola huelga en repudio. Muestra con claridad cuál es el destino de esta lucha si queda en manos de la burocracia sindical.

Las mesas de negociación de los sindicatos, el ministerio y la empresa, que se repiten en medio de las protestas, funcionan solo con el objetivo de alcanzar la "paz social", nunca para satisfacer los reclamos obreros. Incluso la nueva Comisión Directiva del STIA de Concepción del Uruguay, recientemente elegida, coloca el eje en la presentación prolija de todo el papeleo legal y con las sucesivas reuniones con la empresa, aun ahora que se encuentran con la planta cerrada.

En las reuniones con el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, la posición de los sindicatos fue pedir que el gobierno provincial disponga una línea de créditos blandos para refinanciar la deuda de la patronal. El ministro Walter Correa se comprometió a elevar el pedido al gobernador Kicillof.

La lucha de los trabajadores de Granja Tres Arroyos ha madurado a lo largo de varias experiencias. Los trabajadores han dejado claro que no creen más en ninguna promesa de parte de la empresa, y han llegado a la conclusión de que el camino del diálogo y el pasilleo ministerial que proponen los sindicatos es funcional a la patronal.

La característica general de toda la protesta es la autoconvocatoria de los trabajadores. La convocatoria a la movilización a los accesos a la ciudad provino de parte de los Delegados de la Lista Naranja y, por su masividad, terminó desbordando la orientación dialoguista de la Comisión Directiva del STIA.

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Granja Tres Arroyos: la huelga autoconvocada se contagia a todas las plantas del país La burocracia “mete la cola” para encaminar una salida favorable a la empresa. Por Pablo Busch, 14/05/2026.

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