Una ‘bronca’ sin contenido, ‘convocada’ por Myriam Bregman

Escribe El Be

Dentro de un mes, mientras el FITU va separado en la elección municipal de Bariloche.

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El pasado sábado 22, un plenario virtual ratificó la convocatoria para dentro de un mes -el 19 de septiembre-, a una marcha que un plenario anterior (coordinado por Guillermo Pacagnini, del MST y Raúl Godoy, del PTS) denominó “de la bronca”. El aparato del PO e Izquierda Socialista, ambos del FIT-U, participaron en calidad de asistentes. En Bariloche, ambos bloques participarán enfrentados en una elección constituyente municipal. La asistencia cobijó a todas las organizaciones “morenistas” (por Nahuel Moreno) presentes o laterales, que hacen rancho aparte del FIT-U, en una suerte de ex alumnos de una misma escuela. Según afirmaron los convocantes, naturalmente, “el espacio demostró una gran amplitud”, lo cual no significa que haya estado presente la dirección del SUTNA.

La convocatoria de “la bronca” sigue un hilo de continuidad con la campaña de “la patria no se vende”, desatada a partir de la victoria de la Selección contra Inglaterra. El programa del PTS, para respaldar la candidatura de Myriam Bregman, tiene como eje “la superación de la decadencia nacional”. Para un partido que no saluda la bandera ni canta el himno, este giro es toda una ‘proeza’. En los estatutos presentados ante la Junta Electoral, en 1972, por parte del PST, la infracción a los símbolos nacionales se castigaba con la expulsión. Estas puntualizaciones obedecen a mantener medianamente informada a la nueva generación de militantes.

“La bronca” que preside la marcha es todo lo que se aprobó en el plenario en cuanto a un programa, cuya presentación ha quedado para más adelante. Es clara la intención de evitar que la manifestación no exprese una delimitación clasista ni socialista, o sea que sea policlasista. Centrada en la persona de Myriam Bregman la marcha no tiene contornos de clase, de modo que opera como una acción electoral o pre-electoral. Se trata entonces de una “bronca” atemperada o domesticada, y una operación indiscriminada de ‘atrapavotos’. Sobre esto sólo se podrá avanzar más cuando se conozcan las reivindicaciones de la marcha. Los asistentes al plenario que ha convocado a la marcha han firmado un cheque en blanco.

El comunicado de la convocatoria plantea “ir por más” después de la movilización “que obligó al gobierno de Milei a retroceder en la entrega de tierras a capitales extranjeros y en la derogación de la Ley de Fuego”. Pero hasta el día de la marcha están previstos varios proyectos de leyes que superan a la de “la inviolabilidad de la propiedad privada”. La marcha no acompaña el ritmo de la crisis ni de las ofensivas liberticidas. Tenemos el caso del Banco Central, donde se plantea que el directorio actual continúe en forma vitalicia, más allá de las elecciones del año que viene. O la ley de sociedades. O, por supuesto, la venta de la cartera de deudores insolventes para que la cobren operadores mafiosos. La entrega de tierras ha fracasado como negocio inmobiliario, pero no como negocio capitalista – por medio de la compra, por ejemplo, de las acciones de una empresa establecida, que se convierte en usufructuaria de una concesión estatal por cincuenta años. La conversión del FIT-U al nacionalismo es una patraña atrapavotos (kirchneristas o directamente patronales). Los lazos del capital nacional con el extranjero y dueño mayoritario de la deuda pública, convierte a cualquier compra inmobiliaria ‘nacional y popular’ en un negociado capitalista contra los trabajadores.

La convocatoria de la marcha de la bronca propone “juntar todas las demandas y toda la bronca en una gran jornada de lucha en el camino (sic) de derrotar a Milei y todo su plan”. Pero las demandas de la burguesía afectada por la crisis no son las de los trabajadores – son opuestas a la fuerza de trabajo. En palabras del MST, se plantea “un programa de reivindicaciones multisectorial” (MULTISECTORIAL). En ese camino, el PTS destaca el importante lugar que tuvo el planteo de “la defensa de los bienes comunes” en los plenarios preparatorios; es decir, la orientación pseudo ambientalista con que se embandera la corriente de Bregman por conciliar la protección de la naturaleza con el capital, Es una campaña publicitaria a favor de los monopolios de las ‘tecnologías limpias’

Las reuniones de convocatoria constituyeron, por otro lado, nuevos episodios de la crisis que atraviesa el FIT-U. La política derrotista de todo el FIT-U en FATE ha sido reducida a un episodio de provocación de miembros de la seccional San Fernando (que POLÍTICA OBRERA REPUDIÓ ANTES QUE NADIE). El comunicado de convocatoria lleva la sola firma de Myriam Bregman. El aparato del PO ha reclamado que la convocatoria se realice en nombre del FIT-U “como tal”, lo que no ha ocurrido.

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