Cerimedo: un lumpen con llegada directa al trumpismo y la CIA

Escribe Lucas Giannetti

Tiempo de lectura: 12 minutos

El intento de asesinato de la abogada Nadia Beller, por sicarios contratados, según denuncia, por su expareja Fernando Cerimedo, ha destapado una olla "geopolítica".

Beller no solo denunció una trama de corrupción y vínculos con el narcotráfico que compromete al gobierno de Rodrigo Paz Pereira. Además, señaló a Cerimedo, a su exesposa, Nadia Basil, y su socio y exjefe de campaña, Brad Parscale, como agentes de la CIA. Por el momento, Cerimedo se encuentra cumpliendo prisión preventiva, que podría extenderse por 180 días, en una cárcel boliviana. Niega ser el autor intelectual del intento de asesinato de Beller y afirma que ella misma habría montado un autoatentado para perjudicar al gobierno de Rodrigo Paz Pereira, del cual, hasta su detención, Cerimedo era asesor externo. Simultáneamente, la justicia de Bolivia abrió una causa contra Cerimedo por enriquecimiento ilícito.

Detrás del atentado

El abogado de Beller ha calificado el intento de asesinato como un "delito de Estado", a partir de las vinculaciones con las altas esferas estatales y policiales que surgen de la extracción de datos que la Fiscalía realizó al teléfono de Cerimedo. En uno de los mensajes recuperados se lee: "No se lo digas a nadie. Pero el amigo de Enrique nos traicionó, ¿recuerdas? Nadia. O la eliminamos ahora o estamos [perdidos]. ¿Conoces a alguien que pueda hacer el trabajo?". El celular de Cerimedo registra una fluida comunicación, el día del ataque, con una persona identificada como E.C.G. En uno de esos mensajes se lee: "Hermano, acaban de dispararle". Según se informa, los investigadores encontraron 11 llamadas eliminadas entre ambos hombres ese día. E.C.G. fue identificado como Erik Correa González, jefe de inteligencia bajo la presidencia de Rodrigo Paz.

En su testimonio, Beller afirma que fue convocada mediante un mensaje anónimo a la puerta del hotel donde fue atacada, con la promesa de recibir información que incriminaba al expresidente Evo Morales. Beller, pese a temer por su seguridad, fue instada por el propio Cerimedo a concurrir a la cita.

El ataque contra Beller abrió una crisis política en Bolivia con proyección continental. El vicepresidente boliviano Edman Lara, expolicía, en conflicto con Paz, recordó que Cerimedo hizo su aparición en el círculo de Paz durante la segunda vuelta electoral del año pasado. Fue presentado entonces por el actual presidente como "el profesor de mi hija". Rápidamente Cerimedo obtuvo una oficina dentro del Palacio Quemado -la casa de gobierno- y comenzó a participar de las reuniones de gabinete, redactar los discursos de Paz y a indicarles a los ministros qué debían hacer y decir. "Los ministros tenían que hablar con Cerimedo antes de hablar con el presidente. Cerimedo era el puente", afirma Lara.

Beller, aún internada, declaró desde el hospital que cree haber sido blanco del ataque por su oposición al paquete de medidas que traerá el Decreto 5503 -que elimina las subvenciones al combustible e introduce una serie de reformas económicas que desmantelan el gasto social- y por el conocimiento de primera mano que tendría sobre casos de corrupción de alto nivel.

A pocas semanas de la huelga general y las protestas populares contra el ajuste en el precio de los combustibles, Paz debe enfrentar ahora el "caso Cerimedo", que lo coloca nuevamente en entredicho.

De Mar del Plata a Miami

Fernando Cerimedo, nacido en Mar del Plata en 1981, se convirtió en un engranaje clave del "fascismo digital" en América Latina, pero dio sus primeros pasos en el peronismo.

