Abajo la extorsión de Massalin contra los trabajadores y el pueblo de Goya

Escribe Julio G.

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El intento de la multinacional tabacalera de cerrar su planta en Goya, y dejar 220 familias en la calle, puso en pie de lucha a todo el pueblo que, en las últimas semanas, fue el anfitrión de las enormes movilizaciones de las cuáles participaron los trabajadores del tabaco, sus familiares, organizaciones sindicales, sociales y políticas.

Mientras transcurren en Goya masivas marchas, los obreros del tabaco mantienen firme el acampe en las puertas de la fábrica Massalin.

Lucha inter-capitalista

En un comunicado de prensa de mediados de octubre Massalin da a conocer las “causas” del cierre de su planta de Goya, Corrientes. Allí afirma que sus ventas caen producto de la “competencia desleal” por parte de pymes que no pagarían impuestos. La “argumentación” es un insulto a la razón puesto que viene de un monopolio de la industria a nivel mundial que, en Argentina, opera hace 120 años y tiene el 70% del mercado, dándole esto la capacidad de imponer el precio a los consumidores. Además, tiene una integración vertical de toda la industria del tabaco desde la producción de la materia prima, el acopio, la producción de cigarrillos y su distribución. ¿Qué tal? Sin la menor vergüenza al ridículo esta multinacional nos quiere hacer creer que la “competencia” de algunas pymes la ponen al borde de la quiebra.

En otro comunicado de prensa, esta vez de Tabacalera Sarandí, la “pyme” que compite con Massalin, se denuncia a “… la multinacional hegemónica… “, por manipular y engañar a la comunidad de Goya responsabilizando a una Pyme por sus “…decisiones comerciales, empresariales y de inversión…”. Asistimos entonces a una lucha entre diversos capitales de la industria del tabaco en donde los trabajadores somos los rehenes.

Lo que está en juego

La lucha inter-capitalista sacó a la luz los verdaderos intereses económicos en pugna. Tanto Massalin como Tabacalera Sarandí se disputan, en un cuadro recesivo, subsidios y exenciones impositivas fabulosas. El periodista Luis Autalan (Baenegocios.com, 23/10) cuantifica la pérdida de recursos para el Estado en 10.000 millones de pesos, como consecuencia de una cautelar de la Justicia Federal, que beneficiaría a Tabacalera Sarandí. En el portal Momarandu.com se puede leer un interesante artículo del 29/10 donde se afirma que “Desde la denominada ‘Reforma Massalin’, implementada por AFIP y el actual Gobierno en marzo de 2018, esta Compañía ha logrado un ahorro impositivo superior a los 11.000 millones de pesos, debido a la inexplicable rebaja de 5% de impuestos internos”. Como podemos observar estamos en presencia de un choque entre el capital multinacional y el capital nacional en torno a apropiarse los recursos del Estado. Las exenciones impositivas serán pagadas por toda la población trabajadora puesto que esos recursos que van a los bolsillos de las patronales son los recursos que luego faltan para educación y salud públicas.

Defendamos las fuentes de trabajo

A días de vencer la conciliación obligatoria y en el marco de la “transición ordenada” en la que trabajan Macri-Fernández y las burocracias sindicales de todo pelaje, debemos desarrollar la más amplia unidad de acción (frente único) entre todas las organizaciones obreras y populares en defensa de todos los puestos de trabajo.

Rechacemos la extorsión de una y otra patronal al Estado y el conjunto de los trabajadores, rechacemos el alineamiento de Martini con la patronal de Massalin y promovamos una intervención política independiente en defensa de los intereses económicos y sociales de los trabajadores del tabaco.

Planteamos:

Asamblea y paro general contra las suspensiones o despidos. Solidaridad y unidad en la acción entre todas las plantas del grupo Massalin.

Reapertura de paritarias para recomponer los salarios devorados por la inflación.

Derogación del impuesto a las ganancias 4° categoría. Coordinadoras obreras para enfrentar los despidos y luchar por el salario.

10/11/19

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