Escribe Natalia Jaime
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Los trabajadores y trabajadoras del Hospital de Niños Víctor J. Vilela sostenemos desde hace meses un plan de lucha autoconvocado en defensa de la salud pública y por un salario que alcance el valor de la canasta familiar, estimada actualmente en alrededor de $ 2.700.000.
A lo largo de este proceso se realizaron asambleas semanales, concentraciones frente a la Secretaría de Salud Pública y frente al Palacio Municipal, donde se entregó un petitorio respaldado por más de 300 firmas. Estas acciones contaron con la participación de trabajadores de distintos hospitales y centros de salud municipales.
El reclamo principal continúa siendo una recomposición salarial real que permita recuperar el poder adquisitivo perdido frente a la inflación y garantizar condiciones de vida dignas para quienes sostenemos diariamente el sistema público de salud.
Además de las medidas de visibilización, los trabajadores impulsamos distintas instancias de diálogo con las autoridades. Mantuvimos una reunión con la Dirección del Hospital Vilela, donde el director se comprometió a trasladar los planteos y resoluciones de las asambleas a las reuniones periódicas que mantienen los directores de los efectores municipales.
También se realizaron encuentros con representantes legales del Ejecutivo Municipal y con el propio intendente Pablo Javkin. En esas reuniones se volcaron nuestros reclamos y se manifestó de parte del funcionariado la intención de buscar soluciones. Sin embargo, hasta el momento no hemos recibido respuestas concretas que den solución al problema salarial planteado por los trabajadores.
Recientemente, el Ejecutivo Municipal y la conducción sindical acordaron un adicional de $ 140.000 destinado exclusivamente al sector de enfermería. Si bien toda mejora salarial es bienvenida, esta medida deja afuera a una gran parte de los trabajadores de la salud y no resuelve el reclamo de fondo que venimos sosteniendo desde el inicio del conflicto.
Lejos de desactivar las asambleas, esta situación fortaleció la decisión de continuar organizados.
Los centros de salud municipales, mediante asambleas presenciales y virtuales, continúan reclamando un salario igual a la canasta familiar. Se han sumado los trabajadores del Hospital Carrasco y del Hospital Roque Sáenz Peña desarrollando instancias de organización y debate con el mismo objetivo.
Un hecho que marcó profundamente a nuestra comunidad hospitalaria fue la inauguración del Hospital de Día de Oncohematología Pediátrica del Vilela, una obra que pudo concretarse gracias a una importante campaña solidaria. Los trabajadores celebramos y agradecemos profundamente esa iniciativa, que significó una mejora concreta para los niños y niñas que se atienden en nuestro hospital.
Durante el acto inaugural se pudo destacar públicamente la importancia de reconocer y valorar el trabajo de quienes sostienen diariamente el sistema de salud, señalando la necesidad de mejorar las condiciones salariales de los trabajadores.
La conducción del Sindicato Municipal desconoce este proceso de organización y lucha autoconvocado y los reclamos salariales de los trabajadores.
Durante junio debe realizarse la paritaria para el segundo semestre del año. Nuestro planteo es que los paritarios deben llevar el mandato de las bases; esto es, un aumento de salarios para llevar nuestros sueldos al valor de la canasta familiar. Que no se firme nada sin la aprobación de las asambleas de base.
La unidad entre hospitales y centros de salud continúa creciendo creando las condiciones para poner en pie una Coordinadora Interhospitalaria. Por eso, más allá de las medidas parciales adoptadas hasta el momento, las asambleas y el plan de lucha siguen en pie, con un objetivo claro: alcanzar un salario igual a la canasta familiar y fortalecer el sistema público de salud para toda la comunidad.