En 2019 realizó un trabajo de "posicionamiento en redes sociales" para que el intendente peronista Leonardo Nardini lograra su reelección. Sus "éxitos" lo llevaron a La Matanza, donde durante ese mismo año asesoró a la militancia digital de la Juventud Peronista en la campaña que terminaría con la reelección de Fernando Espinoza (Chequeado, 14/2/2024). Según Cerimedo, su giro hacia la derecha se debió a que su exmujer era "fanática de Javier Milei".

En su Mar del Plata natal, Cerimedo trabajó en una empresa de taxis en 2014; luego, en Buenos Aires, se desempeñó en una compañía de seguros (Europ Assistance Argentina SA), en una empresa de productos de computación (Sentey SA) y en una fábrica de plásticos (Alfavinil SA), hasta 2015. Fue director creativo de la agencia publicitaria McCann Argentina hasta 2018 y trabajó unos meses como docente de secundaria en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Si algo caracteriza a Cerimedo es la opacidad de su trayectoria como operador. Él mismo se define como un trotamundos que, tras un paso efímero por la carrera de Derecho en la Universidad de Mar del Plata, emigró a Estados Unidos, donde habría sido becado por Harvard por sus habilidades en triatlón, aunque -según su propio relato- no pudo cursar ni una sola materia por no hablar inglés. Su relato zigzagueante lo lleva a afirmar: "Hice un posgrado de Comunicación Política en la Universidad de Harvard en 2010 y ahí conocí a Eduardo Bolsonaro. Éramos los dos latinos que hablábamos en portuñol y nos llevamos bien". Sin embargo, en la base de datos de Harvard no figura registro alguno de ese curso, y la universidad negó que tanto Eduardo Nantes Bolsonaro como Fernando Cerimedo hayan sido alumnos de la institución (Chequeado, 14/2/2024). Con la convicción propia de un mitómano, Cerimedo sostuvo que hizo "cuatro cursos sueltos" en esa universidad y que por eso no figura como alumno.

Durante su estadía en Estados Unidos, Cerimedo relata haber realizado entrenamiento militar con los Navy SEALs (fuerza de operaciones especiales del ejército estadounidense) y haber cursado luego un doctorado en Marketing en la Universidad de Phoenix, lo que lo habría llevado a trabajar en la campaña de Barack Obama. "Un día mi tutor de tesis me dijo que le encantaba lo que había presentado y me llevó a trabajar para la campaña de Obama en las primarias del Partido Demócrata. Como ganamos, después dirigí equipos en la presidencial y entré a trabajar en la Casa Blanca. Estuve unos meses en la oficina de International Affairs. Después pasé a una agencia de seguridad gubernamental que me enviaba a distintos países de América Latina para asesorar a políticos que despertaban interés en Estados Unidos". Pero fuentes que trabajaron en el gobierno de Obama aseguraron al portal Chequeado no conocer ni el nombre de Cerimedo ni el de su supuesto mentor. Además, en la Casa Blanca no existe una oficina llamada "International Affairs" (Chequeado, 14/2/2024).

Su supuesta amistad con Eduardo Bolsonaro lo habría llevado a asesorar la campaña presidencial de Jair Bolsonaro en 2018, a la que, según Cerimedo, se sumó "en los últimos 40 días, cuando todo se había puesto muy áspero". "Hicimos un trabajo en paralelo a la campaña oficial para convencer a los detractores de Bolsonaro, como los homosexuales. También hicimos campaña de contraste, que consiste en mostrar todo lo que el candidato rival no quiere que se sepa".

Inmediatamente después, Cerimedo también participó de la fallida campaña de reelección de Mauricio Macri frente a Alberto Fernández, resultado que reforzó su giro hacia las nuevas derechas radicales y libertarias.

La figura de Cerimedo permaneció debajo del radar hasta la fundación de la Academia Numen, en noviembre de 2020, donde dictaba cursos de marketing digital y comunicación política. Desde Numen ofreció asesorías en gestión de redes sociales, campañas publicitarias, imagen y "modernización de gobierno".

