UNGS: balance y conclusiones del primer cuatrimestre

Escriben Pablo González y Cata Sarmiento

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El cuatrimestre está finalizando y amerita hacer un balance de lo que fue la cursada virtual en el contexto de la pandemia.

En la UNGS, la gestión ha montado el sistema virtual sobre una educación desfinanciada replicando y potenciando en este formato los problemas que enfrentamos en las cursadas presenciales. Las clases a distancia requieren una atención individual que no puede ser resuelta con la misma cantidad de docentes (que ya era insuficiente) ni con las comisiones superpobladas. La ampliación y capacitación de la planta docente se vuelve fundamental en este contexto para que la crisis educativa no recaiga sobre nuestras espaldas ni la de nuestros profesores.

El sistema virtual no deja atrás la deserción. La falta de recursos -computadoras e internet-, la poca disponibilidad de lugar y tiempo para conectarse convierte a la llamada deserción en una expulsión de los alumnos por parte del sistema educativo. A su vez, en el contexto actual de despidos y reducciones salariales, la juventud precarizada se encuentra entre los sectores más golpeados, esto desalienta cualquier posibilidad de seguir las cursadas. En este cuadro, la gestión de la UNGS se dedica a improvisar medidas. Luego de decretar a principio de la cuarentena una cursada mixta con clases virtuales y presenciales, dio marcha atrás y habilitó a los docentes a terminar las materias íntegramente en la modalidad virtual. Lo mismo ocurrió con el veto a la promoción de materias: a un mes de terminar las clases, la gestión solicitó a los docentes que vuelvan a habilitar la promoción luego que ya habían acomodado los contenidos sin esta condición. La incapacidad de la gestión para reorganizar el semestre no refleja solamente una inoperancia administrativa, sino que responde a una crisis educativa que es anterior y que supera a los problemas que acarrea la cuarentena.

¿Hacia dónde va el CEUNGS?

El “Frente de Todos UNGS”, conformado por el FUNyP (Frente Universitario Nacional y Popular) y El Puente, presidencia del CEUNGS, ha mantenido el centro paralizado cuando debería ser un factor de organización del movimiento estudiantil.

La única reunión de comisión directiva en la pandemia fue convocada con menos de 24 horas de anticipación y se realizó “a puerta cerrada”, para que no pudieran participar los estudiantes.

Lejos de “poner en pie el CEUNGS” el Frente Todos lo vacía de estudiantes y se niega a cualquier instancia de debate colectivo. Este centro es funcional a la improvisación del estado y la gestión universitaria de la UNGS.

Un planteo frente a la crisis

Los problemas que afronta la universidad no se solucionan con algunas medidas aisladas e improvisadas. Es necesario poner en agenda un plan integral donde se discuta el presupuesto universitario en función de las necesidades de la comunidad educativa.

En medio de la crisis hay que exigirle al gobierno becas para todos los que las necesiten y que estás sean de un monto suficiente para solventar los gastos de los estudiantes.

Hay que garantizar las condiciones laborales de la docencia frente al “teletrabajo”, la discusión salarial también tiene que ponerse al orden del día.

Discutamos entre estudiantes y docentes las formas de continuar las materias garantizando las mejores condiciones posibles, exigiendo el reparto de equipos electrónicos y medios de conexión a quienes los necesiten.

Es fundamental que se garanticen capacitaciones pagadas y se brinden los tiempos y condiciones óptimas para adaptar la enseñanza a esta virtualidad.

Lejos de querer discutir un plan de estas características la gestión de la universidad se ha dedicado a improvisar medidas que no solucionan los problemas de fondo; estudiantes y docentes debemos organizarnos para imponer en la agenda de la universidad estas cuestiones.

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