Escribe Pablo Busch
El FITU se despedaza en las luchas obreras.
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La patronal de FATE llevó adelante movimientos dentro de la planta con el objetivo de preparar el desalojo de la toma. Luego de haber alambrado la parte que ocupan los trabajadores, en la última semana personal jerárquico y de seguridad dentro de la planta estuvo preparando el retiro de un importante stock disponible de neumáticos. Como denunciaron los compañeros que continúan en la toma, el desalojo es inminente, en el marco de las causas penales por usurpación que la empresa tramita contra los activistas del Tanque. A casi cinco meses del cierre, el SUTNA, terminantemente opuesto a una ocupación de la empresa, convocó a un nuevo Festival de Bandas frente a la fábrica, mientras continúa insistiendo en que Kicillof los atienda.
En el marco de ese festival, una patota encabezada por el secretario general del SUTNA San Fernando atacó a los trabajadores que sostienen el acampe, reconocido como “el Grupo del Tanque”, donde participa un puñado de militantes, activistas y delegados de las distintas listas del Sindicato y del FITU. La mayoría de ellas fueron parte de la Lista Negra y comparten actualmente militancia en el FITU. La patoteada contra el acampe afectó a compañeras y compañeros del Tanque y sus familias.
En respuesta a estos hechos, circuló en las redes un comunicado de la Comisión Política del PTS, que denuncia que “Al terminar el festival un grupo de personas identificadas con la Lista Negra fueron hacia la casilla del grupo de Trabajadores y familiares de FATE en Lucha de forma visiblemente agresiva”. Enumera una serie de episodios muy violentos y señala que “todos estos hechos están constatados por numerosos testigos presenciales”.
En respuesta al comunicado del PTS, Juan Pablo Rodríguez, del aparato del PO, escribió en Prensa Obrera que “Luego de cinco meses se ha intensificado el divisionismo y el faccionalismo extremo de un pequeño sector de trabajadores ligados al PTS y el PRC que desde el primer día de la ocupación optaron por manejarse por fuera de las decisiones colectivas de los trabajadores (…) una conducta que se encuentra por fuera de las decisiones de los trabajadores y los organismos de representación gremial electos. (...) Lo mismo sucede con acciones que han realizado en nombre de “trabajadores de FATE en lucha”, arrogándose la representación de los compañeros y quebrando en forma irresponsable y dañina al colectivo obrero que persiste en esta enorme lucha. (….)”. Rodríguez no hace alusión a las violencias que ha denunciado el PTS e incluso las justifica en nombre del acatamiento a una supuesta disciplina colectiva. Rodríguez escupe stalinismo por todos los poros.
Los otros partidos del FITU todavía no se han pronunciado acerca de estos hechos. Aunque han venido coincidiendo en críticas al aparato sindical, todos ellos han coincidido en oponerse a la ocupación de la fábrica en una línea común de reclamo de una salida parlamentaria. Políticamente, han sido responsables del ahogo de la tendencia a la ocupación de la fábrica y de la derrota de FATE. La crisis que ha estallado con las agresiones stalinistas del aparato del PO, desata una crisis insuperable en el FITU, si cada uno de sus integrantes deja la hipocresía carrerista de lado. Las asambleas del aparato han sido siempre informativas, desde el momento en que perdiera todas las votaciones sobre el régimen laboral que había pactado con Madanes Quintanilla en asambleas resolutivas.
La imagen de “simpatía” que el FITU exhibe hacia afuera esconde el huevo de la serpiente por dentro. Aclaradas las diferencias políticas con unos y otros, Política Obrera repudia la violencia de aparato en la clase obrera y se solidariza con los militantes y familiares agredidos.