Durante la pandemia, tras un breve asesoramiento a Patricia Bullrich, desde La Derecha Diario -lanzado oficialmente en septiembre de 2019- cuestionó cualquier medida de aislamiento y promovió la ´apertura´ bolsonarista frente al COVID-19, que en Brasil costó centenares de miles de vidas.

En 2022, tras la victoria de Lula en la segunda vuelta, Cerimedo convocó a un directo en YouTube el 4 de noviembre para difundir un estudio, compartido por entidades privadas, sobre un supuesto fraude en Brasil. La transmisión, titulada "Brasil fue robado", fue replicada por políticos bolsonaristas e influencers en medio de un clima poselectoral muy tenso que desembocó en los ataques golpistas del 8 de enero, con el intento de toma del Palacio de Planalto.

El salto a la fama de Cerimedo se produjo en Chile, con su primera gran campaña de desinformación. En septiembre de 2020, el diario El Mercurio republicó una encuesta de Numen que aseguraba que se estrechaban las diferencias entre el "Apruebo" y el "Rechazo" en el Plebiscito de Entrada para decidir si se redactaba una nueva Constitución. Hasta ese momento, todos los sondeos pronosticaban un cómodo triunfo de la nueva Carta Magna. Desde Numen se afirmaba haber realizado más de 18.000 encuestas online -una cifra inusualmente alta para este tipo de estudios, que rara vez superan los 3.000 entrevistados-. Pese a la manipulación de datos de la consultora de Cerimedo, el "Apruebo" se impuso con el 78% de los votos. Aun así, su accionar instaló la idea de que una victoria de la extrema derecha era posible si se aceitaban los mecanismos de manipulación informativa.

En 2023, ya con Gabriel Boric en el poder, Cerimedo volvió a intervenir, esta vez en el Plebiscito de Salida que debía aprobar o rechazar el nuevo texto constitucional. En esa ocasión, el "Rechazo" se impuso con el 55% de los votos. Cerimedo señaló entonces: "Hice toda la parte de la estrategia comunicacional y las agencias tradicionales me siguieron".

Su recorrido lo llevó a convertirse en coordinador de los equipos de redes sociales de la campaña de Javier Milei en 2023 y luego en jefe de comunicación de su campaña presidencial. Su ascendencia sobre Milei lo colocó en el estratégico lugar de responsable de toda la fiscalización de su partido, encargado de cuidar los votos tanto en las urnas como en el terreno digital.

En mayo de 2023, Cerimedo registró Numen Advisors LLC en North Miami. Tres meses después, un memorando presentado ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos, bajo la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA), documenta un contrato entre Numen y el Grupo Asesor de América Latina del lobista argentino-estadounidense Damián Merlo para trabajar en la campaña de Milei, incluyendo gestiones ante miembros del Congreso -con énfasis en el sur de Florida- y ante la Heritage Foundation, el CSIS, el Council on Foreign Relations y el Atlantic Council. Este entramado le permitió a Cerimedo tejer vínculos privilegiados con las principales estructuras de poder del gobierno de Trump, en particular con Marco Rubio.

Damián Merlo, consultor político y estratega de la derecha continental, es señalado como el puente entre Milei y el ecosistema ultraconservador que rodea al trumpismo. Su expediente ante el FARA muestra que trabajó para la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana entre 1996 y 1997, bajo contrato con el Departamento de Estado, evaluando solicitudes de emigración de ciudadanos cubanos. Entre 2002 y 2007 fue responsable de programas en el Instituto Republicano Internacional, a cargo de los programas de Cuba, México y Brasil, incluida una subvención para la Directiva Democrática Revolucionaria Cubana en Miami.

