Escribe Pablo Busch
Un golpe a Concepción del Uruguay.
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El crecimiento de los despidos obligó a una intervención del gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, que buscó marcar diferencias entre la situación de Granja Tres Arroyos de la realidad que atraviesa el resto de la industria avícola -central para la provincia. En declaraciones al programa Nunca es Tarde, sostuvo que “la empresa enfrenta una crisis puntual” y que la magnitud de los despidos lo sorprendió. “El sector avícola está pasando por un momento muy bueno, invirtiendo y generando empleo. Este es un problema concreto de una empresa que tomó malas decisiones y tuvo mala suerte, pero que afecta a muchas familias”. “El sector avícola está volando en la Argentina y en el mundo y me cuesta creer que la empresa no pueda resolver este problema. Esperamos que esto se frene acá. Es una situación dramática”, cerró.
La Provincia se había limitado a la entrega de una asistencia alimentaria para los trabajadores y a ciertas exenciones en el pago de los impuestos provinciales y municipales a sus familias. Frigerio había declarado: “Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para resguardar las fuentes de trabajo en Granja Tres Arroyos”. Pocos días después de esa reunión los trabajadores de la planta de Concepción del Uruguay comenzaron a recibir los telegramas de despido.
Frigerio soslaya el problema de fondo: los conflictos obreros y la crisis industrial han golpeado duro a la provincia de Entre Ríos. Los parques industriales de la provincia están afrontando despidos y cierres como UnionBat en Gualeguaychú o en la química Fademi. La crisis de Granja Tres Arroyos representa un golpe al conjunto de la provincia por el entramado productivo que provee a la faenadora.
Por cada trabajador directo existen entre tres y cuatro empleos indirectos vinculados a incubadoras, granjas, plantas de alimento balanceado, transporte y otros servicios relacionados con la actividad. El dirigente del STIA lo calificó como “un tiro en la línea de flotación para la ciudad y para la provincia”, ya que en Concepción del Uruguay viven 82 mil personas, y uno de los principales motores de la ciudad son los salarios de los trabajadores de Granja Tres Arroyos.
Muchos trabajadores se enfrentan a la imposibilidad de afrontar gastos médicos y a la interrupción de sus tratamientos médicos prolongados. Un operario de la planta que venía soportando deudas, estrés y el corte de servicios murió al recibir el telegrama de despido. Trabajadores con tratamientos oncológicos hoy tienen dificultades para acceder a sus medicamentos. Como en FATE, el cierre de la planta de Granja Tres Arroyos implica la bancarrota de la Obra Social.
Hasta ahora los despidos se contabilizan en 400 trabajadores, casi la mitad de la dotación de la planta. La patronal ha invocado el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla situaciones de falta o disminución de trabajo no imputables al empleador, y habilita el pago del 50% de la indemnización. En los telegramas sostuvo que atraviesa “circunstancias extraordinarias y ajenas a su voluntad” que afectaron el normal funcionamiento de la actividad. Con deudas salariales de varios meses, y una empresa transitando una situación rayana con la quiebra, los trabajadores saben perfectamente que las posibilidades de cobrar. son pocas. Sobre todo, luego de que se hiciera pública la existencia de centenares de cheques impagos y una propuesta de reestructuración a la que no se han sumado mayoritariamente los acreedores.
La Nación de hoy empieza su artículo diciendo que “El silencio predominó durante la asamblea realizada ayer luego de la llegada de los telegramas de despido”. Todo lo contrario. La asamblea fue un contundente repudio de los trabajadores a los pocos dirigentes del Sindicato presentes, que en buena parte se ausentaron de la misma. Los trabajadores exigieron respuestas y planteos de lucha que la recientemente electa conducción del STIA Concepción del Uruguay no está dispuesta a plantear.
Despidos masivos en Granja Tres Arroyos Los trabajadores quieren luchar, la burocracia del STIA no. Por Pablo Busch, 12/08/2026.
