Escribe Joaquín Antúnez
Tiempo de lectura: 2 minutos
La patronal de SIAT, perteneciente al grupo Techint de Paolo Rocca, sostiene los 165 despidos en la planta de Valentín Alsina a pesar de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo de Provincia de Buenos Aires. Este incumplimiento ha generado la queja de la comisión interna de la planta, que ha limitado cualquier acción huelguística.
Los trabajadores de SIAT habían respondido a los 165 despidos con una huelga dentro de la planta, que no fue acompañada por la seccional Lanús-Avellaneda de la UOM con una huelga en otras plantas. La expectativa del sindicato, en cambio, estuvo colocada desde el comienzo en la intervención del “ministro compañero” Walter Correa, que proviene del sindicato del cuero.
Las audiencias convenidas en la sede ministerial no han tenido ningún avance. Rocca reconoce como despedidos a sólo 15 trabajadores. En su versión, los otros 150 serían contratos finalizados, aunque figuraron bajo esa condición por más de 4 años. Fueron incorporados a SIAT para construir en tiempo récord los tubos para el gasoducto Néstor Kirchner en 2023, cumpliendo jornadas de 12 horas y sin francos. Desde entonces, la patronal ha llevado a ese plantel de trabajadores de 550 a sólo 200. La justificación ha sido la pérdida de mercado ante otros proveedores internacionales en recientes licitaciones privadas. El propio Paolo Rocca esgrime la amenaza del cierre total de la planta si su empresa no logra ganar nuevas licitaciones.
El reclamo de la comisión interna apunta a canjear los despidos por un esquema de suspensiones que ya había sido convenido previamente. La patronal lo rechaza y ha solicitado que la causa sea tomada por la Secretaría Nacional de Trabajo, a cargo de Julio Cordero, un ex gerente de Techint.
El objetivo central de Techint es impulsar a fondo la reforma laboral, bajo la excusa de "falta de competitividad" debido al "alto costo laboral". La colaboración de clases que propone el sindicato recibe como contrapartida una guerra de clases por parte de la patronal.
La próxima audiencia tendrá lugar el jueves 23 de julio. Los trabajadores convocan a una movilización desde las 9 de la mañana frente a la sede ministerial ubicada en Lanús.
La salida al impasse en el que se encuentra el conflicto no vendrá de las audiencias y los salones ministeriales, cuyas decisiones solo buscan desmovilizar a los trabajadores. La principal preocupación de Rocca es evitar una deliberación entre los trabajadores y el debate sobre una ocupación de la planta.
