Países Bajos: huelgas contra los recortes de gastos sociales

Escribe German D. Rag

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El gobierno holandés (una coalición de demócratas, demócratas cristianos, y liberales), encabezado por Rob Jetten, se apresta a presentar el Presupuesto 2027 el próximo 15 de septiembre (Día del Príncipe). El foco está puesto en prepararse para la guerra.

Desde la invasión rusa a Ucrania,el gobierno holandés viene desarrollando una política sistemática de rearme, manifestada en el aumento vertiginoso de su presupuesto de Defensa. Pasó de alrededor del 1% del PBI en 2021 a 2,5% en 2026 y tiene la perspectiva de llegar al 3,5% en 2035, en línea con las demandas de la OTAN. También se manifiesta en una campaña activa de reclutamiento militar.

Para financiar este camino armamentístico, el gobierno apunta a recortes en la seguridad social (pensiones, maternidad, discapacidad, subsidio por desempleo), salud y educación.. En un intento de lograr apoyo del ala izquierda del régimen político, el gobierno plantea un aumento a las escalas más altas del impuesto al ingreso personal,

Este giro armamentista del gobierno no está exento de crisis. En 2025, el gobierno del Primer Ministro Schoof (independiente, aunque encabezando un gobierno claramente derechista) tuvo que dimitir debido a la renuncia del principal partido de la coalición, el ultraderechista PVV. El actual gobierno, de centroderecha, es el resultado entonces de elecciones adelantadas. La aprobación del Presupuesto requiere el apoyo de partidos que no forman parte del gobierno.

El gobierno ha retirado de Estados Unidos unas 86 toneladas de oro, a lo largo de cuatro meses, para trasladarlas a Londres. La sospecha de que Trump podría secuestrar las reservas monetarias extranjeras ilustra el temor a un derrumbe del mercado de deuda pública de Nueva York.

Los planes de recortes a la seguridad social (el presupuesto aún no es público) ha despertado una respuesta, todavía incipiente, en la clase obrera holandesa. La FNV, mayor central obrera del país, ha convocado a una serie de huelgas sectoriales entre el 4 y el 9 de septiembre. Se espera que las huelgas sean contundentes en el transporte público, el puerto (un enclave económico fundamental para Países Bajos) y en parte de la industria metalúrgica. A medida que avanzan los días, se van sumando sectores: la administración pública, hospitales, Heineken, cuidadores. Al momento de publicarse este artículo, se confirma que la huelga ha sido absoluta en los trenes, ‘trams’ y prácticamente todo el transporte público. Las encuestas hablan de que más de la mitad de la población acuerda con la huelga.

El gobierno ha debido retroceder parcialmente los recortes. Las huelgas, sin embargo, no se han levantado: exigen el abandono del conjunto del paquete de recortes, sin miramientos.

Estos choques se suman a otros que vienen desarrollándose en los últimos años, principalmente en torno al genocidio palestino, que ha generado grandes movilizaciones y una campaña de denuncia (especialmente en la juventud universitaria) de los vínculos del gobierno holandés con el sionismo, incluidas ocupaciones de universidades, acampes y hasta intentos de bloqueo físico al envío de armas.

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