Según una investigación del diario mexicano La Jornada, Merlo mantuvo reuniones frecuentes con altos funcionarios del gobierno trumpista, como Viviana Bovo, asesora directa de Marco Rubio; Ricardo Pita, exasistente de Ted Cruz y actual asesor principal para Asuntos del Hemisferio Occidental en el Departamento de Estado; y los representantes republicanos de Florida Mario Díaz-Balart y María Elvira Salazar. Diez días antes del operativo contra Venezuela, Merlo se reunió con Joseph Humire, a cargo de los asuntos de seguridad de América en el Departamento de Defensa, oficina que supervisa la cooperación regional en materia de seguridad y las ventas militares (La Jornada, 26/8).

Su sociedad con Merlo le permitió a Cerimedo integrarse de manera orgánica a los círculos de derecha que operan en Florida, que tienen como próximo objetivo declarado un avance sobre Cuba, en el marco del prolongado asedio que Trump -y las administraciones anteriores- mantienen sobre la isla.

En 2025, el "trotamundos" Cerimedo recaló en Bolivia, donde comenzó apoyando al libertario Jaime Dunn, pero terminó vinculado al entorno de Paz a través de su hija Catalina, egresada de la Academia Numen. Durante el balotaje se adjudicó el triunfo frente a la estrategia del veterano operador Jaime Durán Barba, asesor de Jorge "Tuto" Quiroga, y se posicionó como principal asesor de Paz. Según la denuncia de Nadia Beller, el "salario" de Cerimedo en Bolivia se financiaría directamente a través de una red de negociados que involucra a la familia Paz en la comercialización de combustible y otros recursos estratégicos.

También en 2025 operó abiertamente en Honduras en favor del derechista Nasry Asfura, dejando en evidencia la proyección continental de su estructura. Allí aplicó lo que él mismo denomina "campaña negativa": generar ruido sobre el adversario para incidir en los pequeños grupos de indecisos capaces de definir una elección, utilizando inteligencia artificial y estructuras de trolls que simulan interacción orgánica (Diario Red, 20/8).

Vinculaciones con el trumpismo

Cerimedo se define abiertamente como representante de "la derecha latinoamericana". Participó en instancias del circuito conservador internacional, como la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) realizada en Buenos Aires en diciembre de 2024, y fue distinguido como "consultor político del año" en una gala celebrada en Mar-a-Lago. Su portal, La Derecha Diario -hoy en manos del español Javier Negre-, funciona como un nodo de difusión de contenidos afines a distintos liderazgos de derecha de la región, lo que llevó a la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum a señalarlo públicamente como parte de una red financiada para impulsar desinformación contra gobiernos progresistas en América Latina.

Cerimedo forma parte de una larga lista de operadores políticos de la derecha continental que, disfrazados de asesores de imagen, mantienen vínculos estrechos con el trumpismo y con los servicios de inteligencia de Estados Unidos e Israel. Sus actividades van más allá de "seducir" al electorado. Cerimedo, junto a Javier Negre o Agustín Laje, por citar sólo algunos, son promotores de la "guerra híbrida" que se libra en las redes sociales a través de portales como el mencionado La Derecha Diario, donde se difunden noticias falsas con el objetivo de polarizar y, en última instancia, desmovilizar a las masas. Para ello cuentan con granjas de bots y recurren a la inteligencia artificial para producir contenido viral. El caso Cerimedo puso sobre la mesa que, una vez instalados en los gobiernos, estos operadores facilitan negocios millonarios -como los denunciados por Beller en torno al tráfico de gasolina, diésel y otros recursos en Bolivia- que terminan financiando sus propias estructuras (Diario Red, 20/8).

Estos operadores actúan como articuladores entre los gobiernos derechistas de América Latina y la Doctrina Donroe, promovida por el trumpismo para el hemisferio, que introdujo una nueva agenda de seguridad para el continente con el objetivo de recomponer el dominio estratégico en la región.

La influencia de Cerimedo se explica por sus vínculos con operadores republicanos ultraconservadores con acceso directo a Donald Trump. Uno de sus nexos es Dick Morris, quien fuera asesor de Bill Clinton antes de pasarse a las filas del Partido Republicano. En 2019, Morris se sumó al equipo de campaña de Trump. Es comentarista habitual en medios conservadores y ha asesorado campañas en más de una docena de países. Su vínculo con Cerimedo es de socio y mentor: lanzó la "Academia Dick Morris" para formar consultores en América Latina, y Cerimedo figura entre sus profesores confirmados. Fue Morris quien le permitió a Cerimedo coordinar directamente con Trump el respaldo público al candidato hondureño Nasry Asfura en Truth Social (ídem).

Otro de los vínculos de Cerimedo es Roger Stone, quien se autodenomina "hombre de golpe político" ("political hit man") y es amigo y confidente de Trump desde hace décadas. Junto a Cerimedo formó "dupla" para operar en elecciones de la región, siendo Honduras 2025 el ejemplo más visible. Pero su colaboración más concreta y controvertida fue el lobby para conseguir el indulto del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado en Estados Unidos por narcotráfico, gestión que -según Cerimedo- estuvo a cargo de Stone. Gracias a esta alianza, Cerimedo ha sido señalado como parte del grupo de "republicanos MAGA" con acceso a los círculos de poder en Washington.

El triángulo de influencia de Cerimedo se completa con Brad Parscale, asesor digital de las campañas de Trump y fundador de la plataforma de inteligencia política Campaign Nucleus. Parscale es quizás el socio más estratégico de Cerimedo por la tecnología que maneja: su herramienta utiliza inteligencia artificial para analizar el sentimiento de los votantes, identificar indecisos persuadibles y generar mensajes personalizados. Fue clave en la victoria de Trump, en 2024. En enero de 2025 fue nombrado director de Estrategia del conglomerado mediático conservador Salem Media Group, y en septiembre de 2025 se registró como agente extranjero para trabajar con el gobierno de Israel, gestionando una campaña digital de 1,5 millones de dólares mensuales destinada a promover una imagen positiva del Estado israelí. Según las denuncias de Beller, Parscale también sería agente de la CIA, lo que explicaría el nivel de coordinación y los recursos desplegados por la consultora Numen para llevar la microsegmentación a Bolivia, Honduras y Argentina. En marzo de 2025, Cerimedo fue presentado como representante en América Latina de Campaign Nucleus y de EyesOver, proyecto liderado por Parscale en colaboración directa con la familia Trump. Esta representación lo consolidó como el operador clave del trumpismo en la región, al punto de que la revista The Economist lo calificó como "el hombre de MAGA en América Latina".

Mientras Milei ataca a periodistas y opositores que difieren en matices con su discurso, ha cerrado filas con Cerimedo y respaldado la versión de que Beller montó un autoatentado, a la vez que se distanció del operador al señalar que es "alguien que no forma parte de nuestro espacio y que no tiene ninguna relación con nosotros de ningún tipo", pese a que los registros oficiales muestran 13 visitas de Cerimedo a la Casa Rosada desde que Milei asumió la presidencia.

Milei redobló la apuesta y atribuyó el atentado contra Beller a una conspiración del "castrochavismo", en la que estarían involucrados Evo Morales y Lula. Por su parte, en Chile, el principal asesor de la campaña electoral del presidente José Antonio Kast ha sido formalmente cuestionado en el Congreso por sus vínculos con Cerimedo. Paz, en Bolivia, no ha vuelto a aparecer en público desde la detención de Cerimedo.

El atentado contra Beller dejó expuesto un entramado continental, financiado por el trumpismo, que da operatividad a campañas de desinformación con terminales en la CIA, con el objetivo último de imponer un estado de excepción en América Latina a través de la Doctrina Donroe. Las denuncias de los gobiernos progresistas de México y Brasil son respuestas limitadas frente a los "tecnofascistas", que solo podrán ser desarticulados mediante una intervención independiente de la clase obrera continental.

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